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lunes, 22 de julio de 2019

LOS SEÑORES DEL HUMO de Claudio Cerdán





Título: Los señores del humo

Autor: Claudio Cerdán

Editorial: Ediciones B

Primera edición: mayo de 2019

Nº de páginas: 556

ISBN9788466665872

GÉNERO: Negra




Autor

Claudio Cerdán nacido en Yecla en 1981 tiene una amplia trayectoria como escritor. Sus anteriores obras, entre las cuales destacan El país de los ciegos (2011), Cien años de perdón (2013), Un mundo peor (2014) y La revolución secreta (2014), lo han hecho merecedor de reconocimientos tan prestigiosos como el premio Novelpol y el premio de novela Ciudad de Santa Cruz. También ha sido finalista del premio Leemisterio.com, el de novela Pata Negra de la Universidad de Salamanca, el Memorial Silverio Cañada de la Semana Negra de Gijón, el Lengua de Trapo y el Valencia Negra.

Sinopsis

En la ciudad de Madrid aparecen cadáveres decapitados por un asesino en serie.El detective Paco Faura, un policía retirado, cree que estos hechos podrían tener relación con un caso sin resolver treinta años atrás; y un mercenario, CJ, piensa que el asesino puede ser un viejo compañero de armas.
Por su parte, Aldo, un proxeneta huido de México al ser perseguido por narcotraficantes, pierde la razón cuando el pasado regresa a su vida.  

RESEÑA

Los señores del humo es la última novela de Claudio Cerdán a la que he podido acceder por uno de los concursos que organiza el grupo de #SoyYincanera, a quienes les doy las gracias por organizar estos concursos y a la Editorial que los proporciona, En este caso el autor también se ha implicado mucho en las redes con sus comentarios. Esta vez he estado menos activa por causas del destino que ha jugado un poco conmigo.

El autor al comienzo nos advierte de que todo es fantasía y que si por casualidad encontramos similitudes con organismos y personajes acudamos al psicólogo. Yo ya he pedido cita.

Estamos ante una novela que al margen de la trama que nos cuenta es un cruel e incisivo repaso por nuestra realidad más reciente, en la que el pelotazo del ladrillo, las mordidas, las mamandurrias y politiqueos varios están al orden del día. Mientras vas leyendo vas recordando cada una de las noticias que han ido salpicando las portadas de los medios de comunicación de los últimos años, y la verdad, yo iba encendiéndome cada vez más cuando lo leía. Me hacía preguntarme sin cesar cómo hemos podido aguantar tanto y de qué forma lo hemos normalizado y autorizado con nuestra pasividad y nuestro silencio en muchos de los casos.

La novela comienza en la España de 2012 y 2013 cuando un magnate del juego, Harrelson Levy está visitando sus nuevos dominios en Alcorcón los cuales han pasado a sus manos por métodos poco limpios. Ahora está negociando para que en los casinos de Eurovegas que pretende construir se permita fumar, cambiando la Ley Antitabaco gracias a sus contactos a nivel político. Los gobernantes, con la excusa de la creación de empleo intentarán hacer lo posible por hacer lo que quiere, si no, amenaza con llevarse su proyecto a Asia donde ya tiene otros macrocomplejos y donde las leyes son no solo más laxas, sino que el soborno está al orden del día. En su paseo se encuentran con el cráneo de una mujer decapitada. Si se trata de un resto histórico puede suponer un problema, pero al parecer “solo” se trata de un asesinato llevado a cabo hace treinta años, nada que no se pueda arreglar con un puñado de billetes.

El problema aparece cuando aparecen más cadáveres decapitados en Madrid, puede ser que un asesino en serie haya vuelto de nuevo. Cada uno de nuestros protagonistas tendrá en mente un sospechoso.

Paco Faura entra en escena, se trata de un policía retirado tras un infarto que le dio un susto considerable, ahora trabaja como detective sin licencia, investigando casos de poca monta, divorcios y estafas a la seguridad social. El concejal de urbanismo le encarga averiguar los trapos sucios de aquellos que no quieren vender sus terrenos y de rebote se encuentra con el caso del cadáver decapitado que tiene que ver con su trabajo de hace treinta años atrás. Su orgullo hace que se implique en la resolución de ese caso que no fue capaz de resolver.

Por otro lado, tenemos a otro de los personajes principales CJ, se trata de un exsoldado americano que en Afganistán tomó parte en la operación Libertad Duradera siendo capturado por las tropas enemigas y donde sufrió horrendas torturas hasta su liberación. Actualmente trabajaba como jefe seguridad para Harrelson Levy en Macao, en una copia china de Las Vegas, ahora su jefe lo manda a Madrid para ejercer de niñero de su hijo Larry Levy, un tipo al que solo le gusta vivir, cuanto más al límite mejor y que se cree que todo se puede comprar con el dinero de su padre.

El último personaje de la novela es Aldo un expresidiario mejicano con un problema de glaucoma en los ojos que hace que lleve siempre gafas oscuras, trabaja como proxeneta al cargo de cuatro prostitutas, una de las cuales Galya le hace perder la cabeza, algo que no está dispuesto a permitir su jefe Dmitri. La historia que lleva cargada en su mochila de vida este personaje hace que sea una auténtica bomba de relojería, ha probado todo tipo de drogas y está enganchado a ellas, nunca podremos imaginar de qué es capaz.
Cuando estos tres personajes convergen en un momento dado las investigaciones y la acción se convertirán en juegos de despistes y reacciones que nos van a dejar con la boca abierta porque llegará a unos niveles impensables.

Drogas, explotación sexual, proxenetismo, miseria, desahucio, necesidad, suicidio, eutanasia serán otros de los muchos temas que van a ir surgiendo poco a poco conforme vamos leyendo, envolviendo unos asesinatos a los que en principio no se les da la importancia que realmente merecen. Las cabezas de mujeres decapitadas aparecerán en varios lugares de Madrid, recordándonos a los asesinos en serie americanos, pero con un toque inconfundiblemente español.
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Lo que más me ha gustado de la novela es cómo está tratado el marco social y la ambientación. Tal y como comenté al principio se trata de nuestra historia más reciente a la que el autor le hace una crítica que no deja títere con cabeza, resulta duro leer en tan pocas líneas todo lo turbio que ha envuelto una crisis que nos ha dejado tocados a todos y que en muchos casos no se ha marchado aún. Tengo numerosas frases marcadas, frases que hemos escuchado de nuestros políticos, aunque estos sean solo ficción, léase en modo irónico.

De los personajes hay mucho que hablar, pero prefiero que seáis vosotros quienes los conozcáis. Faura es un personaje duro, luchador y con unos puntos débiles que te hacen adoptarlo pronto como favorito. Duele ver cómo se enfrenta a su realidad, esa que le hace seguir buscando sin cesar a aquellos que destrozaron su vida y la de los suyos un día, y siguieron adelante sin mirar atrás. CJ es un hombre que ha vivido lo impensable y que sigue manteniendo unos valores y a pesar de lo que pueda parecer no está en venta. Y Aldo es alguien al que en algún momento le he tomado cariño, pero la mayor parte del tiempo no he entendido ni su cárcel ni porqué se mantiene en ella, es totalmente imprevisible. Los tres son los grandes pilares de la novela.

En líneas generales es un libro que recomiendo leer, si es con algo que morder a mano, mejor porque van a dar muchas ganas de hacerlo. Lo vas a pasar bien, la ironía está siempre presente, algo que yo siempre agradezco, aunque tengo que reconocer que el final no me ha llegado a convencer del todo, ha habido cosas que me han resultado difíciles de creer. Por el contrario, los diálogos son creíbles, a pesar de que el nivel de tacos es bastante amplio, y le aportan mucha agilidad a la lectura de forma que si lo coges, será difícil que lo sueltes antes de terminar.

Una buena lectura para este verano que deberías echar en tu mochila, con todas las consecuencias.

" Con la crisis se hablaba se hablaba del Banco Malo como fuente de todas las soluciones. El Banco Peor y y el Banco Nefasto ya existían, pero la palma se la llevaba el Banco Cabrón".

"Vivimos en un país donde cada vecino es entrenador de fútbol, alcalde y tertuliano".

Saludos y nos seguimos leyendo.