jueves, 10 de febrero de 2022

TODOS LOS DEMONIOS de Luis Roso.

 


Título: Todos los demonios

Autor: Luis Roso.

Editorial: Alrevés.

Fecha publicación: 8 noviembre 2021.

N.º de páginas: 440.

Género: Novela negra

Autor

Luis Roso nacido en Moraleja, Cáceres, en 1988 es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca y en Filología Inglesa por la Universidad Autónoma de Barcelona. Su primera novela, Aguacero, fue elogiada por la crítica y galardonada con el premio Tuber
Melanosporum
 en el festival Morella Negra a la mejor novela negra novel del año 2016. A esta le siguió Primavera cruel, publicada en el 2018, y Durante la nevada, en 2020. Actualmente trabaja como profesor de secundaria.

 

Sinopsis

Verano de 1960. Un alto cargo de una institución pública alemana es salvajemente asesinado en Madrid, y el gobierno español trata de evitar un incidente diplomático asignando la investigación a uno de los detectives estrella de la policía: el inspector Ernesto Trevejo.

Acompañado de una misteriosa profesora norteamericana, el inspector Trevejo rastreará el origen de un cuadro expuesto en un museo de Zúrich, que parece ser la clave del crimen, y sin pretenderlo se verá envuelto en una espiral de sangre y secretos en torno a uno de los aspectos más sombríos del régimen franquista: los fugitivos nazis refugiados en territorio español desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Opinión

Hoy traigo una novela de un autor que me gusta mucho como escribe y de la cual hemos hecho una lectura simultánea en el grupo Soy Yincanera, gracias a los libros que ha aportado para el sorteo la Editorial Alrevés que, sin ánimo de peloteo, es garantía de calidad.

Se trata del tercer libro que tiene como protagonista al inspector Enrique Trevejo, de la que soy fan absoluta, me gusta su carácter cínico, resuelto, valiente, aunque a veces se considere cobarde y con las ideas bastante claras acerca de lo que quiere, busca y desea. Y lo más importante sabe cuando tiene que hablar y cuando callar y qué callar. Es apuesto, no lo dice porque es el narrador y es modesto ahí, aunque lo podemos deducir por el éxito que tiene con las mujeres, por cierto, sigue soltero.

La acción se sitúa en el año 1960, en plena guerra fría, con España en una situación delicada, ya que los aliados, ganadores de la Segunda Guerra Mundial tienen un boicot hacia nuestro país, que a duras penas intenta salir de una posguerra muy complicada a nivel internacional, y ni hablar de hasta qué punto a nivel nacional.

Estamos en Madrid, en pleno agosto cuando se comete un crimen complicado y peliagudo, el director del Instituto Goethe de la capital, Jude Kochansky, judío, aparece asesinado en su despacho con signos de tortura, se trata de una situación muy peliaguda que no interesa airear y necesita ser resuelto rápidamente, sea como sea, el mismísimo ministro de Asuntos Exteriores se pondrá al frente y le encargará el caso al comisario Gabriel Rejas, que obviamente echará mano de su hombre más inteligente, el comisario Trevejo.

Al día después encuentran asesinado a un cura de un pueblo de Toledo, Ramón Sabater y a su “asistenta”, la forma en la que lo han asesinado es muy similar, lo que le hace pensar que pueden estar relacionados. Complicado lo tiene, el asesinato de un extranjero que equivale a unos cuantos asesinatos de compatriotas, una sotana de por medio, habrá que darle carpetazo rápido. Y ahí es cuando conoce a la empleada y amiga del director, Mary Clarke, una joven viuda norteamericana que cuando se entera del asesinato se ve muy afectada ya que además de jefe era amigo. Podría ser que un cuadro sea la clave de todo.

Cuando Trevejo sienta que le siguen comenzará una historia apasionante en la que el espionaje será el protagonista, los norteamericanos, los israelíes con sus cazanazis, los judíos y los muchos nazis que escaparon de Alemania tras la guerra y que se encuentran en nuestro país viviendo de incógnito entrarán en un peligroso juego en el que todos querrán ser los primeros y convertirá el suelo patrio y Portugal en un gran tablero de ajedrez y de muerte.

La acción no es tan rápida como para poder tratarla como un thriller, pero sí que las circunstancias de los personajes hacen que no puedas parar de leer. Ernesto va a tener que tomar decisiones de mucho calado y lo vamos a encontrar en medio de un fuego cruzado, teniendo que elegir según sus propias ideas y sentimientos. Su vena más conservadora y egoísta se peleará con la que pretende llegar al final y la resolución de los casos, no solo serán los asesinatos lo que lo desgarrarán sino el porqué de estos, las implicaciones que cada uno de los personajes tiene en ellos, llegando a un punto en el que no se podrá fiar de nadie ya que todos tienen algo que ocultar, incluso él mismo.

Trata varios temas espinosos como son el papel de la iglesia en la guerra y posguerra, la presencia consentida de asesinos nazis que encontraron acomodo en nuestro país sin ningún problema por parte de las autoridades.

Se aprecia un notable crecimiento de Trevejo como personaje, no solo por el hecho de que se haga internacional, sino por la sensación de búsqueda de tranquilidad y sosiego en su vida, sigue siendo cínico y corrosivo, aunque, menos que en las anteriores entregas, o al menos es así como yo lo he apreciado.

Dado que es él mismo quien nos cuenta las historias y son autoconclusivas se van a poder leer en el orden que se quiera, pero eso sí, puedes perderte esos pequeños matices que yo precisamente he detectado. Por lo demás la escritura de Luis Roso es como siempre muy elegante y cuidada, con abundancia de diálogos certeros y llenos de ironía y cinismo, lo que le aporta una gran agilidad a la novela que te dura poco en las manos.

En resumen, una novela policiaca con gran dosis de espionaje, crítica, mordaz y entretenida que trata temas de mucho calado social de forma sobria, con personajes secundarios bien perfilados, Mary Clarke me ha encantado, y un Trevejo más maduro que me ha dejado con ganas de nuevas entregas. Bastante recomendable.

“Quiero decir que invierto cada peseta que gano al final en mí misma. Sobre todo en viajar y ver mundo pero también en libros, que al final es lo que me apasiona, y es lo que soy: una adicta al saber, a la cultura.”

“- Indiferente es alguien al que le da igual todo. A mí no me da igual todo. Lo que pasa es que, si tengo la certeza de que no voy a poder cambiar las cosas a mejor, sino quizá solo a peor, pues prefiero no hacer nada.

- Eso es casi peor que ser indiferente.”



Saludos, seguid leyendo.