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miércoles, 28 de octubre de 2020

MES DE LA NOVELA FEEL GOOD O NO NOVELA

 

Laky, desde su blog Libros que hay que leer vuelve a sus meses temáticos, en este caso noviembre está dedicado a la no- novela y novela feel-good , yo quiero apuntarme, para ver si al menos sé en qué mes vivo, que con esto de la pandemia no me ubico.

Como novela feel-good entendemos aquella que te saca una sonrisa mientras lees, que te envuelve en un sentimiento de calidez mientras la lees, yo creo que los lectores sabemos cuáles son.

Tengo en mente algún libro de este estilo, pero además casi seguro que participaré con una biografía (no novela) y un libro de relatos.



 

Aquí iré poniendo los libros que vaya leyendo. Espero que os llamen la atención. Hay todo un mundo ahí fuera para cumplir este reto.


Saludos y nos vamos leyendo

1. El reino de las calabazas de José Fran González-Amorós


martes, 27 de octubre de 2020

NADIE MUERE EN WELLINGTON de Carmen Sereno

 

Título: Nadie muere en Wellington

Autora: Carmen Sereno

Editorial: Principal de libros. Chic Editorial

Primera publicación: 11 de marzo de 2020

Nº de páginas: 384

ISBN: 9788417972172

Género: Romántica

 


Autora

Carmen Sereno (Barcelona, 1982) es periodista y ha trabajado en diversos medios de comunicación y grandes corporaciones. Un día se dio cuenta de que había demasiadas historias por ahí que debían ser contadas y lo dejó todo para cumplir su gran sueño de ser escritora. Viajar es lo segundo que más le gusta después de escribir. Fotografiarlo todo, también.

Sinopsis

Noviembre de 1999, Londres. Emma lleva una existencia triste y anodina desde la muerte de sus padres, pero cuando la tragedia la golpea de nuevo, decide dar un giro a su vida y empezar de cero en Wellington, la ciudad más feliz del planeta. Allí conoce a David, el misterioso dueño de una pequeña cafetería que la ayudará a instalarse, aunque también esconde muchas cicatrices que lo atormentan.

¿Serán capaces Emma y David de dejar atrás los fantasmas del pasado y concederse una segunda oportunidad?

Opinión

La novela que hoy traigo es una de las que quería leer, desde el primer momento en que supe de su existencia, y aún más cuando vi su portada. Me enamoré. Había leído sus dos libros anteriores y me sorprendieron muy gratamente.

El día en que la encontré en la biblioteca fue un auténtico subidón. Y la leí de modo pausado, aunque me pedía leerla volando, pero sabía que debía recrearme en lo que se esconde tras esos personajes que piden ayuda a gritos. Tampoco ha sido fácil hacer la reseña, ha sido también pausada, la novela me lo pedía.

La protagonista, que es quien nos cuenta la historia, es Emma, una mujer que no lo ha tenido fácil en la vida, perdió a sus padres en un accidente de tráfico y desde entonces vive con su tía, una mujer que la quiere a su manera, pero que no es precisamente el colmo del cariño. Viven juntas en una casa, que no se puede llamar hogar, en Whitechapel, en ese plomizo, gris y húmedo Londres.

Su trabajo no es precisamente la alegría de la huerta, y es que trabaja como ayudante de forense, y tras una semana especialmente dura en el trabajo, debido a un gran accidente, se da cuenta de que cada vez su vida es más sombría, y que está normalizando su sordidez, tanto ella como su círculo más cercano. La portada de una revista, en la que hay un reportaje en el que muestra Wellington, en la otra parte del mundo, donde todo es luz y color y hay menos muertes porque la gente es más feliz, será el pequeño chispazo que la hará reaccionar, eso y un acontecimiento que la va a marcar de nuevo. Hace las maletas y sin mirar atrás va en busca de ese destino que se merece.

Wellington es tan maravilloso como parecía, pero como en tantos sitios, hay que trabajar para comer, y ella conseguirá de una forma poco ortodoxa, un trabajo en una cafetería, el Hunter´s, regentado por David, un malhumorado pero muy atractivo hombre que deja toda su sociabilidad entre la masa de los bagels que hornea y que son el reclamo del local.

Entre cafés, bagels y tardes de surf oteando las olas, comienzan a surgir sentimientos entre ambos, pero mientras Emma sigue empeñada en su lucha por vivir y no sobrevivir, David sobrevive no permitiéndose vivir, bajo una tremenda losa de su pasado que no lo deja avanzar. Kauri, gran amigo de David, nativo, mostrará a Emma toda su cultura y su forma de vida, ganándose su cariño y su amistad, a la vez que la animará a perseverar en la lucha por una relación, que ella ni siquiera es consciente de tener.

Va a haber muchas sorpresas, giros de guion, y por supuesto amor, pero sobre todo, lo que hay es una muestra de cómo se puede encarar la vida, luchando o dejándose llevar. Ninguno de los métodos es fácil y los dos tienen sus carencias y sus ventajas, lo importante es tener la ayuda adecuada y el sostén que te ayude a seguir intentándolo. La felicidad está ahí, a veces solo es cuestión de llamar a la puerta adecuada y luchar.

Como sus anteriores libros está escrito en primera persona, Emma nos cuenta sus dudas, sus preocupaciones y sus sentimientos, de forma que es fácil empatizar con ella, la gran incógnita es David y su pasado y sus sentimientos, que me hubiese gustado conocer de primera mano. Al final el epílogo lo narra quien menos hubiese esperado, lo que me ha sacado una enorme sonrisa.

Enmascarada bajo un paraguas de novela romántica hay una historia increíble de superación, de capacidad de lucha, de búsqueda de aquello que nos hace felices, y de la fuerza que hay que tener para ir cerrando puertas del pasado, soltar lastre y avanzar, con todas sus consecuencias.

En resumen, una novela romántica y profunda, que me ha hecho reír y llorar, sorprenderme y soñar, por tanto, sentir, sentirme viva a pesar de todo. Está muy bien escrita y por supuesto que os la recomiendo.

 

“Y en ese momento comprendí que la melancolía no existe para sumirnos en un abismo de desasosiego y futilidad permanentes, sino para obligarnos a intentar una versión mejorada de nosotros mismos.”

“Solo quien ha sufrido la más amarga desesperación es capaz de reconocerla en otra persona.”

“El viento es como el dolor, uno aprende a soportar su zarpazo.”



Saludos y seguid leyendo siempre. Cuidaos mucho.