miércoles, 29 de enero de 2014

EL MUNDO DE LAS PALABRAS



EL MUNDO DE LAS PALABRAS

Como consecuencia de que una escritora amiga, al menos eso quiero pensar, ha comenzado a hacer en su blog un recopilatorio de palabras y de lo que significan. Me he puesto a pensar, llevo haciéndolo tiempo, pero ahora más seriamente, sobre las palabras y el lenguaje.
Qué sencillo nos parece utilizar las palabras para comunicarnos, pero, ¿realmente es tan sencillo?

Si tomamos un ejemplo al azar, algo simple, por ejemplo una silla. Yo cuando utilizo la palabra silla, en mi mente, hay una imagen de una silla, una silla en particular, mi silla, que no es la silla que hay en mi casa, o en otro contexto, en mi caso particular, es una silla recargada, espectacular, roja y dorada. ¿Porqué? Porqué si solo digo silla mi mente refleja esa silla que no forma parte de mi cotidianidad…siempre me lo pregunto.

Y si eso ocurre con algo tan material y prosaico, qué ocurre cuando nos vamos a esas palabras tan grandes como son el amor, la amistad, la felicidad.
Podemos hablar de ellas y habrá tantas definiciones como personas hay en el mundo, porque amor, es algo tan intangible, que cada persona pensará en un amor, y no en el mismo tipo.
Un enamorado, pensará en el amor apasionado, desgarrador, dulce y doloroso.
Una madre reciente, pensará en su hijo recién nacido, en ese ser que para ella lo es todo en este momento.
Una pareja tendrá distinta versión si le va bien, mal o regular. Si le va bien, verá el rostro de su pareja, sus manos entrelazadas, probablemente evocará el rostro de la persona amada cuando sea frágil, o cuando sea fuerte, según sus necesidades. Una pareja que le va regular, pensará en qué está pasando, que ha perdido y porqué y qué puede hacer para mantenerla, verá el deber y el esfuerzo. Si la pareja está mal, probablemente no será ni capaz de visualizar el amor, en lugar de amor, verá rencor, y automáticamente buscará una referencia externa, una canción, un verso, una película, porque su amor está cerca del punto final, donde ya no es capaz de reconocerlo.
Una persona sola, verá el amor como algo inalcanzable algo difícilmente representable como una imagen externa.

He tomado la palabra amor, porque en estos días la están manoseando y desgastando con el vil mercantilismo del día de los enamorados, y nos están condicionando a que cuando hablemos u oigamos la palabra amor, sea un corazoncito rojo, y yo me niego.

Todo esto es mi opinión, evidentemente, no estoy en la cabeza de todo el mundo, pero cuando hablo con las personas, me doy cuenta de que no hablamos el mismo idioma.
Decimos las mismas palabras, pero tienen distinto significado.
Si esto ocurre con solo dos palabras, es fácil ver que el tópico cada persona es mundo, es más que un tópico, es una realidad. Por todo eso, pienso que cuando leo un libro, que está lleno de palabras, el escritor cuenta una historia, la que está en su mente, pero vende miles de historias, porque cada uno leerá en sus palabras su historia particular, la que se hace en su mente.
Por todo eso, os habréis dado cuenta, los que me seguís y conocéis no me gustan los booktrailers, ni la mayor parte de películas adaptadas de libros. Porque no son mi historia, la que yo he creado en mi mente.
Vosotros qué opináis…


Saludos y nos vamos leyendo.

7 comentarios:

  1. Es un texto para reflexionar. Así, de entrada, se me han ocurrido varias cosas a medida que lo iba leyendo. En primer lugar, que el sustrato cognitivo que soporta cada palabra, virgen cuando se establece la conexión y moldeado a lo largo del tiempo con la experiencia, como dice la autora en su entrada, es diferente para cada uno de los pensantes, aunque es cierto que se podrían agrupar por esas similitudes que propone ella. Tampoco puedo decir "lleva más razón que un santo", porque la santidad no es garatía de veracidad, como dirían los que no creen. Yo, sin ir más lejos, que soy atea convencida.
    Pues sí. Respecto a los bookstrailers, es verdad que hay que cuidar mucho lo que se dice y cómo, pues lo que a unos acerca a otros les produce rechazo. Creo que es un tema difícil y lo mejor es que cada uno se cree el suyo, porque delegar en alguien que no ha leído el libro, corre el riesgo de transmitir una idea confusa de la obra, que a veces perjudica más que ayudar.
    Muy buena reflexión. Bien elegida la palabra, tan manida como comercializada. Y lo de San Valentín... Mejor me callo que puedo ofender a alguien.

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  2. Muchas gracias por comentar, los blogs no son nada si sus lectores y opiniones. Creo que opinamos lo mismo de San Valentín. Un abrazo.

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  3. Interesante juego te dan a ti las palabras porque en tan poco has dicho mucho. Respecto a la asignación de los objetos con la palabra es algo que aprendemos cuando adquirimos el lenguaje y de esa manera ya conocemos parte de la esencia de ese objeto, sin embargo, nosotros, los humanos, que ademas de cognición (pensamiento, lenguaje, intelecto...) tenemos un cerebro que siente, hace que dotemos de afectividad a esa palabra y ahí es donde está la singularidad de la misma, cada uno le dará lo que le es peculiar en función de su biografía. Respecto a los books trailer, disiento, es verdad que puede no ser tu historia pero es una historia y a veces como se dice hay que ver para captar. Hay personas que le entran las cosas por los ojos... pues para esas están destinados. Al final cada uno que escoja lo que más le guste. Ah!! totalmente de acuerdo con lo de San Valentín. Un besote

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    1. Hola, tú eres la artífice de que me haya comido el coco con tus palabras, si cojo amistad o felicidad...me hubieran dado para mucho.
      Lo mío con los booktrailers, es manía, los veo una vez leído el libro. Y me suelo cabrear. Pero tienes razón, es una forma de promoción como cualquier otra, y esta está enfocada a personas más visuales. Un beso.

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  4. Me centraré en tu conclusión porque me parece perfecta: "el escritor cuenta una historia, la que está en su mente, pero vende miles de historias, porque cada uno leerá en sus palabras su historia particular, la que se hace en su mente". Totalmente de acuerdo. Cada persona se imagina un mundo diferente aunque leyera las mismas palabras. Es fácil de entender si pensamos que a algunos nos encanta un libro que a otros no les dice nada. En cuanto al resto del tema, es verdad que pocas veces una película adaptada de un libro me gustó, pero hay excepciones cuando consiguen hacerlas incluso mejores. Quiero decir, una mirada de esa, muy especial, es muy difícil de describir y casi imposible conseguir el mismo impacto en una escena de novela. Muy buena entrada :) Un abrazo

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  5. Incitas a la reflexión y al pensamiento visto desde el punto de vista del lector y del escritor. Creo que antes de dejarte un comentario más amplio en el que pueda no explicarme con claridad, lo maduraré y volveré con él.
    Besos
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