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lunes, 13 de enero de 2014

EL HOMBRE SIN PASADO de Peter May



Título: El hombre sin pasado
Título original: The Lewis man
Autor: Peter May
Saga: Trilogía de Lewis 2
Editorial: Grijalbo
Año: 2013
Nº de páginas: 384
Género: Novela negra, policíaca.
ISBN: 9788425349676


Autor
Peter May, nacido en Glasgow el 20 de diciembre de 1951, es un escritor escocés afincado en Francia conocido principalmente por sus novelas de intriga y misterio y su participación en series de la BBC y la Scottish TV.
Precisamente durante el rodaje de una de esas series vivió en la Isla de Lewis, donde transcurre la acción de las novelas de la trilogía policíaca que comienza con La isla de los cazadores de pájaros, la primera de sus obras que se ha traducido al español.
May actualmente vive en Francia y ha publicado una serie de novelas ambientadas en China y otra en Francia, aunque también ha publicado novelas independientes.
A lo largo de su carrera, May ha ganado premios como el Fraser o el Grand Prix de Literature a la mejor novela criminal en 2006.




Sinopsis
La isla de Lewis, al norte de Escocia. Una tierra agreste de páramos azotados por el viento incesante, de olas que rompen furiosas contra la orilla, de costumbres y ritos que se pierden en la noche de los tiempos. Una tierra dura, de gentes duras, que aceptan que esta isla y este océano se llevan a sus muertos. Y muy de cuando en cuando, como hoy, les devuelve uno. Lo han encontrado unos campesinos: el cuerpo de un hombre joven milagrosamente preservado en la turbera.

¿Qué secretos, silenciados durante generaciones, se guardan en esta isla? ¿Tal vez remover en el pasado pueda destruir el presente?

La novela ha estado 18 semanas entre los diez libros más vendidos en el Reino Unido y ha recibido tres premios en Francia: el Premio de los Lectores-Ancres Noires 2012, el Premio de los Lectores de Télégramme y el Premio Internacional del Festival de Cognac. Después del prometedor debut del personaje de Macleod, el autor nos ofrece una novela que no solo está a altura de la anterior sino que consigue superarla. 


Opinión

Ésta es la segunda novela de la trilogía de Lewis protagonizada por el investigador Fin Macleod, que ya conocimos en la primera de la serie, ya reseñada por mí en este blog, La isla de los cazadores de pájaros.
Eso como siempre tiene sus ventajas y sus inconvenientes, su ventaja, que estaba deseando leerla, y que ya estaba enamorada del paisaje de la isla y sus personajes principales. La desventaja, precisamente, que aunque tiene una trama paralela con la nueva investigación, los personajes los conocemos los que hemos leído el primer libro y como están llena de interrelaciones personales, si no has leído la anterior, puedes sentirte perdido en algún momento.
El protagonista, Fin Macleod sigue cuesta abajo, y sin lograr levantar cabeza desde el fallecimiento de su hijo Robbie en un atropello con fuga. Continúa obsesionado con encontrar al culpable de su muerte,
Fin ha visto cómo su matrimonio se ha terminado, y por fin se ha divorciado de Mona, tras 16 años de matrimonio, y ha dejado voluntariamente su carrera como inspector de policía, porque ya no cree en su valía.
Decide regresar a la isla de Lewis, el lugar donde nació, con la esperanza de volver a encontrarse consigo mismo. Para ello se instala en una tienda de campaña mientras procede con la reparación de la casa de sus padres. Algo que a mí me ha mantenido perturbada durante el desarrollo de la novela. Me parece imposible el vivir en esas condiciones, en una isla de un ambiente tan inhóspito…No dejaba de pensar en el tremendo ruido que debía haber dentro de esa tienda, con el viento y la lluvia.

La llegada de Fin a la isla, va a coincidir con la aparición de los restos momificados de un joven en una turbera. Aunque al principio se piensa en un asesinato ritual llevado a cabo en la edad media, el forense determina que no es así sino que el cadáver pertenece a un joven brutalmente asesinado sólo unas décadas antes.
El análisis del ADN le relaciona con un granjero local, Tormod Macdonald, un anciano con principio de demencia senil, que siempre había sostenido que no tenía ningún pariente cercano, y que se convierte en el principal sospechoso.
Su hija Marsaili, antigua amiga de la niñez, y también protagonista del primer libro, acude a Fin, para que averigüe, quien es realmente su padre y qué le relaciona con el cadáver.
Así asistimos a desdoblamiento de trama. Por un lado tenemos a un anciano con Alzheimer, que va recordando con claridad su infancia y los hechos que ocurrieron en ella, mientras no es casi capaz de reconocer a la gente que le rodea. El relato que hace de su tránsito por distintos orfanatos, es realmente emotivo y desgarrador.
Por el otro lado tenemos la investigación que Fin lleva a cabo para averiguar quién era el joven asesinado, y quién es realmente Tormod. El ritmo de esta segunda narración, es más lento, más personal, más introvertido, más intimista, muy complementado con las relaciones personales de Fin con los habitantes de la isla.
Y tras la investigación, varios giros sorprendentes que nos llevan a un final bastante inesperado.

Qué os voy a decir… que es una muy buena novela negra, que me ha encantado, por como juega con la intriga, es muy amena no deja respirar, es inquietante y seductora a partes iguales, y te empapa de una suave melancolía. La descripción de los lugares y los ambientes es grandiosa, al menos a mí me ha transportado, notaba la sal y el viento en mi cara, los sonidos y los olores me envolvían.
Os recomiendo sin dudar su lectura, y si os leéis el primero antes, mejor. Yo espero que venga la tercera parte para devorarla también.



Saludos y nos vamos leyendo. 

domingo, 15 de diciembre de 2013

LA ISLA DE LOS CAZADORES DE PÁJAROS de Peter May


Título: La isla de los cazadores de pájaros

Autor: Peter May

Editorial: Radom House Mondadori

Sello: Grijalbo

Género: Novela negra y de suspense. Novela policiaca

Páginas: 400

Año de edición: 1/2011

ISBN: 9788425345494


Autor
 
Peter May nacido en Glasgow el  20 de diciembre de 1951, es un escritor escocés afincado en Francia conocido principalmente por sus novelas de intriga y misterio y su participación en series de la BBC y la Scottish TV.
Precisamente durante el rodaje de una de esas series vivió en la Isla de Lewis, donde transcurre la acción de las novelas de la trilogía policíaca que comienza con La isla de los cazadores de pájaros, la primera de sus obras que se ha traducido al español.
May vive en Francia y ha publicado una serie de novelas ambientadas en China y otra en Francia, aunque también ha publicado novelas independientes. Sorprendente que ninguna editorial de su país quisiera publicarle su libro, siendo una editorial francesa la que le dio su oportunidad.
A lo largo de su carrera, May ha ganado premios como el Fraser o el Grand Prix de Literature a la mejor novela criminal en 2006.

La entusiasta acogida por parte de la crítica y los lectores (le otorgaron el Premio de los Lectores-Ancres Noires 2010 y el Cezam Prix Littéraire 2011, concedido anualmente también por un panel de más de 3.600 lectores a la mejor novela de autor europeo publicada en Francia) aceleraron su publicación en varios países.
Sinopsis

La investigación de un macabro asesinato lleva al detective Finlay Macleod a la isla escocesa donde se crió. Su regreso hace renacer en él los recuerdos de un pasado perturbador. Con la investigación en punto muerto y el número de sospechosos en aumento, doce jóvenes se embarcan hacia un sangriento rito de iniciación en An Sgeir. Unos días aislados en una inhóspita roca dedicados a cazar salvajemente crías de ave, a merced del tiempo inclemente. Un rito de
iniciación por el que Fin también pasó y que marcó su destino para siempre.

Opinión

Una joya de novela negra, nórdica, que llegó a mis manos en las benditas librerías de segunda mano.
Cuando la compré no imaginaba lo que caía en mis manos, una prosa limpia dura y desgarradora en algunos casos. Al margen de lo que es en sí la resolución de un caso de asesinato, tiene todo lo que es una narrativa de novela al uso, cuando habla de la infancia del protagonista.

Fin Macleod, el protagonista, es un inspector de policía. Recientemente ha perdido a su hijo de ocho años, y éso, además de destrozar su vida, ha acabado con su matrimonio. Se encuentra  de baja y absolutamente perdido, incapaz de avanzar y atrapado en el bucle de los días que siguieron a la muerte de su hijo.

Su jefe, que lo conoce, le exige que se reincorpore al trabajo y acuda a la isla de Lewis para investigar un asesinato que, debido a la forma en que se ha llevado a cabo, recuerda a otro que se cometió hace unos meses en Edimburgo y cuya investigación dirigía Fin.

Pero la isla de Lewis no es un lugar cualquiera, ya que Fin nació en esta isla escocesa y allí vivió toda su infancia hasta que pudo escaparse para estudiar en la Universidad.

Cuando llega a la isla para investigar el asesinato de Ángel, Angus Macitchie, el que fue su compañero de colegio, un matón que los asustaba cuando era un crío. Se reeencuentra con todos sus conocidos y con todo lo que durante muchos años ha estado tratando de olvidar.

Cuando Fin se va de Crobost, su pueblo natal, a la universidad, deja atrás a sus padres muertos en un accidente de auto, deja a sus amigos de la infancia y a su primer y más grande amor, ahora todos estos sentimientos de soledad, abandono y fracaso se agolpan en sus pensamientos para obligarlo a recordar los episodios más oscuros de su vida en Lewis.

La forma en la que escribe es de un lado como narrador en tercera persona todo lo relacionado con la investigación, y desgarradora primera persona, su infancia en la isla, sus sentimientos y sus sensaciones, lo que hace que te impliques aún más en la historia.

Cuando comienza a investigar es cuando el pasado de Fin y sus conocidos comienza a aflorar y está lleno de secretos y mentiras. Secretos olvidados o no, pero que en cualquier caso han transformado la vida de todos ellos hasta el punto de que han llevado a alguien a cometer un asesinato. Poco a poco, con las evocaciones del pasado, iremos desmadejando la madeja para enterarnos de qué fue lo que pasó.

Así iremos conociendo al resto de personajes. Marsaili, compañera de colegio el amor que pudo ser y que la vida arruinó, actualmente casada y con un hijo, con Artair, el mejor amigo de la infancia de Fin, y al que dejó atrás para ir tras un futuro más prometedor, que ha cambiado mucho con los años, y George Gunn el policía del pueblo dispuesto a ayudar, la voz de la sensatez. Además de numerosos personajes secundarios, los residentes de Lewis, que tienen una idiosincrasia muy especial, y por supuesto para mí, la protagonista absoluta la Isla, agreste, dura, con su soledad y adhesión religiosa que la envuelve, apartándolos a todos de lo tradicional.

Las descripciones que hace de la isla son sencillamente fantásticas, está tan bien descrito todo, el paisaje, las sensaciones que transmite, que realmente te hace sentir allí, sientes el aire que te azota el rostro, la lluvia que te cala, el graznido de los pájaros, el batir de las olas. Espectacular.

Como espectacular, minucioso y tremendo, cruel e incluso angustioso es el relato del episodio que más intriga nos da, y que es en el que nos cuenta la caza de gugas…

Se trata de un acontecimiento anual que marca el ritmo de la isla. Así podemos imaginarnos An Sgeir, una mini-isla, poco más que una roca, a unas 50 millas, de Lewis, a la que doce hombres van todos los años, desde hace muchísimos años, a matar pájaros, las gugas, las crías de los alcatraces. Los alcatraces van a esa isla a poner huevos y los habitantes de Lewis acuden una vez al año durante quince días para matar y llevarse unas 2.000 crías, que es lo que les permite la ley. Es un ritual real, y por tanto se percibe aún más pavoroso, y con la descripción que hace el autor, mascas el miedo, la adrenalina, el agua salada, te sientes allí. Fue el primer y único año en el que Fin fue a la isla y pasó algo y él estuvo a punto de morir. Eso cambió no sólo su vida sino también la de quienes le rodean. Y el secreto sigue allí, y tiene relación con el asesinato.

Y hasta aquí voy a contar…no sé si se nota que el libro me encantó…

Pues sí me encantó en todos los sentidos, porque además del misterio del asesinato, toda la parte de la infancia de Fin está narrada soberbiamente, y gustará tanto a lectores de novela negra como a los de la literatura en general. Yo me he quedado con unas ganas inmensas de ir a las Hébridas, pero solo por los paisajes, la idiosincracia local tan cerrada y tan religiosa me resulta bastante escalofriante.

Forma parte de una trilogía, pero se puede leer perfectamente aisladamente.

El autor soberbio, magistral, te engancha totalmente sin remedio, sin giros extraños, las últimas 50 páginas, geniales, el final te deja literalmente exhausta, sin palabras.

Definitivamente si queréis un buen libro y una buena historia, aquí la tenéis.

Ya me contaréis, espero.


"-Hola, Fin. - Sólo oírle decir en voz alta el nombre que ella le había puesto años atrás lo inundó de tristeza. Por algo precioso que había perdido para siempre."




Saludos y nos vamos leyendo.