sábado, 6 de abril de 2019

UN SECRETO de Alejandro Palomas




Autor: Alejandro Palomas

Título: Un secreto

Editorial: Destino Infantil & Juvenil

Colección:  La Isla del Tiempo Plus 

Primera edición: 19 de marzo de 2019

Nº de páginas: 256

ISBN: 9788408205432

Género: Juvenil, narrativa


Autor

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y Master in Poetics por el New College de San Francisco. Ha compaginado sus incursiones en el mundo del periodismo con la traducción de importantes autores. Entre otras, ha publicado las novelas El tiempo del corazónEl secreto de los HoffmanEl alma del mundo (finalista del Premio Primavera 2011), El tiempo que nos uneUna madreUn perro Un amor obra con la que ganó el Premio Nadal 2018. En 2016 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con Un hijo, su primera novela juvenil.

Sinopsis

Es que como Nazia es mi amiga y desde Navidad vive con papá y conmigo porque es mejor, ahora es mi hermana de acogida, que es como si fuera una hermana de verdad pero sin transfusión y eso quiere decir que nos lo tenemos que contar todo, hasta los secretos más secretos. Aunque el secreto más gordo de todos Nazia no se lo ha contado a nadie porque su madre le dijo que si lo hacía, ella se moriría de pena.
Pero al final, como somos casi hermanos, me lo ha contado.

Opinión

Cuando me enteré que Alejandro nos traía Un secreto para el día antes de mi cumpleaños tuve claro que la familia crecería y empecé a lanzar indirectas, pero hay poco “público” que las recoge, así que gracias a Babelio tuve la inmensa suerte de poder tenerlo en mis manos ese día.

Casi lo leo de una sentada porque es una historia preciosa y que se lee muy fácil, pero Alejandro es mucho más, así que tocó una relectura más reposada, más disfrutada en la que recorrí de nuevo sus páginas.
Fijaos en su preciosa portada, todos y cada uno de los elementos de ella van a aparecer a lo largo de la novela.

En Un secreto, nos vamos a volver a encontrar con Guille, el protagonista de Un hijo, pero son dos libros que se van a poder leer independientemente porque, aunque los personajes son los mismos, son tramas diferentes y no hay nada que nos destripe el anterior.

Como os decía vamos a reencontrarnos con Guille, ese chiquillo dulce e ingenuo, tan frágil y fuerte a la vez, que se encuentra feliz porque ya está con su padre, Manuel, el de antes o al menos lo más parecido al de antes, aún les está costando un poco, pero gracias a María, la psicóloga del colegio, van avanzando hacia la estabilidad. El destino y la bondad han hecho que la familia aumente ya que, desde Navidad, Nazia la compañera de clase de origen pakistaní de Guille vive con ellos.

Nazia es una chiquilla alegre que ha pasado de vivir en un supermercado con su familia, a ser acogida temporalmente en el hogar de Guille; su familia ha sido detenida por la policía cuando se disponían a viajar a Pakistán para casarla con un pariente ya mayor, no olvidemos que tiene solo nueve años. De repente Nazia se ha quedado sin su familia, le han comentado que hay un problema con los pasaportes, y a pesar de ese fuerte impacto, la chiquilla no parece haberlo acusado. Tiene a su amigo Guille que se ha convertido en su hermano y está feliz y sobre todo tranquila.

A la vuelta de las vacaciones la profesora Sonia les pide que hagan un relato de cómo han pasado las vacaciones, el de Guille es como siempre una delicia, el que es más extraño es el de Nazia, eso hace saltar las alarmas de Sonia que sin dudar lo pone en conocimiento de María, la psicóloga del centro y la Mary Poppins particular de Guille.

Hay algo extraño y Nazia no es tan abierta como Guille; con toda la delicadeza de la que es capaz, María la va animando a que le vaya haciendo dibujos a su madre para cuando se puedan reencontrar. Los dibujos serán la llave que nos harán adentrarnos en el mundo mágico de Nazia, donde la protagonista es Cenicienta por la que tiene una gran pasión. Es su ideal, su sueño con su príncipe azul, a pesar de que ella reescribe ese cuento con la ayuda de un secreto, una fotografía oculta y enigmática de la cual solo habla a Guille con el que hace un pacto de silencio.

A esta pareja de frikis como ellos se autodenominan, a pesar de no saber muy bien qué significa esa palabra, se añade Ángela, otra criatura especial a la que se le ha hurtado su infancia por ser como es, por la ignorancia de aquellos que la rodeaban, a la que ellos acogen con los brazos abiertos, porque ella también está llena de magia.

Poco a poco iremos captando detalles que nos contarán en primera persona tanto Guille, con su forma tan particular de ver el mundo, Sonia, María y Manuel, el padre de Guille. Tras esos detalles sí que está escondido un gran secreto, un secreto doloroso que hace que se parta el alma, porque como mayores anodinos y sin magia somos incapaces de ver ese mundo de fantasía que esos críos inventan para eludir su dolor.

Alejandro nos da una bofetada de realidad, nos lleva a esos colegios multiculturales donde no siempre los distintos son bien acogidos. Nos muestra a profesionales que realmente se ocupan de aquellos a quienes tienen a su cargo, algo que no suele ser tan habitual como debiera. Nos habla de otras culturas llenas de barbarie, haciendo que tomemos perspectiva y seamos capaces de valorar lo que tenemos. Nos habla de esos niños que no son iguales a los demás, que se evaden para no enfrentarse a un mundo en el que lo que quizá prima es el seguir al rebaño e intenta que en nuestra mente rompamos barreras y nos anima a que enseñemos a romperlas a los demás.

Todo ello lo hace de una forma tan fácil y con una naturalidad que nos demuestra lo difícil que es escribir sencillo. Me ha hecho sentirme egoísta porque yo deseaba más, quería más, y eso me ha mostrado el gran trabajo que hay tras las páginas de este libro que te dura unas horas en las manos. 

Creo que es obvio decir que me ha gustado muchísimo y que lo recomiendo a todo el mundo, a mayores para que comprendan el mundo infantil, a menores para que sepan lo que hay en otras realidades sobre todo para que valoren cada uno de los instantes de felicidad que la vida desgrana, y lo efímero que puede ser todo. Y por último un deseo, que ojalá todos los niños de nueve años tuvieran una mente tan limpia como la de los protagonistas.

De verdad, no dejéis de leerlo, os va a encantar.

“A veces basta con una pequeña palmadita en la espalda para que lo que hacemos, por invisible que pueda parecer, se convierta en algo grande”.

“Qué difícil es para quienes trabajamos con ellos distinguir entre un niño que no sufre y uno que no siente”.

“Los niños hablan, hablan siempre. Sobre todo, cuando no hablan”.

Saludos y a leer.