martes, 17 de septiembre de 2019

ENTRE HABANOS de Juan Carlos Roque García



Título: Entre habanos

Autor: Juan Carlos Roque García


Editorial: Círculo rojo

Primera edición: Febrero 2019

N.º de páginas: 212

ISBN: 9788413174112

Género: Narrativa, ficción




Autor
Juan Carlos Roque García nació en 1960, en Güira de Melena, La Habana, Cuba. Es periodista y un caballero andante de la radio y, en el común empeño de contar historias, comparte sus experiencias como documentalista audiovisual y docente en el proyecto Roque Media Consulting. De 1995 a 2012 fue redactor y coordinador de Programación del Departamento Latinoamericano de la antigua Radio Nederland. Anteriormente, trabajó en Radio Rebelde y otras emisoras cubanas. Ha publicado cinco libros: Entre Habanos (Círculo Rojo, 2019), Lady Tabares: Amo mi soledad (Círculo Rojo, 2018), Nunca me fui (Círculo Rojo, 2017) Cartas de una Madre (Círculo Rojo, 2016) y Cómo Cuba puso a bailar al mundo. Veinte años del Buena Vista Social Club (LibrosenRed, 2016).

Sinopsis

La Cuba de los increíbles años ochenta del siglo XX es vista en Entre habanos desde el ¿micro? mundo de una tabaquería en el pueblo de Güira de Melena. La emigración, la culpa, el amor, el sexo, la homosexualidad, la alegría, los miedos… fluyen aquí como el humo denso y azul de un puro. La cotidianidad del país y las vidas de un grupo de personas reunidas por la tarea común del torcido manual de los famosos habanos, son los hilos principales en la trama de esta, la más reciente obra literaria de Juan Carlos Roque García. Cada personaje con su cruz, o ayudando a cargar la ajena, hacen de sus historias una sola. Como telón ¿de fondo? la lectura de las noticias de la prensa —escuchadas y comentadas sotto voce por los obreros mientras cortan, estiran y tuercen hojas— y, para no enajenarse con tanta realidad, también literatura de Shakespeare, Hemingway, García Márquez, Carpentier, Jorge Amado. Un mundo ¿ficticio? cortado y torcido, también a mano, letra a letra, por el autor.

Opinión
Conocí al autor con Cartas de una madre y me gustó bastante, aunque me resultaba difícil ponerme en situación y siendo real, me costaba entender lo que me estaba relatando, cuando me ofreció este nuevo libro acepté encantada porque ya no me era tan ajena esa realidad.
Las casualidades de la vida me han llevado a Cuba, donde se desarrolla la novela y ha hecho mucho más gratificante su lectura porque ya sí soy capaz de entender lo que cuenta porque además lo he vivido de cerca, no los hechos en sí, sino lo que es su ambientación temporal y espacial. Os cuento.

La historia, o historias, transcurre en Cuba, en concreto en Güira de Melena, ciudad de nacimiento del autor. Allí es donde se encuentra ubicada la tabaquería, lo que nosotros llamamos una fábrica de tabacos. Si yo lo hubiese leído sin conocer como es una fábrica así, quizá no me hubiese llegado tanto, pero al haber estado viendo una allí in situ, sintiendo ese calor pegajoso que te hace chorrear el sudor que no puede caer sobre las delicadas hojas del puro, he sentido esa sensación de estrés, monotonía, de orden, de rutina y la complicada eficiencia con la que llevan los movimientos rápidos de los trabajadores.

Mientras están trabajando tienen la figura del lector, en este caso el personaje de Ignacio, que a lo que se dedica es a hacer más ameno ese rutinario trabajo. Les lee las noticias del Granma, el periódico por antonomasia, donde los distintos personajes toman partido según lo que piensan, cuidándose de oídos curiosos que están al tanto de lo que hablan para llevarlo a otros estamentos.
También les leen El conde de Montecristo que era uno de los libros preferidos y por tanto como les gustaba y se lo han leído nacieron los puros Montecristo, y lo mismo ocurre con los Romeo y Julieta. Eso sigue ocurriendo y resulta tremendamente curioso observarlo. En la novela escuchan también a Hemingway y les emociona Jorge Amado.

Son como una pequeña familia en la que es difícil mantener a salvo un secreto, Paca tiene un amor que no le conviene y al que su familia no le hace ninguna gracia, es un amor prohibido y quien únicamente lo sabe es su amigo Dani, un muchacho muy capaz, que tiene el tremendo problema de ser gay en una época en la que eso está prohibido por la dictadura. María Trinidad una católica que a pesar de todo encuentra en la religión el consuelo que le hace falta para seguir adelante.

La novela se divide en hechos, son hitos de la historia de Cuba que por una causa u otra marcan a la población y cómo afectan a nuestros protagonistas, estos son por ejemplo el Año de la Gran Oleada, el Año del Virus Mortal, una epidemia de dengue, una enfermedad que sigue aún haciendo estragos entre la población, Año de la Esperanza, Año de las Reivindicaciones...

Ahí en estos hitos vamos a encontrar lo que hace grandes a nuestros personajes, el amor, la amistad, la solidaridad, el perdón, el entramado familiar que es el que realmente sustenta la sociedad cubana, como he tenido ocasión de comprobar.

El autor va a crear su novela bebiendo de esos aires de su infancia y nos lo va a transmitir con pasión, insertando adecuadamente trozos de lo que escuchan los torcedores de tabaco tanto clásicos, como fragmentos de periódicos, las noticias que llegan vía epistolar las que llegan y las que se hacen llegar burlando la censura de la dictadura. Hay muchos datos, innecesarios para los cubanos, necesarios para todos aquellos que no conocen la historia cubana, realmente a mí no me han sobrado, porque están bien enlazados.

En definitiva un retrato de Cuba con sus claroscuros, con su pasado, que ha condicionado su presente y la idiosincrasia de la población cubana. Una lectura apacible y hermosa que nos enseña una profesión muy delicada, y nos ilustra acerca de la historia reciente de un país lleno de tópicos y estereotipos, una novela que recomiendo sin dudar.

Saludos y nos vamos leyendo.