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domingo, 2 de marzo de 2025

IMPARABLE HASTA LA MÉDULA de Elordi García Insausti

 

Título: Imparable hasta la médula. El cáncer como aprendizaje de vida

Autora: Elordi García Insausti

Editorial: Alberdania

Primera edición: 4 septiembre 2024

N.º de páginas: 210

Género: Biografía, autoayuda


Autora

Elordi García Insausti nació en Lazkao (Gipuzkoa) en 1977. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, empezó a trabajar en la emisora de radio Herri Irratia nada más terminar la carrera. En apenas unos meses, se convirtió en directora y presentadora de un magazine matinal y de un programa de música. Su curiosidad por descubrir otros medios la llevó a realizar un
Máster en Televisión en la Universidad Complutense de Madrid. Desde entonces, ha trabajado en cadenas como ETB, Telemadrid y Castilla-La Mancha Media, tanto delante como detrás de las cámaras. De hecho, ha sido presentadora de informativos, programas y hasta de las campanadas de Fin de Año.

Irrumpe en el mundo literario en 2021 con un libro autobiográfico, Imparable hasta la médula, que vuelve a salir a la luz con contenido inédito. En 2024 participa en el libro colectivo Creatividad para Curiosos.

Gracias a su trayectoria profesional y a su afán por comunicar, actualmente imparte conferencias de motivación y gestión emocional basadas en su experiencia personal.

 

Sinopsis

Pocas semanas antes de Navidades, a la periodista Elordi García Insausti le diagnosticaron un cáncer con una tasa de supervivencia del cincuenta por ciento. La enfermedad, una leucemia de alto riesgo, cambió por completo el rumbo de su vida y la de su familia, sus principales cuidadores.
Imparable hasta la médula es el conmovedor testimonio de un largo proceso: desde la negación del diagnóstico a la aceptación de tratamientos tan invasivos como la quimioterapia o el trasplante de médula ósea, y la integración de una experiencia a todas luces transformadora. La montaña rusa de emociones que la autora experimenta viene cargada de reflexiones sobre la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, la pandemia del cáncer, los nuevos desafíos en sanidad…
Esta historia de superación personal y de resiliencia es una oda a la vida, al amor, a la familia y a la amistad y una invitación a aferrarse a la esperanza y a saborear cada día como un precioso regalo.

 

Opinión

Cuando vi este libro en Babelio y su iniciativa de Masa Crítica, lo tuve claro. Es una temática muy dura, pero necesitaba saber cómo es el proceso mental y físico que se tiene desde dentro, porque para ayudar creo que es algo muy necesario.

En este libro la protagonista nos cuenta en primera persona cómo siendo una periodista de prestigio y habiendo conseguido llegar a un buen estatus profesional, comienza a darse cuenta de que está muy cansada, no el cansancio típico del día a día, del estrés del trabajo, sino un cansancio más allá, que casi quiere negar, pero no puede hacer caso omiso a lo que le dice su cuerpo, vive en un tercero sin ascensor y llegar a él se ha convertido en un suplicio, no es algo que le guste admitir, pero al fin va al médico, y le mandan relajantes musculares, no le hacen efecto y se decide a pasar por urgencias del hospital tras un mareo en el supermercado. No le hacen mucho caso y al final se tiene que plantar. No imagina que el resultado de la analítica supondrá un diagnóstico devastador: tiene leucemia, cáncer en la sangre.

El shock solo le permite llamar a su madre que rápidamente se desplazará a Madrid desde Euskadi, estará con ella cuando le digan que el proceso, en el mejor de los casos durará al menos dos años. A partir de ese momento deberá vivir en una burbuja a salvo de los gérmenes, ya que la quimioterapia arrasará con su sistema inmune. Luego, tocará la búsqueda de un donante de médula y si lo encuentra, su cuerpo deberá luchar para no rechazar a esta. Su primera reacción será el enfado, es lógico, el porqué a mí está presente en todo momento, la aceptación viene después, luego llegarán las ganas de luchar y vivir. En cuestión de unos días todo se desmorona ante ella. Ni siquiera se lo quiere contar a su pareja, Aitor, que en ese momento se encuentra de vacaciones con unos amigos. Cuando vuelva todo será distinto.

Asistir a cómo nos cuenta sus sesiones de quimioterapia es tremendamente duro, y eso solo es el comienzo de todo lo que seguirá después. La he admirado en todos sus pasos, porque hay que tener mucha fuerza para seguir adelante con un panorama tan desalentador, también he admirado el tremendo esfuerzo que hace su escudo familiar y de amistades que se vuelcan con ella para que en ningún momento se sienta sola. Obviamente me he preguntado una y otra vez qué le pasaría a una persona sola pasando por el mismo trance, y no he parado de pensar en qué hubiera ocurrido si no hubiera tenido el soporte de la sanidad pública. El seguro que tenía os podéis imaginar lo que le dijo.

Ella encuentra un donante, alguien que anónimamente y con total altruismo le da la oportunidad de volver a vivir con una médula nueva, pero su cuerpo está débil y cualquier cosa puede ponerla al borde de la muerte; ella aguantará y saldrá de este trance tan tremendo, y decidirá contarlo y escribirlo, os aseguro que lo hace de forma pulcra y entretenida, sin recrearse en el dolor, en las partes más duras, tampoco lo va a ocultar, es una realidad.

Ahora es capaz de ver la vida y cada uno de sus instantes como algo único y maravilloso, dándole todo el valor que tiene y apreciándolo como tal. Me ha servido para ponerme en el lugar de quien vive esos terroríficos momentos, y del valor que tiene el acompañamiento durante ese trayecto. No voy a negar que el ahogo y la pena me han doblegado, aunque me ha dado otra forma de ver la vida tras su lectura.

En resumen, un libro lleno de dolor, pero también de esperanza, de ánimo y ganas de vivir. La importancia de ser donante de médula para dar vida. Recomendable.

Los beneficios producto de la venta de ejemplares van en beneficio de la Fundación Josep Carreras contra la leucemia.

Tú tienes que ser como esa tortuga y recorrer con paso firme y pausado el camino hacia tu recuperación.

Si hay una posibilidad entre un millón de salir de esta, yo me agarro a ella.

Tenía una deuda imposible de saldar con la institución que formaban cada una de aquellas personas.



Saludos y nos vemos en los libros.

lunes, 24 de febrero de 2025

UNA VIDA de Alejandro Palomas

 

Título: Una vida

Autor: Alejandro Palomas

Editorial: Destino

Primera edición: 22 enero 2025

N.º de páginas: 404

Género: Narrativa.



Autor

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y máster en poética por el New College de San Francisco. Ha compaginado el periodismo con la traducción de importantes autores y con la poesía (Quiero y Una flor). Entre otras, ha publicado las novelas El alma del mundo, Agua cerrada El tiempo que nos une. En 2016 recibió el Premio Nacional de Literatura Juvenil por Un hijo, cuya secuela, Un secreto, se publicó en 2019. La exitosa trilogía Una madreUn perro Un
amor 
(Premio Nadal 2018) retrata a una familia que ha enamorado a miles de lectores. Con Un país con tu nombre (Destino, 2021) inicia un nuevo universo literario. Su obra ha sido llevada al cine y al teatro y se ha traducido a más de veinte lenguas.

 

 Sinopsis

¿Cuánto sabe una madre? ¿Cuánto calla, cuánto dice, cuánto miente? Mientras las madres viven, los hijos somos hijos por encima de todo: más hijos que hermanos, más que maridos, más que padres. Colgamos de nuestras madres como el escalador de su mosquetón, no importa la edad, no importa la distancia. Si hasta su muerte mandan sus genes, después de su muerte manda la ausencia. «Si mamá me viera…», «Mamá se estará riendo, seguro», «¿Qué pensaría mamá de esto?». Hablamos con ellas cuando nadie nos mira, porque sabemos que están, aunque no las veamos. Sabemos que son eternas.

La tarde en que Fer, Emma y Silvia llevan a urgencias a su madre, aquejada de lo que parece una leve infección, no imaginan que la vida ha dispuesto para ellos un escenario totalmente inesperado. Al salir del hospital después del breve ingreso, el paisaje familiar es otro: los tres hermanos se convierten a la fuerza en hijos y cuidadores mientras se preparan para la posible orfandad que quizá vaya a dejar tras de sí un ser tan excéntrico e insustituible como Amalia.

Con su excelente prosa emocional, Alejandro Palomas cierra a lo grande el universo narrativo que inició con Una madre y que continuó con Un perro y Un amor, y que vuelve a mostrarnos con un texto intenso, vibrante y lleno de vida en su mejor versión.

Opinión

La novela que hoy traigo duele, porque termina el universo Amalia, termina, pero no se va, es algo que nos acompañará a los lectores durante mucho tiempo, pero sí sabemos que Amalia ya no estará, y al igual que el resto de personajes de su universo, Fer, Silvia, Emma, Shirley y Rulfo, nos quedaremos huérfanos. Quizá por eso no he querido leer rápido y también me ha costado hablar de esta orfandad.

Conocí a Amalia y a Alejandro gracias a unos amigos muy especiales, y él se convirtió en un referente para mí, su Amalia se fue con poca diferencia de meses de cuando se fue la mía, como ella para él, la mía también era mi pilar, también teníamos una relación especial y he ido asistiendo desde la lejanía (con cercanía) a esa ausencia que ha ido llenando toda su obra desde entonces. Ahora toca cerrar, toca la despedida, toca el hasta siempre.

Aquí Amalia se va, con su carácter dicharachero, divertido y excéntrico, víctima de un cáncer que aparece disfrazado y que hace tomar conciencia de eso que como hijos no queremos afrontar; nuestros progenitores no se van a ir, nos negamos a que se vayan, el dolor que representa la ausencia  es tan grande que miramos hacia otro lado. Fer y sus hermanas van enfrentarse a una enfermedad con fecha de caducidad marcada en el calendario y van a vivir al máximo el tiempo que les queda. Tendrán que tomar conciencia de que ahora ellos no son solo los hijos, sino que se convierten en cuidadores, con todo lo que ello significa, miedo, agotamiento, invasión de unas intimidades que nunca querrían tener.

Su pilar se va, y ellos mismos se van a ir convirtiendo en los nuevos cimientos de esa familia más unida que nunca, porque ahora lo más importante es el amor, son los abrazos, los instantes, los te quiero, los recuerdos que van a formar parte de su nueva vida de ahora en adelante.

Amalia antes de que comience todo es como siempre, pura actividad, sobre todo a nivel mental, su cabeza no para y no tiene filtro, lo que nos sacará más de una sonrisa sobre todo cuando conozca a uno de los personajes más carismáticos y originales que os podáis imaginar, alguien que, con su ático lleno de animales, plantas y otras especies de más enjundia, nos va a robar el corazón, aunque la familia lo ponga en cuarentena precisamente por eso, Mauro.

Mauro adoptará a Amalia y ella hará lo mismo con él, conseguirá tener una conexión especial a través de sus clases de chi kung a través de la ouija. Lo sé, suena raro, pero tenéis que leerlo para enteraros bien de lo que ocurre. También llegará a su vida Anka, la cuidadora insomne que pone un poco de cordura en esos meses tan traumáticos.

Tomaremos conciencia de la Amalia que no es solo madre y ha sido esposa, veremos el alma de esa mujer que ha sido hija y también ha sufrido la pérdida de su madre, y amiga que añora a Inés, su mejor amiga y que no parará hasta darle el último adiós que una maldita epidemia le negó.

Como siempre, la lectura de Alejandro es una montaña rusa de mociones, en las que en un momento estás con la sonrisa en los labios y al segundo sientes que se te para el corazón y una lágrima brota de tus ojos, y es que escribe tan bonito y te toca tan de cerca, que en este adiós hay muchos adioses, y una orfandad que nos mostrará que la vida sigue y que con los recuerdos podremos decir adiós con un enorme abrigo en el alma.

Solo puedo decir que tenéis que leerlo, es un libro precioso que está lleno de amor y sentimientos. Es absolutamente imprescindible.

Tuvimos que aprender que para cuidar había que romper una barrera de intimidad generacional que no todos estamos preparados para afrontar.

Aprendemos demasiado tarde que la vida y el tiempo no son lo mismo.”

Y también me gustaría que enterrarais mis cenizas debajo, donde está la raíz. Así Inés sabrá que soy yo.

 


Saludos y nos vemos en los libros.

 

lunes, 6 de febrero de 2017

MIENTRAS SORPRENDAN LOS DÍAS de Sara Mañero



Título: Mientras sorprendan los días

Autora: Sara Mañero

Editorial: Ediciones Hades

Primera edición: Mayo 2015

Nº Páginas: 245

ISBN: 9788494347993

Género: Narrativa



Autora

Sara Mañero Rodicio, madrileña de larga residencia en Godella ,Valencia, es Licenciada en Filología Inglesa y Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia. Su tesis doctoral, El Arciprestre de Talavera de Alfonso Martínez de Toledo, obtuvo el premio Fernández de Abril de la Real Academia Española  y fue publicada por el Instituto Provincial de Investigaciones y Estudios Toledanos en 1997. Es autora, igualmente de varios artículos sobre este autor publicados en revistas científicas. Ha traducido en colaboración La comedia  de las equivocaciones de Shakespeare (Gregal, 1987), Dos leyendas de Ted Hugues (Antología  poética, Col. Clásicos de la lengua Inglesa en Traducción, Universidad de Extremadura, 2000).
En Mientras sorprendan los días, su primera novela publicada, explora la aventura de vivir  un día a día a través de personajes cercanos, marcados por las vicisitudes de nuestro tiempo. Casi al mismo tiempo se publica la segunda, El sueño del árbol (Verbum, 2015). El relato Cuando el sueño engendra monstruos ha aparecido publicado en el número de noviembre de la revista The Crow magazine.

Sinopsis

Pilar, enfermera separada y madre de dos hijos adolescentes se levanta una mañana dispuesta a afrontar los retos de la vida cotidiana. Poco después suena el despertador de Paco, su exmarido, a quien la separación y un paro de larga duración han hecho volver a la casa materna. A la misma hora, otros personajes también despiertan e inician sus días. La vida está dispuesta a sorprenderlos de la manera más inesperada

Opinión

Tenía muchas ganas de leer a Sara Mañero a la que conocía de las redes sociales y de las buenas reseñas de sus libros. Una oferta de Amazon me permitió hacerlo y ha resultado ser una experiencia muy gratificante, a pesar de los problemas. Yo no tengo Kindle, tengo un lector patatero y ordenador, y este libro al venir con DRM me ha tocado leerlo en el portátil, algo que me ralentizó muchísimo su lectura.

La novela nos cuenta cómo en un solo día pueden pasar tantas cosas que nos lleguen a cambiar la vida, como unos instantes pueden hacer que la balanza se incline hacia un lado u otro y el destino nos lleve por delante a nosotros y a nuestros planes.

Comienza la mañana en distintos lugares

Se levanta Pilar, una enfermera que se ha tenido que enfrentar a un cáncer de mama y tiene que pasar por el trago de ir a recoger sus nuevos resultados por la tarde. Madre de dos hijos vive algo más que austeramente mirando por cada céntimo ya que su sueldo es lo único que entra en casa. Se separó de Paco y él está en paro así que no puede ayudarla económicamente. Sus hijos Silvia y Francisco se enfrentan a todo lo que les ha ocurrido de forma muy diferente, mientras que la niña no parece afectada por lo que está pasando, su hijo ha crecido demasiado rápido y tiene una madurez que a ella la desarma porque no le corresponde.

Paco despierta agobiado en casa de su madre donde ha tenido que volver tras su separación, y haber agotado todo tipo de subsidios. Vive en su habitación de soltero con una mujer a la que ya no reconoce como su madre, que se ha vuelto más déspota y egoísta con los años y que goza con echarle las cosas en cara, mientras su hermano es el más maravilloso del mundo. Sus días son una sucesión de monótonas visitas a la oficina del INEM donde espera esa ansiada oferta de trabajo, a la vez que mantiene la ilusión de ver a su exmujer de refilón ya que sigue enamorado de ella.

Mario se incorpora a un día muy importante en el que va a hacer una presentación en la empresa en la que se está jugando un puesto en Brasil, algo que le hace especial ilusión ya que es joven y emprendedor y no tiene nada que lo ate en España.

Mario y Pilar coinciden en el ascensor cada mañana desde hace casi un año y lo más que han intercambiado ha sido el habitual Buenos días, pero hoy las ruedas del destino se han puesto en marcha y harán que compartan algo más que el ascensor.

En este día especial en el que Pilar necesita algo de seguridad, se traslada al pasado, donde rememora porqué está ahora donde está, habiendo estudiado algo que no era exactamente lo que deseaba, y recuerda la decisión que tuvo que tomar. Recuerda a su padre y la relación tan especial que tuvo con él, a su madre y sus cambios de humor, sus tías paternas con las que tuvo menos relación de la que deseaba, su amigo Borja que significó tanto para ella en aquellos días.

Nos vamos de presente a pasado de forma suave, hilvanando historias, conociendo a otros personajes, sin saber qué es lo que va a pasar tras la siguiente página, qué va a ser el detonante que haga que todo cambie en un suspiro y cuando lo hace, sentimos el dolor desgarrador, la pena, el alivio, las mariposas en el estómago, la necesidad, la urgencia, la placidez, la esperanza, la ironía de ese destino caprichoso que juega de mano de la pluma cálida y sosegada de la autora.

Los personajes están  descritos de una forma pulcra y sincera son tan reales que resulta difícil no empatizar con ellos, con sus miedos y sus fortalezas.

He admirado tanto a Pilar, esa mujer que tiene planificada su propia muerte de modo que sea lo menos dolorosa para su familia, la forma en la que ha encajado el golpe que le ha dado la vida. He sufrido con Paco, su impotencia porque la crisis se ha llevado sus pilares, su desesperación al volver al hogar de su niñez donde se siente fracasado día tras día. Con Mario he descubierto la solidez de una vida resuelta, el triunfo de un trabajador incansable que sabe lo que quiere.

Pero sobre todo he descubierto a una autora que sabe transmitir los sentimientos, que te coge de los hombros y te sacude para que tu corazón reaccione, de forma sosegada y a la vez firme, con una prosa que realmente me ha sorprendido, y que me ha dejado con ganas de más.

Un libro absolutamente delicioso que no puedo dejar de recomendaros.

Lo que sería divertido sería sobrevivir hasta liquidar la hipoteca y luego morirse, cuando para nada valiese haber pagado el maldito seguro.

Quizá la madurez está en eso. En aceptar las normas cuando no te queda otra.


En un día puede caber toda una vida. Y un solo día puede cambiar tu vida por completo.


Saludos y a leer.

jueves, 4 de febrero de 2016

EL COMENSAL de Gabriela Ybarra

Tí­tulo: El comensal

Autora: Gabriela Ybarra

Editorial: Caballo de Troya

Primera edición: Junio 2015

Nº Pag: 176

ISBN: 9788415451556

Género: Narrativa actual, autobiografía



Autora

Gabriela Ybarra nació en Bilbao en 1983. Es licenciada en administración y dirección de empresas por la Universidad Pontificia de Comillas y máster en marketing en la Universidad de Nueva York, ciudad en la que vivió tres años. Actualmente reside en Madrid, donde trabaja analizando redes sociales y elaborando estudios de mercado. El comensal es su primera novela


Sinopsis

Una novela autobiográfica en la que la autora trata de comprender su relación con la muerte y la familia a través del análisis de dos sucesos: el asesinato de su abuelo a manos de ETA y el fallecimiento de su madre. La muerte es un acontecimiento de primer orden. Cuando la parca se lleva a un ser querido heredamos lo que quedó sin resolver, y el dolor, o la liberación, que acarrea el deceso se extiende en el tiempo hasta que el vivo asume no sólo la desaparición del otro, sino también parte de la suya propia en la medida en que estamos hechos de retazos de los demás. En esta novela autobiográfica Gabriela Ybarra trata de comprender su relación con la muerte y la familia a través del análisis de dos sucesos: el asesinato de su abuelo en 1977 a manos de ETA y el fallecimiento de su madre en 2011 por un cáncer. Así, la primera parte de El comensal es una reconstrucción libre (por tanto, no esconde la parte de ficción de toda memoria) del secuestro y posterior asesinato del empresario español Javier de Ybarra, quien también fue alcalde de Bilbao y presidente de la Diputación de Vizcaya durante el régimen franquista. Aunque esta muerte ha sacudido a todo el clan familiar (los padres de la protagonista tienen que abandonar el País Vasco y convivir con un escolta), no es hasta que la madre de la narradora enferma fatalmente que los duelos no hechos y las herencias políticas no asumidas (a veces por ignorancia) estallan.

El comensal es una novela importante por dos cosas: la narración de un conflicto histórico desde un lugar personal procurando la huida del victimismo y el reconocimiento de la importancia que tiene el hacer visible la muerte para asumirla. Acostumbrados como estamos a que los procesos de deterioro y fin de la vida se escondan, la novela sorprenderá por lo que tiene de reconciliación con la enfermedad, que aquí es relatada con luminosidad y sin puritanismo ni autocompasión.



Opinión

Cuentan que en mi familia siempre se sienta un comensal de más en cada comida. Es invisible, pero está ahí. Tiene plato, vaso y cubiertos. De vez en cuando aparece, proyecta su sombra sobre la mesa y borra a alguno de los presentes.

El libro que traigo hoy tiene una portada con un resumen que deja poco a la imaginación, algo que no me gusta demasiado. Me llaman las sinopsis de los libros que insinúan, no que cuentan tanto.

Y como dice, se trata de una historia autobiográfica, en la que la protagonista Gabriela Ybarra, se acerca a la muerte de dos seres queridos que han marcado su vida.
La muerte de su madre por cáncer hace que ella y los suyos se vean enfrentados a un suceso que no creen probable, que pensaban que los esquivaría, y ella tratando de entender el proceso de duelo y la muerte, se irá hacia atrás en busca de los recuerdos de su padre en la muerte de su abuelo.

Googleando, internet estará presente a lo largo de toda la narración, como es lógico en una chica de la generación de las redes sociales, irá al pasado y a camino entre diario y crónica periodística nos contará el secuestro de su abuelo.

El 20 de mayo de 1977 a punta de pistola un comando de ETA formado por cuatro personas secuestraba al industrial Javier Ybarra en presencia de toda su familia. Pidieron a cambio de su vida una cantidad desorbitada de dinero para aquella época, 1000 millones de pesetas, que les resultó imposible reunir. El posterior asesinato de su abuelo, las veladas amenazas, el ambiente inquietante, de miedo rasposo y gélido a un nuevo secuestro o asesinato hace que tras tener que vivir rodeados de escoltas, decidan dejar Neguri y trasladarse a Madrid en 1995.

Cuando ella está viviendo en Nueva York con una libertad que hasta ahora no había notado, se tiene que enfrentar como una bofetada al diagnóstico de cáncer de colon de su madre, un cáncer que no admiten desde el principio, ni su madre, tan sólo tiene 52 años, como la familia. No va a ocurrir nada será el mantra que los envolverá. Pero la negación no será suficiente y su madre morirá.

Gabriela con un ejercicio de contención y de evasión se centrará en buscar una vez más en san google información sobre el muchacho que envió un paquete bomba a su padre.
Son hechos que le causan dolor y estupefacción a la vez, porque los nota ajenos, ella no parece sentir ni odio ni rencor, realmente no sé si éso supone perdón. Supongo que sí.
Como parte del proceso de duelo realizará al año siguiente un periplo por todos los lugares que compartió en los últimos días de su madre.

Lo que más me ha sorprendido en este libro ha sido la frialdad, la distancia, no he logrado conectar con la protagonista porque me ha parecido demasiado contenida, demasiado medida en los sentimientos.
Hay un dolor sordo y mantenido, lleno de silencios, abrupto, desgarrador pero me ha resultado ajeno.

Por todo lo demás, un debut muy interesante, la escritura es limpia, pulcra y bien trazada. Los temas tanto el ambiente del País Vasco, el abandono de la lucha armada y la nueva sociedad, el cáncer y la superación de miedos y dolores muy interesantes.

Me gustaría mucho conocer otras opiniones sobre el libro, de gente de a pie. A nivel mediático ha tenido una gran cobertura.


Durante los años más duros de principios de los ochenta, los llamados de plomo, los vecinos simulan que no pasa nada: juegan al tenis, toman el aperitivo, salen a navegar y visitan los merenderos de Berango. La tensión se esconde. Un coche en llamas, un muerto y a las pocas horas todo vuelve a parecer normal



Saludos y a leer.

jueves, 30 de octubre de 2014

EL JARDÍN DE LA MEMORIA de Lea Vélez


Título: El jardín de la memoria 

Autora: Lea Vélez

Editorial: Galaxia – Gutemberg

Colección: Narrativa

Fecha de publicación: 24 de septiembre de 2014

Nº de páginas: 256

ISBN: 978-84-16072-43-9

Género: Narrativa, memorias, suspense




Autora

Lea Vélez, nacida en Madrid en 1970, estudió Periodismo en la Complutense y tras ello decidió convertirse en guionista de ficción. Hoy, su ordenador archiva más de seiscientas horas de ficción televisiva. En 2004 se editó su primera novela, El desván, escrita en colaboración con Susana Prieto. En 2006 repitió la experiencia de escribir a cuatro manos con su segunda novela, La esfera de Ababol. En mayo de 2014 publica, ya en solitario, La cirujana de Palma. Ya reseñada en este blog
El jardín de la memoria es su última novela, un emocionante testimonio de amor, por puro amor.


Sinopsis

«Fue un otoño extraordinario. El otoño en el que tú me enseñaste a vivir y yo te enseñé a morir. Durante la última aventura, filosofamos, investigamos, leímos las viejas cartas de tu hermano Stephen. Las cartas que relatan una época y un pasado familiar. Gracias a una antigua foto en un sobre con matasellos de Sheffield, encontré respuesta a la dudosa paternidad de Gill. Me encanta hacer de detective. Las cosas de Stephen siguen en la buhardilla, metidas en sus cajas de bombones y a veces las saco y releo una poesía del cuaderno infantil. Allí, en la Inglaterra de 1957, estaban las respuestas y mientras yo escribía este Jardín transcribiendo cartas amarillas por el tiempo, tú lograste perdonar. Pienso en la sonrisa del otro protagonista de este relato: Francesc Boix. Te fascinó la vida del republicano español, testigo de Núremberg, fotógrafo de guerra. Yo te contaba sus hazañas, que están en esta novela y que no sé si es novela porque todo lo que se cuenta en ella sucedió de verdad.
Ese verano volvimos a Malmesbury. Tenías razón.
No existe un lugar con más encanto en Inglaterra. Los niños se disfrazaron de caballeros y cruzaron aceros de plástico en los jardines de la abadía. Hicimos un picnic. Entre saltos, tumbas de piedra, juegos y merienda, esparcimos tus cenizas bajo un roble centenario. Entro de nuevo en este otro jardín, El jardín de la memoria, ojeo sus páginas, riego con cuidado el primer beso que nos dimos y ese último que a veces es como el primero de un nuevo cariño real, invisible. Ahora estás hecho de un aire que empuja con constancia mi columpio. Subo y bajo, y veo más allá de los campos y de los tejados, entendiendo cómo hay que vivir. Tres años después de aquel otoño extraordinario, me siento plena, sabiendo que ganamos y que había que contarlo. Para demostrar lo que digo, aquí está nuestra historia.»


Opinión

Hoy traigo un libro muy duro y a la vez muy dulce. Es un libro que me ha hecho replantearme muchas cosas, y sobre todo a mí misma y a mi actitud ante la vida.
Conocí a la autora, como tal, con La cirujana de Palma y me encantó como escribía, su fluidez su naturalidad y su buen humor. Cuando supe que había sacado un nuevo libro me alegré mucho, y cuando leí su temática, realmente quedé impactada. Y el tiempo y unas manos amigas me ha permitido acceder a él, y lo recomiendo...por todo.

El libro contado en primera persona es una bella muestra de fuerza, valentía y amor. La historia principal es la de la propia Lea, que con una naturalidad que desgarra, va relatando el proceso que culmina con la muerte por cáncer de George, su marido.

Ella junto a él viven y exprimen de forma absoluta esos meses en los que la enfermedad ya solo tiene un camino, y casi una fecha. Y cuando digo exprimen no es viajar a lo loco o hacer cosas magníficas, se concentran en vivir y fijar en la memoria cada uno de esos pequeños momentos llenos de ternura y felicidad, de los cuales Lea y posteriormente sus hijos se nutrirán.
El amor que se destila en cada una de las frases, los gestos, besos y abrazos, momentos que viven, ese amor a su familia, y el querer que perdure, es lo que lleva a Lea a escribir este libro. Un libro de recuerdos con el que sus hijos puedan recordar a su padre. Un canto a la vida, a pesar de la muerte.

Ordenando esos recuerdos, aparecen fotos y cartas de la familia de George, los Collinson y su vida en Malmesbury. Y aparecen en los recuerdos de la niñez de George, la seriedad y hosquedad de su padre Tom, la imagen de esa madre todoterreno, Connie, que se ocupa de que todo siga hacia adelante, con un hijo ingresado en el hospital con leucemia. Un niño, Stephen, que se hace mayor, que se tiene que hacer mayor a la fuerza, que solo tiene el contacto con el exterior por cartas, y con las complicadas visitas de sus progenitores. La pequeña y siempre despreciada Gillie.
Lea, irá moldeando y completando lo que era la vida de esa familia, y a la vez, desenterrará otros demonios familiares, que han sido sepultados por el olvido y por el no querer saber. Esa puerta que nuestra mente cierra cuando hay demasiado dolor.
E irá informando a George, sobre las cartas, sobre lo que lee, sobre lo que imagina, sobre lo que deduce, en lo que se ha convertido en un motivo más para levantarse cada día y para compartirlo juntos.

Hay además otra historia, más antigua, la de un fotógrafo de guerra español republicano, Frances Boix, un superviviente de la guerra civil española, que fue a un campo de concentración francés, aunque no quieran ponerle ese nombre, y luego estuvo en Mauthausen, y sobrevivió, porque tenía un solo objetivo: Contar la verdad sobre lo que vivió y sobre lo que allí pasó con los españoles, con las personas que fueron matadas y maltratadas por los nazis. Y lo consiguió, consiguió aportar sus fotos y su testimonio en el juicio de Núremberg.
Estas tres historias se irán entrelazando, y se irán desarrollando, de una forma nada convencional, como si la autora, se sentase en el salón de tu casa y comenzase a hablar, a contarte una historia, y los recuerdos fueran y vinieran, siempre intentando llegar a ese lenguaje cinematográfico que ella representa en su cabeza.

El resultado es un libro increíble, que me ha hecho llorar mucho, que me ha tenido con un nudo en la garganta, aprendiendo sobre los preparativos de la muerte, aprendiendo que la vida se acaba, y el que muere, pasa a otro plano. A mí, tampoco me da miedo la muerte, me da miedo por los que se quedan, porque son ellos, los que se quedan, los que tienen que recomponerse, seguir viviendo y aprender a guardar los recuerdos y a dosificar el amor y el dolor.

Y cuando cierras la tapa del libro, te das cuenta, de que es un libro que nunca podrás olvidar, y sientes envidia, a pesar de todo, de esa mujer tan fuerte, que ha sabido gestionar de forma increíble la muerte, como un paso más, guardando en su almoneda, para sus hijos, el recuerdo de su padre y de su familia.

No puedo juzgar como está escrita, no quiero juzgar como está escrita, porque quien habla y quien escribe, lo hace a corazón abierto, y con sus retales, me ha hecho pasar unos momentos inolvidables. Y cada lágrima que he derramado, ha merecido la pena, porque he conocido la felicidad y el amor.

Gracias Lea...gracias por tu lección, y ojalá tus hijos te vean como lo que eres, una gran mujer y una gran madre.

la felicidad no está en la inocencia, está en la libertad

Para mí, ya...un imprescindible. Y como imagináis os lo recomiendo encarecidamente.




Saludos y nos vamos leyendo.

lunes, 26 de agosto de 2013

Bajo la misma estrella de John Green


Título: Bajo la Misma Estrella
Autor: John Green
Editorial: Nube de Tinta
ISBN: 9788415594017
Nº de Páginas: 300
Género: Ficción contemporánea.
 

 


 
Autor:

John Michael Green nació en Indianapolis en 1977. Se graduó en Lengua y Literatura Inglesa y en Estudios Religiosos en
El Kenyon College. Tras empezar carrera en el mundo editorial como crítico y editor, publicó su primera novela Looking for
Alaska en 2005, que le valió una medalla Printz y lo situó en el top diez de mejores novelas juveniles. Sus siguientes trabajos, An abundance of Katherines (2006) y Paper towns (2008), le han convertido en uno de los autores más reconocidos del género novela juvenil y crossover. Ha sido galardonado con el premio de honor Printz, el Premio Edgar, y dos veces finalista del Premio Libro del LA Times.

 

Sinopsis:

 A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto.

Hazel y Gus son solo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, solo existe el hoy y el ahora. Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel - conocer a su escritor favorito -, cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura contrarreloj, tan catártica como desgarradora.

Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzzle del que forman parte...

 

Opinión:

El libro del que hablo hoy ha sido una sorpresa, total. Ni siquiera sabía de qué iba. Ironía, lo compré de 2ª mano en una tienda que colabora con gente con cáncer, mediante cuidados paliativos, por solo 1 euro. Muy bien invertido.

Es un libro muy popular de literatura juvenil, y por tanto, para nada lo que yo suelo leer, pero la vida da muchas vueltas. Y una tarde lo cogí, y no lo pude dejar.
Me ha parecido bueno, no es un drama, pero sí lo es, porque todo gira alrededor del cáncer.


Está narrado por Hazel Grace, una chica con un cáncer terminal que le afecta a los pulmones. Los médicos han logrado encontrar un medicamento que por el momento hace que sus células cancerígenas mantengan estables y no aumenten, por lo que puede hacer un vida más o menos normal, ya que vive las 24 horas del día conectada a un carrito que le proporciona oxígeno. A pesar de eso, Hazel sabe que no vivirá mucho tiempo.
Su arma es la ironía y el humor negro, para poder hacer frente al día a día.

Los otros  dos grandes protagonistas son, August, el guaperas recuperado, es la vida personificada, es energía y locura y está obsesionado por dejar una huella en el mundo una vez que muera. Su metáfora con el cigarro, es sencillamente genial.
Isaac, el amigo, con mala suerte, pero que siempre está ahí.

Los padres de todos ellos, con todo el dolor que sienten, con el miedo al día siguiente, que quieren disfrutar cada momento, y a la vez no quieren agobiarlos con su miedo, y siempre, siempre están ahí.

Cuando lo lees, lloras, mucho, pero también ríes, bastante, porque esos adolescentes con cáncer, saben lo que tienen, y a lo que se enfrentan, y en lugar de sentarse a llorar, que también lo hacen, le sacan ganas e ironía a la vida, esa vida con fecha de caducidad marcada. Y todo ello lo escribe de forma natural, sencilla, irónica a veces.
Lo más reseñable del libro, aparte de esa historia de amor, o a pesar de ella, son los diálogos, chispeantes, alegres, irónicos, filosóficos.

Te atrapa en definitiva, y te hace darte cuenta de lo que tienes y de lo que te pierdes, cada día.

No puedo contar mucho más, porque si no, se destripa la historia. Sólo recomiendo ver con la imaginación, ese increíble viaje a Amsterdam. Sólo por eso ya merece la pena leer el libro.

Hay miles de citas, miles de frases que te dejan pensando, después de terminarlo. Creo que es un libro para releer. Os las dejo para animaos.
Citas:

-          El mundo no es una fábrica de conceder deseos

-          A veces parece que el universo quiere que lo observen.

-          Hay infinitos más grandes que otros infinitos

-          El amor es mantener las promesas pase lo que pase.

-          Que soy como… como una granada, mamá. Soy una granada y en algún momento explotaré, así que me gustaría que hubiera el menor número de víctimas posible, ¿vale?

 

Ya no puedo escribir más. Espero haberos convencido para leerlo.

Saludos y nos vamos leyendo.