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martes, 8 de agosto de 2023

DONDE HABITA EL MIEDO de Maite G. Ochotorena

 

Título: Donde habita el miedo

Autora: Maite R. Ochotorena

Editorial: Booket. Planeta

N.º de páginas: 377

Edición bolsillo: 5 de julio de 2023

Género: misterio, intriga.



Autora

Nacida en San Sebastián en 1970, Maite R. Ochotorena se formó como guionista de cine y televisión y ha trabajado muchos años como creativa en el sector del videojuego. Sin embargo, su verdadera pasión siempre ha sido escribir novela. Inspirada su imaginación por Edgar Allan Poe, Agatha
Christie o Alejandro Dumas, esta autora ha escrito numerosos relatos cortos del género. Con su primera novela, El secreto de la Belle Nuit, la autora dio el salto definitivo al mundo literario. A esta primera obra le siguieron su desenlace, La sombra de Fourneau, El destino de Ana H. Murria, Donde habita el miedo, Victory, en algún lugar desconocido, y El sueño de Valentine I, II y III. La mensajera del bosque, publicada en Planeta, tuvo un amplio reconocimiento por parte de los lectores.

Sinopsis

Un thriller que se lee con todas las emociones a flor de piel, que habla del miedo y del valor. De dolor y de la esperanza. Cuando Ainhoa Lasa deja San Sebastián para escapar de su marido es una mujer rota. Desesperada, busca refugio en una vieja borda de montaña que pertenece a su familia, tan abandonada y arruinada como su espíritu. Sin embargo, el fantasma del maltrato al que la ha estado sometiendo Urko durante tantos años no desaparece, sino que habita en su interior, profundamente instalado en su espíritu. Mientras trata de superar tan duro trance, la soledad de las montañas comienza a volverse opresiva cuando, además, una oleada de robos en el valle amenaza su tranquilidad. Muy pronto esa soledad, el aislamiento y el miedo que aún lleva por dentro, convertirán su huida en una espantosa pesadilla. Donde Habita el Miedo es un viaje a la psique de una mujer atormentada a través de la oscuridad. La autora hurga con maestría en el más profundo subconsciente y nos obliga a bucear hacia profundidades desconocidas, donde el raciocinio y la realidad trascienden todos los límites.

Opinión

Maite es una autora que conocí con La mensajera del bosque y me gustó mucho su forma de escribir, después me fui con ella a la Antártida y me puso los pelos de punta con Un desierto de hielo, así que tenía muchas ganas de leer este libro, que es anterior a estos y en el que se tratan otro tipo de temas.

Desde que leí la dedicatoria, sabía que me pegaría fuerte, como así ha sido. Así que la reseña me ha costado, cuando algo te toca tan de cerca no lo puedes evitar, el que lo haya leído me entenderá aún más.

En este caso nos vamos Guipúzcoa, cerca de Legazpi, donde Ainhoa ha llegado a un antiguo refugio que heredó de sus padres, y al que ha llegado huyendo de su pasado, en este caso de Urko, un marido ególatra y maltratador físico y psicológico que la ha destrozado por completo.

Su hermana Cristina no entiende su huida ya que ella en ningún momento ha contado nada por no hacer sufrir a su familia. El hecho de pensar que su hermana se vaya a instalar en plena montaña, sin luz ni comunicaciones de ningún tipo se le escapa. Ainhoa tampoco está preparada aún para dar explicaciones, así que apaga el teléfono y se dispone a hacer confortable de nuevo el refugio, que no está precisamente habitable. Como compañía solo trae un miedo inmenso que se instala con ella desde el primer momento, junto con una depresión muy fuerte que hace que lo único que desee es esconderse y dejarse llevar.  Con lo que no contaba es con que con ella se instalan los recuerdos, las amenazas continuas, la degradación a la que ha sido sometida, y ciertas visitas nocturnas que la hacen dudar de su propia cordura.

Cuando recibe la visita de Ihnar, un pastor de yeguas que también trabaja en una fábrica, se dará cuenta de que tiene que luchar y hacer de ese lugar, el hogar que fue, y un lugar referencia en la montaña. Su lejano vecino, Fernando, antiguo amigo de sus padres la ayudará a creer en ella misma y con la logística más inmediata.

Mientras tanto y, cuando ella comienza a salir del sopor y la melancolía en los que se haya instalada, algo ha decidido que ella no viva en paz, ese ente sobrenatural que se instala con ella en la borda y no la deja vivir en paz. Mientras, fuera, amenaza una fuerte tormenta de nieve.

En esta novela se muestra el infierno que viven muchas mujeres cuando se ven sometidas al maltrato psicológico, el miedo continuo en el que viven cuando se convierten en el sparring emocional de sus parejas, sobre las que vuelcan todas sus insatisfacciones e inseguridades. La anulación de su personalidad y las continuas ganas de terminar con todo, el odio que sienten hacia sí mismas por no ser capaces de decir basta. El silencio que guardan para que su gente no sufra, para que crean que todo va bien, la incertidumbre de no saber por dónde va a venir el siguiente ataque. Es duro, muy duro leerlo y saber de qué se trata de primera mano.

En algún momento pueden resultar repetitivas acciones que no son nada del otro mundo, como dar un paseo, darte una ducha o hacer un caldo, bendito caldo, pero creo que cada una de esas cosas es un logro, un paso adelante para salir del pozo. Es por esto por lo que no me ha gustado la etiqueta de thriller, no tiene esa velocidad, al menos en mi opinión.

La parte sobrenatural sorprende, pero no estorba, complementa, y no puedo contar más.

En resumen, una novela dura, desgarradora, en la que el miedo y sus consecuencias son los protagonistas absolutos, unos protagonistas aterradores que sufren demasiadas personas en su día a día, con una clave, se puede salir, se sale, hay que hablar y gritar, y sobre todo decir basta. Os va a sorprender fijo, y os gustará porque tiene muy buenos ingredientes. Recomendable.

“Se había ido hundiendo en el infierno y nadie se había dado cuenta. No habían notado su deterioro, cómo iba estando más y más delgada, desmejorada, triste.”

“Odiaba en qué se había convertido, odiaba a haberse traicionado, una y otra vez, cada mentira, cada justificación, cada palmo de terreno perdido frente al desprecio de Urko.”



Saludos y nos leemos en los libros.



lunes, 16 de enero de 2023

¿HA MUERTO MAMÁ? de Vigdis Hjorth.

 

Título: ¿Ha muerto mamá?

Autora: Vigdis Hjorth

Traductoras: Kristi Baggethum y Asunción Lorenzo

Editorial: Nórdica Libros

Colección: Letras Nórdicas

N.º Pág.: 342

Género: Narrativa, intimista.


Autora

Vigdis Hjorth (Oslo, 1959). Es una de las novelistas noruegas más importantes de la actualidad. Ha vivido en Oslo, Copenhague, Bergen, Suiza y Francia. Estudió Filosofía, Ciencias Políticas y Literatura. Su primer libro fue Drama med Hilde (1987) y entre su obra narrativa podemos destacar Om
bare
 (2001) y La herencia (2016), ganadora del Premio de los Libreros de Noruega, el Premio de la Crítica y nominada para el prestigioso Premio de Literatura del Consejo Nórdico. La novela se convirtió en una de las obras más aclamadas por la crítica y uno de los fenómenos editoriales más relevantes de los últimos años en Noruega.

Sinopsis

Con esta obra vuelve Vigdis Hjorth, la autora de la célebre La herencia.

Johanna es artista y ha pasado las últimas tres décadas viviendo en Estados Unidos con su esposo y su hijo. Tras la muerte de su marido, Johanna regresa a su Noruega natal. Una galería la ha invitado a una exposición retrospectiva, con una nueva obra suya como pieza central.
Johanna alquila un apartamento junto al fiordo y una pequeña cabaña en el bosque a las afueras de la ciudad. A medida que atraviesa la ciudad, de un lado a otro entre los dos lugares, busca dar sentido a su vida en el trabajo que tiene por delante y un descubrimiento que une su pasado con el presente.

Opinión

La novela que hoy traigo ha llegado a mis manos gracias a Babelio y a su iniciativa de Masa Crítica. Hasta ahora no me había estrenado con esta editorial, Nórdica Libros y la verdad es que está genial, la presentación, la portada y la maquetación son una delicia.

Os cuento. Johanna es la protagonista y nos cuenta su historia en primera persona lo que nos da otra dimensión del sufrimiento. Voy a la parte más objetiva. Ella vivía en Noruega, en una familia bien, tenía su vida trazada, pero un día conoció a alguien, lo dejó todo por él y se marchó a Utah, a los Estados Unidos, donde rehízo su vida, se dedicó a lo que más le gustaba, dibujar y pintar, tuvo un hijo y se quedó viuda. Como consecuencia de su huida las relaciones con su familia eran casi inexistentes, pero lo fueron aún menos cuando se comenzó a dar a conocer su obra, las interpretaciones que ellas hacen de lo que se ve en sus lienzos hace que se vean muy ultrajadas y rompan los pocos lazos que aún las unían. El hecho de que una galería vaya a hacer una recopilación de su obra hace que ella vuelva a su ciudad e intente retomar el contacto. Ella sabe de los distintos sucesos que han ido ocurriendo gracias a los asépticos mensajes que le manda Ruth, su hermana, y algún que otro conocido común. Esto es a grandes rasgos lo que ocurre.

La parte más increíblemente dolorosa es la de los sentimientos, cómo Johanna vuelve y necesita saber de su madre, pero esta no le coge el teléfono. Alquila un piso donde vivir, y una cabaña donde trabajar, y en su cabeza comienza a hacerse preguntas, cómo es posible que su madre no quiera saber nada de ella. Ella tiene sesenta años, su madre debe tener ochentaytantos, no concibe que haya tanto orgullo en ella.

Va investigando acerca de dónde vive, dónde va, se nutre de recuerdos y de dudas, a veces de forma enfermiza. La vive, la piensa en cada instante, en lo que cree que hace en cada momento, en lo que ella piensa que es su vida, pero no es capaz de dar el paso, porque anticipa la respuesta, la quiere humanizar, necesita hacerlo y va vistiéndose de los recuerdos que tiene de ella. Necesita su cariño con ansiedad, con desesperación, al otro lado intuye el rencor, el odio, el orgullo. Sentimos la sensación de vacío doloroso hasta la extenuación que trasmite, e iremos conociendo con esos pequeños retales el porqué de esa infancia que no fue tan feliz, de esa huida que era más que lógica. Hasta el momento en el que todo termina, en el que ya no hay más plazos, ya no hay más conjeturas, y todo se trata de conseguir pasar una página que ya no tiene vuelta atrás.

La escritura es pausada, bella, intimista, desgarradora, no te deja indiferente, te va a abrir en canal y te va a hacer reflexionar sobre esas relaciones familiares que no son tan maravillosas como la fachada que muestran.

En definitiva, una novela que me ha llegado muy adentro y que ha llegado en el momento justo, porque me ha hecho valorar más aún el amor de una madre y por supuesto que la recomiendo.

“Ya no solo no nos hablábamos, comprendí que éramos enemigas.”

“El miedo hace a la gente inventar cosas como mi madre me inventa en mi ausencia, y me hace peor de lo que soy. Pero es probable que sienta más disgusto que miedo.”

“Si una supiera, si una entendiera de joven lo decisiva que es la infancia, no se atrevería a tener hijos.”



Saludos y nos vemos en los libros.


lunes, 31 de agosto de 2020

LA MUJER DE LA FALDA VIOLETA de Natsuko Imamura



Título: La mujer de la falda violeta.

Autora: Natsuko Imamura

Traducción: Juan Francisco González Sánchez.

Editorial: Duomo

Colección: Nefelibata

Páginas: 192

Primera edición: 31 de agosto de 2020.

ISBN: 9788417761721

Género: Narrativa actual, humor.



Autora

Natsuko Imamura nació en 1980 en Hiroshima y posteriormente se trasladó a Osaka para completar sus estudios universitarios. Empezó su carrera como escritora con varios relatos cortos que le valieron diferentes galardones literarios, entre ellos, el Dazai Osamu o el Mishima Yukio. Más tarde, dos de sus novelas recibieron el Kawai Hayao y el Noma Literary New Face, y fue nominada para el prestigioso premio Akutagawa, que consiguió finalmente en 2019 con La mujer de la falda violeta y que la ha consagrado como una de las nuevas voces de la literatura japonesa contemporánea.

Sinopsis

La mujer de la falda violeta es de una edad indeterminada, vive sola, no se relaciona con nadie, tiene trabajos temporales y es el entretenimiento del vecindario. Probablemente sea por esa falda violeta que nunca se quita y por seguir siempre las mismas rutinas. La gente repara en ella cuando sale de casa y los niños que juegan en la calle la persiguen e insultan. Esta mujer tiene un talento especial: es capaz de pasar entre muchedumbres sin tocar a nadie y son muchos los que han intentado toparse con ella de forma «accidental» sin conseguirlo. Sin embargo, es el objeto de la curiosidad de otra persona. Porque alguien la observa, constantemente, día tras día. Alguien que conoce todos sus movimientos. ¿Quién es? ¿Cómo sobrevive? ¿Qué pretende? Y ¿por qué desaparece de repente? La mujer de la falda violeta es una novela con altas dosis de humor que explora la vulnerabilidad y la dificultad de encontrar un lugar propio cuando se es diferente.
Ganadora del Premio Akutagawa, el más importante de Japón.

Opinión

En el día de hoy y para terminar agosto traigo un libro que me tocó en el sorteo del blog de Laky, Libros que hay que leer. Es una novedad que sale a la venta hoy, así que he sido una privilegiada.

Es una novela corta y muy curiosa, alguien nos cuenta que en un barrio de una ciudad japonesa existe una mujer de la que nadie sabe nada, pero a la que todo el mundo conoce por ir siempre vestida con una falda de color violeta y por eso la han bautizado con ese sobrenombre. Es una mujer particular de estrictas rutinas, que lleva hasta el límite, de manera que como se sienta en un banco todos los días a comerse un bollito de crema, ese banco ya lo consideran de su propiedad, todo el mundo lo tiene claro, y allí nadie se sentará nunca y menos a su hora. Por otra parte tiene una característica muy especial y sorprendente, se desliza andando y nunca, nunca tropieza con nadie, un poder casi sobrenatural que fascina a la mujer que nos narra la historia.

Y es que ella con su personalidad y sus otras rutinas lleva siempre una rebeca de color amarillo y nadie la reconoce como tal. Así que se detecta una cierta pelusilla, como se le llama en mi tierra a los celos, ante los comerciantes que la reconocen y ante los niños que juegan a ser capaces de tocarla, como si fuese a desaparecer o a volverse airada en algún momento, pero no, nunca pasa nada de eso. Así que nuestra mujer de la rebeca amarilla, muy preocupada por lo que está pasando en su vida y en la de esta mujer, con unas ganas tremendas de conocerla, trazará un plan para poder acercarse a ella y hacerse su amiga.

Ahí comenzará la parte más delirante de la novela, el encontrar un trabajo en el que puedan estar las dos y darse a conocer, un camino que nos sacará más de una sonrisa. Siendo a su vez, la parte más interesante de la novela, al menos para mí, ya que retrata de un modo sarcástico el mundo laboral japonés, lleno de complejidad. En este caso el centro de trabajo es un hotel, que tiene una disciplina casi militar, lleno de cargos intermedios con obligaciones muy específicas. Una cosa es lo oficial y otra lo extraoficial, llena de claroscuros, muy curioso también.

Los personajes se van recolocando, van cambiando conforme se van asentando y las relaciones interpersonales van a ir en una montaña rusa en la que es difícil mantenerse en equilibrio.
Aparte de la peculiaridad en la escritura y en la forma de expresar ese humor ácido, lo que más me ha llamado la atención es la manera en la que hace hincapié, en el que creo que es el tema central y más espinoso de la novela, que es la soledad y la dificultad para relacionarse de ciertas personas, los prejuicios y la superficialidad de las relaciones sobre todo en ciertas culturas, como es la nipona.

En resumen, un libro original, fresco y divertido, que se lee fácilmente y que tiene un final tan desconcertante como la propia novela. Recomiendo probar con ella, una buena experiencia.

Saludos y cuidaos mucho.


jueves, 16 de junio de 2016

EL SILENCIO DE LAS TIERRAS ALTAS de Steinar Bragi


Título: El silencio de las tierras altas

Autor: Steinar Bragi

Editorial: Destino

Colección: Áncora & Delfín

Primera edición España: 12 de Enero de 2016

Traducción: Enrique Bernárdez Sanchís

Nº de páginas: 368 páginas

ISBN: 9788423350148

Género: Thriller psicológico, terror.




Autor

Steinar Bragi nacido en 1975 en  Reykjavik, Islandia, es un poeta y novelista aclamado por la crítica. Hálendid (El silencio de las tierras altas) es su segunda novela y la primera en ser traducida a otras lenguas. Su primer trabajo fue nominado al Nordic Council Literature Prize de 2010.






Sinopsis

Dos jóvenes parejas viajan por las tierras altas de Islandia, un desierto volcánico, apenas habitado, sin cobertura de móvil ni estaciones de servicio. Una espesa niebla cae como un mal presagio. Cuando chocan contra el muro de piedra de una casa, el motor queda inutilizado. No saben dónde están. En la casa viven un matrimonio de inquietantes ancianos que cierran todo a cal y a canto. Una amenaza indefinida se siente en el exterior y los cuatro deben pasar allí la noche.
A la luz del día encuentran extraños restos de animales junto a la casa y saben que deben marcharse cuanto antes. Pero fracasa todo intento que hacen de ir en busca de civilización, y siempre acaban teniendo que volver a la casa. La tensión crece y empiezan a pelearse. Cuando deciden separarse para buscar una salida no imaginan que no volverán a verse jamás, al menos no vivos. Arrogantes, urbanos, hipertecnológicos y con tendencia a las adicciones, se ven sobrepasados por una naturaleza hostil que multiplica sus fantasmas y les lleva al borde del precipicio. Lo tenían todo: riqueza, poder, estatus y lo van a perder todo.


Opinión

Este libro que traigo hoy me llamó mucho la atención desde el principio. La novela nórdica me encanta, porque tiene siempre un personaje más…su clima, ya que todo lo que sucede está drásticamente influido por él, los paisajes y la forma de ser que trae consigo vivir en sitios así.
Es la segunda novela que leo ambientada en Islandia y espero que no sea la última. Y se cumple totalmente, mi “teoría”. Aquí tendremos actores humanos y no tan humanos, pero el protagonista indiscutible es el paisaje.

Estamos en un desierto de arena negra volcánica, una inmensidad que llama a los protagonistas para desconectar de sus vidas mundanas, llenas de drogas, alcohol y corrupción; por aquí se deslizan los tentáculos de la crisis y la burbuja inmobiliaria que afectó tanto a este país y que tuvo una repercusión tan grande a nivel europeo por la reacción de sus ciudadanos.

Dos parejas Hrafn, Anna, Vigdís y Egill deciden pasar sus vacaciones visitando las tierras altas de Islandia, donde está ese desierto. No hay carreteras, solo hay caminos, apenas hay habitantes y la flora y fauna es escasa e inquietante, no hay ni siquiera cobertura para el móvil.

Una inclemente niebla se cierne sobre ellos mientras intentan no aburrirse durante el viaje. Chocarán con una roca que parece emerger misteriosamente frente a ellos y se empotrarán contra una casa que no habían vislumbrado hasta ese momento. El coche quedará totalmente destrozado, de modo que conmocionados y doloridos se verán abocados a pedir refugio en la enorme vivienda habitada por una pareja de ancianos bastante inquietante.

Comienzan las dudas sobre quienes es esa pareja, qué relación tienen entre ellos, y sobre todo de qué viven, y qué les ha llevado a querer vivir en ese lugar dejado de la mano de dios. Lo único que tienen claro es que se quieren ir de allí, y lo intentarán una y otra vez, pero como en un bucle no serán capaces de escapar.

Asistimos atónitos a misteriosos encuentros con zorros, huesos en montones, animales invisibles, puertas ocultas, ventanas cerradas y puertas que no dejan que nada entre…ni salga.

El ambiente es agobiante, lleno de tensión, de miedo, crispación y dudas, muchas dudas.  A pesar de que todo te parece extraño, incongruente, siniestro sigues leyendo, devorando páginas intentando averiguar qué hay tras esa presa de la que no logran saber su propósito, ese poblado deshabitado…o no. Un glaciar que no se ve cuando se le busca…Interminables tormentas de arena, personalidades cambiantes.

Y termina, tras unos capítulos terroríficos con un final…que aún no he sido capaz de entender.
Podría decir que me siento defraudada, pero no es así; el libro me ha aportado unas horas de lectura llenas de tensión, me ha enseñado cosas acerca de Islandia que no conocía, y no imaginaba. Me ha reafirmado en cosas que intuía y me ha enriquecido por su forma de narrar.

Pero…ese pero es el que se me ha clavado. No es lo que esperaba, no ha terminado aunque haya puesto la palabra Fin, se me ha quedado ahí en el limbo…

Recomendarlo, es difícil decirlo. Se disfruta de la lectura, y de la forma de escribir, pero… tienes que tener claro que en este caso vale más el camino que la llegada. Podrás huir pero no escapar.

Tú tienes la elección.




Saludos y a leer.

sábado, 14 de febrero de 2015

AUNQUE NO HAYA NADIE de Alejandro Palomas.


Título: Aunque no hay nadie

Autor: Alejandro Palomas

Editorial: Baile del Sol

Primera edición: 2014

ISBN: 978-84-942806-7-2

Nº de páginas: 56

Género: Poesía





Sinopsis
Alejandro Palomas reflexiona sobre las elecciones y derrotas de un corazón solitario y lo hace sin amargura, con esa calmada inteligencia que otorgan los años. Este libro de extraña sabiduría alumbra verdades complejas: defiende que las ausencias pesan como si estuviesen presentes, que ser mayor no supone un declive sino una conquista, que también experimenta el desamparo quien tiene pareja o que en el silencio de una casa vacía hay asimismo algo de milagro. Es muy difícil no sentirse íntimamente reconocido en las páginas de este poemario, que como todas las obras de Palomas, mantiene un diálogo, honesto y plagado de preguntas, con la vida.

Braulio Ortiz, Diario de Sevilla


Autor

Alejandro Palomas, nacido en Barcelona en 1967 es licenciado en filología inglesa y Master in Poetics por el New College de San Francisco. Ha compaginado sus incursiones en el mundo del periodismo con la traducción de autores como Katherine Mansfield, Willa Cather, Oscar Wilde, Jack London, Gertrude Stein o Françoise Sagan. Ha publicado, entre otras, las novelas El tiempo del corazón (Ed. Siruela), por la que fue nombrado Nuevo Talento Fnac, El secreto de los Hoffman (finalista del Premio de Novela Ciudad de Torrevieja 2008 y adaptada al teatro en 2009), El alma del mundo (finalista del Premio Primavera 2011), El tiempo que nos une (SUMA de Letras), próximamente llevada al teatro, Agua cerrada (Ed. Siruela) y Una madre (Ed. Siruela). Su obra ha sido traducida a nueve lenguas.





Opinión

Hoy, podía ser el día, ha sido el día en el que sucumbiendo a lo que me baila en el estómago cada vez que lo leo,me decido hablar de un poemario que lleva cautivándome desde que lo leí por primera vez.

Quizá porque hoy más que otros días, soy alma y silencio y me siento mayor, como esa huella sin camino, como ese camino que muere sin pisada que dice Alejandro.

No suelo leer poesía, lo hacía mucho y hace mucho, pero hay libros de poemas que no me abandonan, y este se ha convertido en uno de ellos, porque toca en cada una de las fibras de mi ser, cuando leo sus palabras y escucho sus silencios.

El poemario se divide en tres partes: No ha venido nadie, No ha de venir nadie y No vendrá nadie. En cada una de ellas se puede diferenciar un tipo de ausencia, de soledad, de falta de compañía

Suavemente, con maestría nos hace estremecer, con su juego de palabras nos va a ir enseñando a enfrentarnos a ese nadie que no ha venido, ni vendrá y nos alumbrará en el camino de hacernos mayores, enseñándonos los hábitos que nos acompañan mientras maduramos, mostrándonos el sendero de las despedidas, mientras las ausencias se sientan junto a nosotros en la mesa, llenándolo todo de su esencia, en sus perennes sillas, mientras los trenes se alejan.

Inconfundible Alejandro, con su corazón azul, pleno de sentimiento y conocimiento.
Como en tan pocas páginas y en tan pocas palabras se puede decir tanto, y hacerte sentir tanto.

Imprescindible.

La ausencia es la medida del amor

Leer viviendo.
El ruido fuera.
La luz dentro.

Saludos y a leer.


miércoles, 7 de mayo de 2014

AUTORRETRATOS DE MI CORAZÓN de Alberto Ladero Lorente



Título: Autorretratos de mi corazón.
Autor: Alberto Ladero Lorente
Editorial: Autoeditado
Fecha de edición: 2012
N° de páginas: 139
ISBN: 9788468612195
Género: Poesía, relato.



Autor
Alberto Ladero Lorente, nació el 17 de noviembre de 1967 en Vigo. Ha escrito desde casi siempre, pero guardándose para si mismo todos los poemas que ahora saca a la luz en este, su primer libro Autorretratos de mi Corazón.
Escribió sus primeros textos allá por 1984, algunos de los cuales se encuentran recogidos en este libro.
Su vida profesional siempre ha estado rodeada de planos, dibujos técnicos como delineante durante más de veinte años, y con sus escritos siempre a mano en el cajón de su escritorio.
En el año 2010, sumido en una gran depresión escribe la serie "poemas oscuros" e inicia la andadura de su blog "Gritos de la Malladoura" (recientemente cambiado a Autorretratos de mi corazón) donde, a través de la escritura, da salida a todos sus sentimientos.
En el año 2012 publica, este, su primer libro Autorretratos de mi corazón con el fin de compartir con los lectores sus sentimientos y hacerles participes de ellos.


Sinopsis

65 poemas y un relato, Autorretratos de mi corazón son una serie de escritos que reflejan estados de animo, sentimientos, amores, desamores, frustraciones, sueños, y todos escritos desde el corazón, de una forma sencilla pero a la vez apasionada, sin usar expresiones ni palabras complejas, solo sentimientos salidos del corazón.
Son autorretratos de mi corazón

Opinión

Hoy me voy a atrever, y con todos mis respetos, ya que es un género que no me es demasiado conocido, aparte de los clásicos, a reseñar un libro de los poemas.
Conocí  al autor, en las redes virtuales, esas que además de para buscar información y entretenimiento, te da la oportunidad de hacer grandes amigos.
Y en mis manos apareció un libro de poemas. Y comencé a leer y aquello me impactó, y mucho, porque comencé a leer y desbordaba sentimiento.
Y con este estado de sorpresa seguí, y volví hacia atrás, y adelante una y otra vez…

Qué os puedo decir, es tan difícil.
Es un libro de poemas que abres y es como una lámpara maravillosa, cuyo humo te envuelve, te penetra, se mete por todos los poros de tu piel, te hace sentir, te roba las palabras para ponerlas en su justo lugar para que estén llenas de belleza y melancolía.
Hay mucho amor, soledad, silencios, mucha desesperación, impotencia, sentimientos que el autor transmite.
Y me gustaría que realmente fuese una lámpara maravillosa para poder pedirle saber como se puede decir tanto con tan poco.

No puedo decir más…no soy quien…pero a mí me ha gustado mucho. El resto se lo dejo a los eruditos en este tema.

Solo darle las gracias a Alberto, por descubrirme que esos sentimientos están ahí, solo hay que saber despertarlos.



Saludos y nos vamos leyendo.

jueves, 6 de marzo de 2014

LA CAMA CRECIENTE de Eloy Moreno

Hay un autor muy especial para mí, que me toca la vena sensible y la rabiosa, porque sabe poner en palabras maravillosas mis pensamientos. Porque sabe decir como nadie lo que siento. Lo conocí con su primer libro El bolígrafo de gel verde, y tuve la inmensa suerte de que me tocara Lo que encontré bajo el sofá, en un sorteo...y con ese libro toqué el cielo. La reseña está aquí en el blog. http://laisladelasmilpalabras.blogspot.com.es/2013/11/lo-que-encontre-bajo-el-sofa-de-eloy.html
Tiene un relato que he leído varias veces y que me conmueve lo indecible...porque describe el amor, la soledad y la pérdida como nadie.
Con su permiso voy a ponerlo aquí. Podéis encontrar otros escritos y más acerca de él en http://www.eloymoreno.com


Eloy Moreno Olaria, nacido en Castellón de la Plana en 1976, es un escritor español que se ha dado a conocer tras la publicación de su primera novela, El bolígrafo de gel verde (2011).
Se tituló en Ingeniería Técnica en Informática de Gestión por la Universidad Jaume I. Acudió a talleres de escritura en esta misma universidad. Tras finalizar sus estudios universitarios estuvo trabajando en una empresa de informática hasta que aprobó las oposiciones a informático en el Ayuntamiento de Castellón de la Plana, donde continúa trabajando. Comenzó su andadura en la literatura autoeditando su primer libro, y llegó a vender más de 3.000 ejemplares. Este éxito junto a la labor de difusión realizada a través de las redes sociales hizo que la editorial Espasa decidiera reeditar la novela. Se han publicado 13 ediciones, con más de 80.000 ejemplares vendidos. En el mes de su lanzamiento con Espasa fue la novela más vendida de España.
Moreno también ha escrito varios relatos cortos. Con uno de ellos, La cama creciente ganó el II Concurso de Relato Corto 2008 organizado por el Casal Jove de Castelló en la categoría de 19 a 35 años.

Ahora es éxito de ventas con Lo que encontré bajo el sofá



La cama creciente

Primer Premio. Concurso Relato Corto. Ayuntamiento de Castellón 2008
.

Hace ya tiempo que el mundo que rodea a Román se hace, día a día, más pequeño. Sólo hay algo que, ajeno a ese encogimiento de límites, no deja de crecer: su cama.
Es de noche ya en la vida de Román, un día más. Avanza, a través de un pasillo que nunca le pareció tan largo, hacia su habitación. Apaga la luz y, a oscuras, se detiene frente a una puerta que, en realidad, no desea abrir. Es su vieja mano la que, guiada más por la costumbre que por el deseo, empuja suavemente el picaporte hacia abajo permitiendo que las tres oscuridades -la del pasillo, la de su habitación y la que lleva escondida en el cuerpo- se confundan en una nube de tristeza.
Román avanza, con los ojos cerrados, sobre la moqueta, dejando la puerta abierta porque sabe que no va a entrar nadie. Llega, en apenas tres pasos, a la cama, a su parte de la cama, la más cercana a la salida. Se sienta en silencio, sobre un colchón que se queja a la mínima presión, mirando hacia el pasillo. Comienza a deshacerse de las zapatillas utilizando sus propios pies, pues ya no puede hacerlo con las manos. Un pie ayuda al otro a desvestirse y, después, el otro ayuda al uno. Son esos mismos pies los que colocan, ordenadas, ambas zapatillas juntas: izquierda y derecha, de izquierda a derecha. No se atreve a esconderlas bajo la cama; las deja, en cambio, a la vista, para poder tenerlas controladas, porque sabe que son capaces de huir y dejarlo, ellas también, allí abandonado.
Román se acurruca lentamente, horizontalmente, en silencio, mirando hacia la puerta, sobre el borde de la cama -que es a la vez la arista de su abismo-, casi fuera, casi en vilo. Esconde la mano izquierda bajo la almohada y la derecha queda colgando, con los dedos en permanente contacto con el suelo, para no separarse demasiado de la realidad.
Permanecerá así, en la misma posición, prácticamente toda la noche, sin apenas generar movimientos, sin apenas desplazar sonidos. No tendrá el valor suficiente para girar su cabeza porque es consciente de lo que no va a encontrar.
-Buenas noches -susurra.
Es de noche y es invierno: hace frío. Pero Román es incapaz de taparse porque sabe que allí, bajo las sábanas, en ese rincón donde nunca exploramos cuando dormimos, podría no encontrarse con los otros pies, con esos más pequeños pero tan viejos como los suyos, con esos con los que ha estado jugando desde hace tantos años. Por eso prefiere dormir destapado, porque entre la verdad y el frío, elige lo segundo.
Pasan los minutos y las horas, y los ruidos y las sombras, y los recuerdos y las dudas, y Román continúa despierto, en la misma posición, distinguiendo -gracias a esa luz que nunca se sabe de dónde nace, pero que es capaz de atenuar la más absoluta de las oscuridades- los perfiles de una habitación que desde hace demasiados días sólo ocupa él.
Y espera.
Y se mantiene así, estudiando la respiración que emite la noche; dibujando, con los dedos, pensamientos imposibles en el suelo; humedeciendo una almohada que últimamente casi nunca está seca.
Y espera.

Cuando la habitación ya no difunde ruidos; cuando piensa que ella ha podido dormirse; cuando los ojos le duelen más que los recuerdos, vuelve a intentar lo que más miedo le da cada noche: tantear la esperanza.
Desplaza, con movimientos suaves, la mano que, hasta hace unos momentos, escribía cartas en la moqueta, hasta su pecho. Se mueve lentamente para fijar, con los ojos cerrados, su vista en el techo, sabiendo que su cabeza no se atreverá a girar más allá.
Y espera.

Y escucha: nada.
Y espera.
Y respira, y desearía no hacerlo.

Y espera.
Deja pasar unos minutos más -le sobran tantos- y, entre el miedo y la vergüenza, comienza a alargar el brazo derecho en busca de la verdad -en realidad, en busca de la mentira-, en busca de esa parte de su vida que desapareció hace apenas unas semanas: en busca de ella. Arrastra sobre las sábanas su brazo, que se convierte en serpiente reptando en silencio, sin veneno, sin apenas vida. Un brazo que, a través de unos dedos encogidos, rastrea un presente que jamás llegará a ser futuro.

Cada noche su mano llega un poco más lejos: lo suficiente para no alcanzar la otra orilla de una cama que parece un océano; lo necesario para poder dormir, al menos unas horas, creyendo que ella continúa ahí, a su lado.
Y después de haber llegado hasta ese centímetro que supone el límite, después de no haber encontrado nada y justo antes de tocar el otro abismo, el contrario, Román se asusta y encoge rápidamente su mano, su cuerpo y su corazón. Vuelve, de nuevo, a su rincón, en el extremo contrario, acurrucado, derrotado…, en realidad, a la deriva.
Quizás -piensa Román- la cama esté creciendo.
Y ese pensamiento, el de que la cama se expande por las noches, le sirve de excusa ante la imposibilidad de encontrarla en el mismo lugar de siempre: a su lado. Mañana lo volverá a intentar pero no encontrará nada, porque lo que Román no sabe es que su cama crece al mismo ritmo que lo hace su búsqueda.
Y así pasa las noches un Román que, al día siguiente, se despertará tarde, lo suficiente para que ella ya se haya ido a comprar. Y aprovechará ese momento de soledad para levantarse y, sin fijarse demasiado en la cantidad de vida que ha ocupado la noche, hacer una cama que no está deshecha.
No abrirá la ventana porque prefiere que esa parte de la habitación permanezca a oscuras. Se vestirá con la ropa de ayer -como cada día-, se limpiará los restos de tristeza que se le han quedado varados entre las arrugas de la cara y saldrá a tomarse el mismo café que se toma cada mañana, en el mismo bar, con las mismas ganas.
Deambulará, durante la mañana, por las calles de un barrio que conoce de memoria, intentando esquivar preguntas sin respuesta, intentando que el tiempo -su vida, en verdad- pase lo más rápido posible. Intentará vivir como ha vivido hasta ahora, haciendo exactamente lo mismo que ha hecho siempre, para ver si esa rutina es capaz de enterrar una realidad que nunca será capaz de asumir.
Y se dirigirá al parque. Y sentado en un banco, leerá un periódico mientras observa el ir y venir de personas ajenas, el volar de palomas sin mensajes, el llover de recuerdos en sus propias mejillas…
Dejará pasar el tiempo suficiente para, justo antes de que ella regrese de la compra, iniciar el camino a casa. Volverá por las mismas calles de las que antes huyó, pero esta vez por la acera contraria. Llegará a un portal que cada vez está más lejos, subirá andando porque ella siempre bajaba en ascensor, entrará en casa y la encontrará como la abandonó: vacía.
Dejará el periódico en el sofá, sobre el resto de periódicos. Escribirá una pequeña nota sobre el resto de notas: “Hoy comeré en el bar de Andrés. Si necesitas algo, llámame al móvil. Te quiero”.
Y Román comerá solo, junto a un móvil que nunca ha sonado desde el extremo deseado, en el pequeño bar de la esquina. Y desde ahí, desde el vértice de sus esperanzas, pedirá un café que tardará una eternidad en tomarse. Desde ahí vigilará el resto de vidas, añorando cuando la suya también se escribía en plural. Desde ahí esperará el llegar de sus compañeros de partida, ahora también de tardes perdidas.
Ya por la noche, cuando cada vida haya escapado hacia su destino, Román mirará un reloj que ha perdido su sentido porque ya no puede llegar tarde a ningún sitio. Iniciará así, un regreso singular hacia su casa.
Entrará en silencio para no despertarla, quizás para no despertarse a sí mismo. Dejará las llaves sobre las notas sin leer, la mirada sobre la montaña de periódicos que comenzó siendo montón, y el corazón, escondido hasta ahora en el bolsillo de la camisa, sobre el recibidor con la esperanza de que mañana alguien lo recoja.
Apagará la luz y, a oscuras, se detendrá frente a una puerta que, en realidad, no desea abrir. Será su vieja mano la que, guiada más por la costumbre que por el deseo, empujará suavemente el picaporte hacia abajo dejando que las tres oscuridades -la del pasillo, la de su habitación y la que lleva escondida en el cuerpo- se confundan en una nube de tristeza.
Román avanzará, con los ojos cerrados, sobre la moqueta, dejando la puerta abierta porque sabe que no entrará nadie. Llegará, en apenas tres pasos, a la cama, a su parte de la cama, la más cercana a la salida. Se sentará en silencio, sobre un colchón que se quejará a la mínima presión, mirando hacia el pasillo. Comenzará a deshacerse de las zapatillas utilizando sus propios pies, pues ya no puede hacerlo con las manos. Un pie ayudará al otro a desvestirse y, después, el otro ayudará al uno. Serán esos mismos pies los que colocarán, ordenadas, ambas zapatillas juntas: izquierda y derecha, de izquierda a derecha. No se atreverá a esconderlas bajo la cama; las dejará, en cambio, a la vista, para poder tenerlas controladas…
Y ya bien entrada la noche, justo antes de que el sueño acabe por derrotarlo, Román volverá a explorar esa parte de la cama que durante tanto tiempo ha estado ocupada. Volverá a intentarlo sin poder llegar a la otra orilla porque, en realidad, no desea hacerlo. Y es que Román es consciente de que sólo podrá seguir soportando la realidad mientras sea capaz de vivir bajo una mentira. Por eso ha adaptado su mundo a su anterior vida, a la única que ha disfrutado.
Eloy Moreno