sábado, 14 de febrero de 2015

AUNQUE NO HAYA NADIE de Alejandro Palomas.


Título: Aunque no hay nadie

Autor: Alejandro Palomas

Editorial: Baile del Sol

Primera edición: 2014

ISBN: 978-84-942806-7-2

Nº de páginas: 56

Género: Poesía





Sinopsis
Alejandro Palomas reflexiona sobre las elecciones y derrotas de un corazón solitario y lo hace sin amargura, con esa calmada inteligencia que otorgan los años. Este libro de extraña sabiduría alumbra verdades complejas: defiende que las ausencias pesan como si estuviesen presentes, que ser mayor no supone un declive sino una conquista, que también experimenta el desamparo quien tiene pareja o que en el silencio de una casa vacía hay asimismo algo de milagro. Es muy difícil no sentirse íntimamente reconocido en las páginas de este poemario, que como todas las obras de Palomas, mantiene un diálogo, honesto y plagado de preguntas, con la vida.

Braulio Ortiz, Diario de Sevilla


Autor

Alejandro Palomas, nacido en Barcelona en 1967 es licenciado en filología inglesa y Master in Poetics por el New College de San Francisco. Ha compaginado sus incursiones en el mundo del periodismo con la traducción de autores como Katherine Mansfield, Willa Cather, Oscar Wilde, Jack London, Gertrude Stein o Françoise Sagan. Ha publicado, entre otras, las novelas El tiempo del corazón (Ed. Siruela), por la que fue nombrado Nuevo Talento Fnac, El secreto de los Hoffman (finalista del Premio de Novela Ciudad de Torrevieja 2008 y adaptada al teatro en 2009), El alma del mundo (finalista del Premio Primavera 2011), El tiempo que nos une (SUMA de Letras), próximamente llevada al teatro, Agua cerrada (Ed. Siruela) y Una madre (Ed. Siruela). Su obra ha sido traducida a nueve lenguas.





Opinión

Hoy, podía ser el día, ha sido el día en el que sucumbiendo a lo que me baila en el estómago cada vez que lo leo,me decido hablar de un poemario que lleva cautivándome desde que lo leí por primera vez.

Quizá porque hoy más que otros días, soy alma y silencio y me siento mayor, como esa huella sin camino, como ese camino que muere sin pisada que dice Alejandro.

No suelo leer poesía, lo hacía mucho y hace mucho, pero hay libros de poemas que no me abandonan, y este se ha convertido en uno de ellos, porque toca en cada una de las fibras de mi ser, cuando leo sus palabras y escucho sus silencios.

El poemario se divide en tres partes: No ha venido nadie, No ha de venir nadie y No vendrá nadie. En cada una de ellas se puede diferenciar un tipo de ausencia, de soledad, de falta de compañía

Suavemente, con maestría nos hace estremecer, con su juego de palabras nos va a ir enseñando a enfrentarnos a ese nadie que no ha venido, ni vendrá y nos alumbrará en el camino de hacernos mayores, enseñándonos los hábitos que nos acompañan mientras maduramos, mostrándonos el sendero de las despedidas, mientras las ausencias se sientan junto a nosotros en la mesa, llenándolo todo de su esencia, en sus perennes sillas, mientras los trenes se alejan.

Inconfundible Alejandro, con su corazón azul, pleno de sentimiento y conocimiento.
Como en tan pocas páginas y en tan pocas palabras se puede decir tanto, y hacerte sentir tanto.

Imprescindible.

La ausencia es la medida del amor

Leer viviendo.
El ruido fuera.
La luz dentro.

Saludos y a leer.


4 comentarios:

  1. No conocía esta novela de Alejandro Palomas. No me importaría leerla pero en casa tengo un par de ellas que cogeré antes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Albanta, son poemas, pero son muy especiales. Un abrazo

      Eliminar
  2. No sólo hemos coincidido en que llevábamos tiempo sin leer poesía, en la fecha de lectura de este libro y en la fecha de reseñarlo, sino también en los sentimientos que nos ha levantado este poemario.

    Estoy de acuerdo contigo. Es imprescindible.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaja. Me ha hecho gracia el coincidir contigo en el libro y la fecha, pero era lógico lo de los sentimientos. Un abrazo

      Eliminar

Muchas gracias por comentar.
El contenido de la entrada es mi opinión como lectora y por tanto es totalmente subjetiva.