martes, 10 de mayo de 2016

Mi Feria del Libro de Málaga 2016




Durante la semana pasada se ha celebrado la Feria del Libro de Málaga, y como auténtica loca por los libros, me propuse ir, lo que significa un desplazamiento de unos cuantos kilómetros. No es precisamente salir a pasear, de modo que hay que afinar los días en los que quería encontrarme allí.

Las circunstancias, el bolsillo y los autores que más me llamaban la atención se concentraban el sábado día 7, lo que era una suerte porque en un día podría hacerlo todo.

El viernes día 6 ya tenía prevista la presentación de María José Moreno y pensaba dar una vuelta. Los elementos, la lluvia torrencial, hicieron que no pudiese ni acercarme, porque tuvieron que cerrar las casetas.

Entre mis planes estaba hacer un taller sobre blogs, al que  un pequeño problema médico de última hora me impidió asistir. Pensaba ir a saludar a Salvador Navarro que firmaba su libro Huyendo de mí, del que he leído buenas críticas, pero nada, no pudo ser.

Tenía claro, que aun a costa de mi salud, pasaría por las casetas y cojeando me dirigí hacia allí con una enorme ilusión, cualquiera que me conozca sabe lo que significa para mí una concentración de libros…y ahí fue cuando me llevé el primero de los chascos. No sólo no había muchas casetas, vale ya sabemos que Málaga no tiene la mejor feria del libro, pero tan pocas casetas no me parecía normal.
Seguí caminando y me di una vuelta, y el corazón se me cayó a los pies. ¡Apenas si había libros!
No voy a decir la poca gente que andaba por las casetas, porque aún era temprano, pero la oferta era bastante escasa, y lo que me pareció peor es que no había variedad. Los mismos pocos libros en todas las casetas. Excepto por supuesto las temáticas, que tienen su público exclusivo.

Volví más tarde ya que tenía mucho interés en conocer en persona a dos autoras a las que ya conocía de las redes sociales, y con libros que ya tenía en mi mente.
No había colas, seguía el mismo aspecto desangelado en el muelle. La gente paseaba pero ni siquiera se acercaba a las casetas, no veía libros ni bolsas en las manos de los transeúntes. Era una casualidad que aquel día amenazase lluvia o era algo que había ocurrido a lo largo de la semana.

Por lo que pude comentar, era una norma general. La crisis ataca fuerte al sector. Comprendí entonces la razón de las pocas casetas. Montar una caseta, destinar medios y personal para no tener beneficios, debe ser duro y entiendo que desanime a los profesionales.

Me pregunté y me pregunto si no sería mejor un cambio de ubicación. El puerto y el Palmeral de las Sorpresas es un sitio precioso, pero allí la gente va a pasear y las casetas no resultan atractivas. Recuerdo que cuando se hacía en el parque había más gente…pero, no había crisis. ¿Qué fue antes el huevo o la gallina?

Pero no todo iba a ser tristeza. Conseguí hablar con dos autoras, mujeres jóvenes y simpáticas que hicieron que la tarde valiese la pena. 

Por un lado estaba Clara Peñalver una chica dulce y simpática que se alegró de verme por allí y que tenía entregado a su pequeño público…pequeño de edad, no de cantidad. Es autora de distintas temáticas, entre ellas libros infantiles que tenían entusiasmados a los peques. 
Yo me incliné por conocer su último libro, con Ada Levy como protagonista La fractura del reloj de arena. Se ofreció a salir a echarse una foto conmigo. No pude hablar demasiado con ella, quería comentarle que tenemos una ciudad amada común, Granada.




Y casi a la misma hora estaba Sara Ventas, que me fue recomendada por una amiga común Mayte Esteban. Otro encanto de mujer con la que me hubiese gustado charlar un poco más, pero ya iban a cerrar el chiringuito. Le di el beso y el abrazo que había prometido y me le eché el ojo a sus dos libros, Treinta postales a distancia y ¿Y si no es casualidad?






La caseta de los cuentacuentos y las actividades infantiles estaba a tope, lo que siempre da esperanza, y la especializada en cómic igual. El maniquí de Star Wars era una pasada.

Como siempre, volví a casa con una sonrisa, porque a mí pese a crisis, a editoriales, a luces y a sombras, lo que me hace feliz es leer, y si es en papel aún más.


Hasta el año que viene, que espero que venga mejor.

14 comentarios:

  1. Buenas noches Mari, por desgracia todo lo que cuentas me es bastante familiar, en la Feria de Córdoba pasa igual. Pocas casetas y poco público. Los escritores que vienen a presentar sus libros tanto en la feria como en otros eventos en muchas ocasiones se encuentran solos y es una pena ya que si ven que el público no responde cada vez vendrán menos, para ellos y las editoriales supone una pérdida tanto de tiempo como de dinero.

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    1. El panorama es realmente desolador.
      Gracias por pasar.
      Besos

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  2. Bueno mujer, pues a pesar del bajón inicial por la falta de libros, conseguiste llevarte unos cuantos ejemplares y conocer a escritores, quédate con eso.
    Besos!!

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  3. Qué pena lo que cuentas Mari! Qué paisaje tan desolador!
    Bueno, menos mal que al final pudiste conocer a Clara y a Sara
    Besos

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    1. Es con lo que me quedo, conocer a dos autoras, aunque no consiguiera hablar mucho tiempo con ellas.
      Besos

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  4. Lo de las casetas es tremendo, una pena la verdad. No hay variedad apenas, pero entiendo a los libreros, si no hay ventas, no hay nada que hacer.
    Besos

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    1. Es la pescadilla que se muerde la cola, en la que todos somos perjudicados.
      Besos

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  5. Pues sí, es familiar lo que cuentas. A no ser que venga un autor muy conocido, poco público se ve. Y no creo que las ventas aumenten mucho con estas ferias. Por cierto, aún no he podido ir a la que se celebra esta semana en mi ciudad. El sábado tengo que pegarme una escapadita sí o sí. Entre semana me resulta imposible.
    Besotes!!!

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  6. Creo que, salvo en las grandes ferias, en todas pasa más o menos igual, además de que siempre nos encontramos los mismos.

    Besos

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    1. Pues algo muy triste, sobre todo para los amantes de los libros y para aquellos que desean una relación más cercana.
      Besos

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  7. Aquí en Barcelona no suele ocurrir esto, sobre todo en Sant Jordi es una locura como están las casetas y las firmas de libros,y luego hacen otra de libro de ocasión que también suele estar bastante llena... Que lástima, pero por lo menos lograste tus objetivos :)
    Besos!

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    1. No sabes qué envidia más grande me da. Algun día iré.
      Besos

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Muchas gracias por comentar.
El contenido de la entrada es mi opinión como lectora y por tanto es totalmente subjetiva.