jueves, 8 de abril de 2021

LOS MUERTOS NO SABEN NADAR de Ana Lena Rivera

 

Título: Los muertos no saben nadar

Autora: Ana Lena Rivera

Editorial: Maeva Ediciones

Colección: Maeva Noir

N.º de Páginas: 480

Primera edición: 2021

ISBN:978-84-1818424-6

Género: Policiaca, negra

 

Autora

Ana Lena Rivera nació en Oviedo en 1972. Estudió Derecho y Administración de Empresas en ICADE, en Madrid. Después de veinte años como directiva en una gran multinacional,
cambió los negocios por su gran pasión coincidiendo con el nacimiento de su hijo Alejandro. Junto a él nació también Gracia San Sebastián, la investigadora protagonista de su serie de intriga. La primera entrega, Lo que callan los muertos, recibió el Premio Torrente Ballester. Un asesino en tu sombra es su segunda novela.

 

Sinopsis

En pleno mes de diciembre, en la playa de San Lorenzo de Gijón un niño encuentra el brazo amputado de un hombre en el agujero del muro donde guarda sus tesoros. El brazo pertenece a Alfredo Santamaría, que estaba siendo investigado en la comisaría central de Oviedo por una presunta estafa piramidal. El jefe de la Policía del Principado asigna el caso al comisario Rafael Miralles. Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes contratada por la policía para indagar en las finanzas de la víctima, tiene que desentrañar un complejo entramado de blanqueo de dinero en el que interviene un poderoso grupo de mafiosos rumanos sin escrúpulos. En su vida personal, la relación con Rodrigo sigue viento en popa para disgusto de su exmarido, Jorge, que viene de visita desde Estados Unidos para gestionar un ambicioso proyecto empresarial.

Opinión

La novela que hoy traigo ha sido ganada en un concurso para una lectura conjunta del grupo #SoyYincanera, a quien doy gracias por haberme dado la oportunidad de leer esta tercera entrega de las novelas protagonizadas por Gracia San Sebastián, así como a la autora y a la editorial.

En este caso, el jefe de Policía del Principado de Asturias, Mario Menéndez Tapia, será el encargado de proporcionar el primer contrato con Gracia como trabajadora externa a pesar de no tenerlo nada claro. El comisario Rafael Miralles, amigo de Gracia, ha sido quien lo ha convencido a pesar de sus reticencias y las pocas ganas de pagar un sueldo a alguien externo a la propia policía. El caso que le toca investigar es el de una empresa inmobiliaria llamada InverOriental, al parecer podría tratarse de una estafa piramidal inmobiliaria y quien está al cargo es Alfredo Santamaría.

Una húmeda tarde de diciembre una familia está en la playa de Gijón, uno de los hijos va a su rincón secreto y además de las baratijas que habitualmente esconde se encuentra nada más y nada menos que con todo un trofeo, con un brazo seccionado. Cuando se hacen los análisis oportunos por el equipo forense, comprueban que precisamente el brazo sin cuerpo es del señor Santamaría. Tienen el brazo, pero no el cuerpo y no tienen ni idea de dónde puede estar, la cosa se complica cuando también aparece una pierna. No es nada agradable pensar que van a seguir apareciendo trozos de persona por las playas. No es bueno para el turismo, como bien se encarga de matizar Adela, la carismática madre de Gracia.

A partir de ese momento el caso adquiere una dimensión más peliaguda porque tras Santamaría, se encuentra la parte oculta de la empresa, Levka Puscasu un mafioso rumano que intentará averiguar quién ha sido el asesino para saber cuál es el motivo del asesinato y quién anda detrás, por supuesto sus métodos son más expeditivos que los de los cuerpos policiales.

Gracia se encuentra algo incómoda por su nuevo papel en la policía, ella está acostumbrada a realizar su trabajo sin rendir tantas cuentas, presentando solo los resultados de sus investigaciones sobre defraudadores a la Seguridad Social. Aquí no le gusta sentirse fuera del caso porque, aunque no lleva placa y pistola, le ha cogido el gusto a husmear y sacar información.

En otra trama al margen tenemos a una parejita que se despide tras haber pasado juntos la noche de San Valentín. Bajo una espesa niebla Jacobo se ve obligado a despedirse de Arantza a unos metros de su casa, le gustaría llevarla hasta la puerta, pero su padre un hombre prepotente y posesivo se niega a que su hija salga con él. Por más que le pese la dejará sola y no volverá a verla.

Estos son los mimbres de la novela en la que las casualidades van a ir complicando el caso de forma extraordinaria, sobre todo cuando la venganza sobrevuela sobre los personajes, mientras que el amor y la amistad hacen el resto.

Gran parte de la historia, además, va a estar protagonizada por la historia sentimental de Gracia, aquí quizá el que no haya leído los dos libros anteriores puede sentirse un poco perdido, pero se da la suficiente información como para ponerse en antecedentes. Ella ha comenzado una relación más en serio con Rodrigo, quien le proporciona los casos de estafas a la Seguridad Social que investiga, y al que no le hace ninguna gracia que trabaje para la policía, y mucho menos en casos con cadáveres. Su marido, Jorge, vuelve de Nueva York con la intención de firmar el divorcio antes de marcharse a China donde su empresa tiene un gran futuro. Habrá unos malentendidos o no, que pondrán las cosas más difíciles.

Con todos estos ingredientes se va a cocer a fuego rápido una novela llena de intriga, con varias tazas de ingeniería financiera, un buen bol de mafias y mafiosos, dos cucharaditas de ironía, tres cucharadas soperas de lío amoroso, un vaso de artimañas casamenteras de Geni, la mujer de Miralles, y la dosis justa de sal, pimienta y olor a mar que se va a filtrar desde las playas de Gijón. Como tropezón especial, un cadáver bien macerado. Yo el plato lo he disfrutado y lo he saboreado, no hay nada más sabroso que una buena novela negra de origen asturiano, con cachopo de Adela incluido.

La ambientación es muy buena, los que conocen Gijón y Oviedo la disfrutarán y reconocerán los pasos que por ellas dan los protagonistas. Los capítulos que van alternando las distintas tramas y los diálogos, ágiles y chispeantes hacen que dure muy poco en las manos.

En definitiva, una lectura amena, rápida, diferente, con unas investigaciones poco habituales que analiza las estafas piramidales, las mafias y prácticas mafiosas, con casualidades que pueden poner un caso patas arriba, y en la que, aunque parezca imposible, las piezas van a ir encajando a pesar de todo y de todos, hasta la última página. Seguro que os sorprende, yo os la recomiendo, me ha gustado mucho y se nota la evolución a más por parte de la autora.

 

“Para todos era más conveniente perseguir al que evadía capitales o defraudaba al fisco para no pagar impuestos que al que los pagaba por legalizar un dinero que, de otra forma, ni siquiera existía en el país.”

“Uno puede arrepentirse de las cosas que ha hecho, pero eso no le da derecho a irrumpir en la vida de los demás y ponerlo todo patas arriba.”



Saludos, seguid leyendo y cuidaos mucho. Ya queda menos.

Siempre #Seguiremosbailando