sábado, 28 de diciembre de 2019

EL VERANO EN QUE MI MADRE TUVO LOS OJOS VERDES de Tatiana Tibuleac



Título: El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes

Autor: Tatiana Tibuleac

Traducción: Marian Ochoa de Eribe

Editorial: Impedimenta

Primera Edición: Marzo 2019

Nº de páginas: 247

ISBN: 9788417553036

Género: Narrativa

Autora

Tatiana Tibuleac es una periodista de prensa y televisión, nacida en 1978 en Chisinau, en Moldavia, un país en el que se habla rumano, y es en ese en el idioma en que la autora comenzó publicando Fábulas modernas, un libro de relatos en 2014, y su último trabajo es una novela llamada Jardín de vidrio, 2018,que ha sido galardonado con un premio literario de la Unión Europea. El libro que la ha hecho ser más popular ha sido su primera novela, El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, (2016), que ahora ha traducido al castellano la editorial Impedimenta de mano de Marian Ochoa de Eribe.


Sinopsis

Unos años después, cuando ya es adulto, y como recomendación de su psiquiatra, Aleksy recuerda el último verano que pasó junto a su madre. Con ella la relación nunca fue muy buena sobre todo a raíz de la muerte de Mika su hermana pequeña. Esta muerte también trajo consigo que sus padres se separasen. Escribir sobre estos recuerdos hará que salgan a la luz muchos sentimientos algunos de los cuales desconocía que tuviese.
Premio de la Unión de Escritores Moldavos.

Opinión

Hoy traigo una  novela absolutamente maravillosa, cruda, desgarradora y emotiva, y sobre la que resulta difícil hablar porque te deja exhausta, sin palabras.

Sabía que era buena porque había leído buenas críticas, así que cuando Babelio con su iniciativa de Masa Crítica me dio la oportunidad, lo tuve claro. Gran decisión.

Estamos ante la historia de Aleksy, un adolescente que destila odio y desprecio por su madre. Las primeras frases te dejan apabullada, no entiendes qué ha podido pasar para que esa madre sea tan odiada. Es su cumpleaños y le hace una proposición a su hijo, cambiando sus planes para las vacaciones, haciendo que deje pasar un viaje con sus amigos a Amsterdam para lo que sería su despertar sexual, previo pago.

Pronto averiguaremos que Alesky tiene una enfermedad mental, está consiguiendo controlarla con meditación, control y pastillas, los médicos no saben por qué ha salido a la luz, quizá por el tremendo mazazo que supuso para todos, la muerte de su hermana Mika, alguien a quien todos adoraban. Su muerte se llevó por delante a toda la familia. El padre los abandonó, se quitó de en medio a su hijo y el lastre que había comenzado a ser su mujer. La madre quedó devastada y Alesky se quedó solo en una soledad desquiciante en la que no tuvo a quien agarrarse.
La abuela tenía razón, su madre se quedó embarazada demasiado pronto y tomó la peor de las decisiones, casarse.

Su propuesta es que se van a ir a Francia a pasar el verano en una pequeña casa en un pueblo perdido en el que no conocen a nadie. Ese tiempo en el que no les queda más remedio que estar juntos va a hacer que Alesky vaya redescubriendo a su madre, no es ese ser odioso al que abominaba al principio, es algo más y lo va a descubrir de una forma tremendamente dolorosa, poco a poco, sin red sin nada que atenúe la realidad que les va cercando.

La historia nos va a ser narrada en primera persona por Alesky, así que iremos notando el cambio en la percepción que tiene sobre su madre, los capítulos son cortos y rápidos y van alternando con esos en los cuales nos va describiendo cómo son los verdes ojos de su madre; cómo su color se va haciendo más bello conforme él la va descubriendo, cómo la va recuperando, cómo la va queriendo.

La forma de escribir atrapa, de modo que esos tres meses de verano se te escurren entre los dedos, los sucesos te van calando haciendo que en algunos momentos sientes que te partes, que te rompes, que no puedes más y sin aliento te das cuenta de que debes dejar de leer, y mirar a tu alrededor. Sientes que tienes que darte cuenta de lo que tienes, de todo lo que puede salir mal, de lo que está saliendo bien. La belleza de su escritura es incuestionable, al igual que la belleza de los capítulos que dedica a los ojos de su madre.

No puedo más que deciros que es una novela preciosa, bien contada a pesar de su tristeza, y que se convertirá en un referente de mi biblioteca, para que cada vez que duela echar mano de sus páginas y sumergirme en un mundo lleno de amor y reconciliación, porque cada minuto cuenta y siempre debemos ponernos en los zapatos de los demás para saber hasta qué punto son cómodos los nuestros.

Absolutamente imprescindible. Os aseguro que no podréis pasar por ella sin que os toque el corazón.

“Si la muerte tuviera en cuenta la opinión de los demás, moriría mucha más gente adecuada”.

“La imposibilidad de morir cuando tenía la necesidad de hacerlo fue la injusticia más grande que se ha cometido conmigo, y conmigo se han cometido muchas injusticias”

“Los ojos de mi madre lloraban hacia adentro”

Saludos y seguimos leyendo.




4 comentarios:

  1. Con una reseña así como para dejarla pasar!
    Besotes!!!

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  2. Ay, todos habláis maravillas de esta novela y a mí me echa para atrás esa crudeza y ese dolor. Parece conmovedora, pero para llorar un montón. Me gusta mucho lo que comentas al final sobre que no siempre nos damos cuenta de lo cómodos que son nuestros zapatos. Un beso.

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  3. Me gusta mucho pero me da un poco de miedo que sea demasiado triste o dura, o ambas cosas. Pero todo el mundo habla tan bien de ella...
    Me la apunto pero para después de Navidad.
    Besos

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  4. Me ha encantado. Es una novela maravillosa que está entre mis mejores lecturas del año
    Besos

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Muchas gracias por comentar.
El contenido de la entrada es mi opinión como lectora y por tanto es totalmente subjetiva.