Nº de páginas: 284
ISBN: 9788416328574
Género: Novela negra, policiaca.
Autor
Gonzalo
Garrido (Bilbao, 1963) es escritor y consultor de comunicación. Durante su
trayectoria profesional ha vivido en Estrasburgo y Bruselas en distintas etapas
de su vida.Desde 2010 mantiene el blog Literatura Basura, lugar de experimentación como espacio narrativo. Además, promueve el Encuentro Blogs Literarios (#EBLS), donde se analizan tendencias literarias.
Las flores de Baudelaire es su primera incursión en la novela. El año 2015 publicó El patio inglés, su segunda novela, también con la editorial Alrevés. Y vuelve a repetir con la editorial con su tercera novela, La capital del mundo.
Sinopsis
Ricardo Malpartida, detective privado de los bajos fondos, investiga el asesinato de un famoso científico en la ciudad de Bilbao, cada vez más obsesionada por ofrecer una buena imagen al mundo. En su particular búsqueda, Malpartida deberá enfrentarse con numerosos fantasmas, propios y ajenos, que desvelarán el lado más oscuro del ser humano.
Con lucidez y una buena dosis de humor, Gonzalo Garrido desarrolla una trama que critica el conformismo de nuestra sociedad, así como el abuso de poder y la manipulación de la información. A través de la investigación los lectores entrarán en una espiral de la que no podrán desengancharse hasta terminar la novela.
Ricardo Malpartida, detective privado de los bajos fondos, investiga el asesinato de un famoso científico en la ciudad de Bilbao, cada vez más obsesionada por ofrecer una buena imagen al mundo. En su particular búsqueda, Malpartida deberá enfrentarse con numerosos fantasmas, propios y ajenos, que desvelarán el lado más oscuro del ser humano.
Con lucidez y una buena dosis de humor, Gonzalo Garrido desarrolla una trama que critica el conformismo de nuestra sociedad, así como el abuso de poder y la manipulación de la información. A través de la investigación los lectores entrarán en una espiral de la que no podrán desengancharse hasta terminar la novela.
Opinión
Conocí
por las redes a Gonzalo Garrido antes que a su obra, y me llamó la atención
sobre todo su humor negro y socarrón. En cuanto pude me leí Las flores deBaudelaire que me dejó muy buen sabor de boca, y cuando vi que tenía su nuevo
libro en el mercado supe que tendría que leerlo, porque el cambio de registro
como autor según había ido leyendo, era muy acusado, y ese era el tipo de libro
que casaba con la imagen que de él me había hecho. Y por fin llegó el día.
Nuestro
protagonista es Ricardo Malpartida un hombre de mediana edad, que escaldado con
su antigua profesión de taxista decide buscarse la vida de forma menos
complicada, y para eso alquila un despacho y se dedica a ejercer como detective
privado, ayudado de Francisco el portero
de su edificio, investigador aficionado y sacacuartos.
Ricardo es
un personaje peculiar al que le gusta beber y disfrutar de las mujeres,
abandonado por su mujer y viviendo con una hija adolescente a la que no
entiende, se gana la vida sobreviviendo en el Bilbao más profundo.
Cuando
lee en el periódico que han encontrado un cadáver mientras iban a derribar un
muro para iniciar una demolición, delante de todas las autoridades, lo que menos se espera es que la mujer del
difunto, Lucía Barandiarán, vaya a esperarle en su despacho, nada contenta con
el dictamen oficial de que se trata de un suicidio.
Dado
que la viuda parece que no tiene problemas de dinero, y hay muchas facturas que
pagar, Malpartida aceptará el caso y comenzará a indagar sobre la vida del muerto, Ángel
Mato, un hombre muy respetado en Bilbao, un científico importante que ha estado
relacionado con los altos estamentos de la ciudad.
Todo
parecería un caso más de negación de la realidad por parte de la viuda si no
fuese porque cada vez hay más interés en cerrar el caso dándole carpetazo como
un suicidio, a pesar de que la inspectora Barredo que lleva el caso ve algunos
indicios de que no lo es.
Cuanto
más indaga Malpartida más aristas aprecia en el personaje, no se trata de ese marido amantísimo y tranquilo que se
podía imaginar.
Con
la colaboración de su amigo Trajano irá tirando del hilo y se quedará
sorprendido de todo lo que hay tras esa muerte que todo el mundo parece
empeñado en olvidar.
La
investigación que lleva a cabo este peculiar detective nos lleva a descubrir
una ácida e irónica crítica de la sociedad bilbaína, pasearemos por el Bilbao
más esplendoroso que nos quieren mostrar con un Bilbao is wondeful, y el menos conocido, de tascas, bares y otros
lugares más sórdidos que no salen en las guías de turismo.
También
vamos a ser cómplices del aprecio que
el autor como narrador omniscente tiene a todos los sectores de la sociedad, y
es que no deja títere con cabeza, en el punto de mira de su pluma están
políticos, jueces, periodistas, empresarios. Nadie escapa a su acidez, y te
saca más de una sonrisa sarcástica en su lectura.
Con
todos estos ingredientes se obtiene una novela negra mordaz, divertida al más
puro estilo clásico con su detective inconformista y rebelde que luchará hasta conocer
una verdad que probablemente a nadie guste, que hace guiños a algunos
detectives de otras novelas contemporáneas como Rebeca Santana y Miriam
Vázquez.
En
definitiva una gran novela que sin hacer alarde de un ritmo trepidante lleva una cadencia
sostenida que seguro que te atrapará. Os
la recomiendo sin dudar.
Algunos
de los párrafos son dignos de reseñar.
Sobre
las habladurías:
“Cuanto más
estúpido fuese el mensaje, mejor se recibía, como si la estupidez conllevara
una especie de vaselina mental”.
Sobre
un editor:
“Sí, he de reconocer que es una dedicación extraña en estos tiempos. No sé cómo pueden vivir de algo tan innecesario como los libros. Si fuera productor de queso de Idiazabal, todavía. Eso sí es importante para la sociedad. Y es la razón por la que se pagan miles de euros por el primero de la temporada. Pero, ¿fabricar libros? En fin, cada uno se suicida como quiere”
“Sí, he de reconocer que es una dedicación extraña en estos tiempos. No sé cómo pueden vivir de algo tan innecesario como los libros. Si fuera productor de queso de Idiazabal, todavía. Eso sí es importante para la sociedad. Y es la razón por la que se pagan miles de euros por el primero de la temporada. Pero, ¿fabricar libros? En fin, cada uno se suicida como quiere”
“La vida siempre
tiene que aportar algo de esperanza para
merecer vivirse”
“La enfermedad
sólo debe compartirse con los que te quieren. Ni con esos. Es un acto de
soledad.”
Muchas
gracias a la editorial por el ejemplar.
Saludos
y a leer.

