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domingo, 27 de septiembre de 2026

CASA de Alejandro Palomas

 

Título: Casa

Autor: Alejandro Palomas

Editorial: Espasa

Primera edición: 2 septiembre 2026

N.º de páginas: 240

Género: literatura, ficción, intimista.


Autor

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y tiene un máster en poética por el New College de California. Ha compaginado la escritura de ficción con la poesía y la traducción de importantes autores. Como novelista es autor de Una madre, Un perro, Un amor (Premio Nadal 2018) y Una vida, la serie
de novelas protagonizadas por Amalia con las que retrata a una familia que ha enamorado a miles de lectores. Es autor también de obras como El alma del mundo o El tiempo que nos une, del testimonio Esto no se dice y de la novela juvenil El día que mi hermana quiso volar. En 2016, su novela Un hijo recibió el Premio Nacional de Literatura Juvenil. Su obra, llevada al teatro y al cine, ha sido traducida a más de veinticinco lenguas.

 

Sinopsis

Un relato sobre la impactante belleza de las cosas comunes, el amor entre generaciones y la inesperada huella que dejamos en quienes más queremos.

Opinión

Leer a Alejandro Palomas es garantía de buena literatura, de sentimiento y de magia. En su nueva novela no iba a haber una excepción.

Cuando llegó a casa, como las otras veces, prácticamente lo leí de una sentada. Con el corazón encogido me di cuenta de que necesitaba leerlo de nuevo. Hice una pausa de un par de días y volví a releerlo con otra perspectiva, disfrutando más de cada frase, de cada reflexión, empapándome de toda la ternura que transmiten sus páginas. Y ahora, tras haber reposado voy a intentar en poner palabras lo que he sentido y lo que es esta novela.

Mika es una niña de siete años que siente adoración por su abuelo Tadeo que es quien la cuida muchas tardes cuando sus padres están trabajando. Tras un pequeño terremoto familiar, su padre Pedro, toma una decisión que sabe que será dolorosa para su padre, pero beneficiosa para su hija. Se trasladarán a la Casa de Abajo, al campo en el que bajo una frondosa higuera se encuentra su abuela Celia.

Tadeo y su perro sordo Rolo, a veces la lealtad y el amor no necesitan de palabras, se trasladarán de forma un tanto particular allí. Mika asistirá atónita a la desaparición de un trigal y su abuelo le propondrá crear un bosque allí mismo, con parte de certezas, con parte de magia, y con mucha sabiduría. Los dos se convertirán en cómplices y verán transformarse poco a poco el lugar. Para mantener el interés de la siempre curiosa Mika, Tadeo le propone retos y unas enseñanzas que harán que, con su inocente corazón, la pequeña aprenda lo más importante de la vida.

Con la ternura e ingenuidad de Mika cuando atrapa al vuelo interpretando a su manera las cosas que le va diciendo su abuelo nos va a sacar más de una sonrisa, así como con esas conversaciones que tiene con sus compañeros de colegio, Laura y Martín, lo del tío autónomo de este último y sus reflexiones me ha sacado más de una carcajada, mientras que con las charlas con Tadeo se me ha encogido el corazón, la magia ha surgido más de una vez, sobre todo con Lucía, la funcionaria del ayuntamiento. La tristeza por el duelo no resuelto de Pedro y la alegría por la aparición de Frida, me han emocionado aún más.

Sobrevuela sobre sus páginas el espíritu de una Celia omnipresente, y de una Amalia que parece reencarnarse en la pequeña Mika, envolviendo en un cálido abrazo al lector, que va a darse cuenta de que no se trata de una simple novela, sino de una lección de vida.

Una vez más el universo Palomas nos muestra toda una lección de vida, las familias que se rompen, las familias que se forman, la amistad, el amor tan puro de una niña y su abuelo, el espacio y la preocupación de un padre, el duelo por las cosas perdidas, el afrontamiento, la inocencia y lo que me ha parecido más importante el trato con los niños, y que son mucho más listos de lo que creemos y hay que ir ayudándolos en su crecimiento personal, poniéndoles en sus manos la forma correcta de crecer, no dándoles las cosas hechas ni coartándolos; y también los mayores que recogen la sabiduría de toda una existencia. Está llena de sentimiento, frases para recordar, detalles y silencios que dicen más que mil palabras.

En definitiva, una novela bellísima que te hace sentir mil emociones, que te encoge el corazón y con un final que se te agarra a la garganta, muy bien escrita, llena de magia y amor por la naturaleza. Os la recomiendo sin dudar, es uno de mis libros del año. Leedla.

«Oír es captar lo que los demás quieren decirnos y también lo que no se atreven a decir.»

«Lo único que la naturaleza necesita de nosotros es que la escuchemos, no que intentemos cambiarla.»



Saludos y nos vemos en los libros.