Título: Una promesa de
juventud.
Autora: María Reig
Editorial: Suma
editorial
Año de edición: 27
de agosto de 2020
Nº Páginas: 752
ISBN: 9788491294252
Género: Histórica,
narrativa.
Autora
María Reig (Barcelona, 1992) estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y un Máster en Dirección de Comunicación Corporativa en EAE Business School. A los 24 años decidió centrar todos sus esfuerzos profesionales en que su primera novela, Papel y Tinta, viera la luz. En febrero de 2018, desarrolló una campaña de crowdfunding con el objetivo de recaudar fondos para la promoción del libro. En poco más de 24 horas, consiguió el fondo
requerido y el proyecto se cerró con más del doble de la cantidad inicial. Gracias al éxito de acogida del proyecto, al que se sumaron más de 125 personas, logró su meta, la publicación de esta novela, así como la financiación de sus primeros pasos como escritora.
Sinopsis
Suiza, 1939. Santa Ursula acoge a alumnas extranjeras
para el nuevo curso. Charlotte, una de las veteranas, será la encargada de
integrar a Sara Suárez. Con el paso de los días, las jóvenes fraguan una
amistad que se verá interrumpida por la guerra.
Oxford, década de 1970. Caroline Eccleston prepara su
tesis sobre los internados suizos en la Segunda Guerra Mundial. El hallazgo del
cierre inesperado de uno de ellos enciende la curiosidad de Carol, que no duda
en viajar a Zúrich para encontrar respuestas.
Después del éxito de Papel y tinta, María Reig vuelve
con una novela conmovedora narrada con fuerza y ritmo. Una promesa de juventud
es la deslumbrante recreación de un tiempo de sombra que cincela la
personalidad de unas adolescentes que intentan sobrevivir en un mundo lleno de
demonios.
Opinión
La novela que hoy traigo es una de esas que quieres
leer desde el primer momento, porque ya leí la que fue la primera novela de la
autora, Papel y tinta y me gustó muchísimo, quería ver cómo ha sido la
evolución como escritora de María Reig.
Cuando desde la iniciativa Soy Yincanera se me planteó
la posibilidad de hacerlo, no lo dudé ni un instante y me apunté a la aventura.
En este caso estamos ante la original temática de
analizar cómo fue la convivencia entre los alumnos de los elitistas internados
suizos durante la Segunda Guerra Mundial, donde había una gran diversidad de
nacionalidades, religiones y culturas entre las que podría haber choques o no.
Y eso será lo que intentaremos descubrir.
Va a haber dos líneas temporales, una la “actual”, que
transcurre en los años 70, y la del pasado, que transcurre en Suiza en dos de
esos internados, uno de chicas y otro de chicos, muy concretamente en el curso
1939-1940.
Caroline Eccleston,
inglesa, estudiante, ha decidido hacer su tesis sobre la vida de los internados
suizos y la convivencia y posición de estos durante el inicio de la contienda,
en un país que deseaba por encima de todo mantener su neutralidad. El hecho de
conocer a un diplomático que desea saber lo que ocurrió en uno concreto de
ellos, como último deseo de su esposa, hará que Caroline se centre más en este,
sobre todo porque se cerró de forma precipitada y no está muy claro, más bien
es bastante complicado, averiguar el porqué: se trata del prestigioso internado
St. Ursula. Cuando consigue que una de las internas le cuente su historia no
dudará en reunirse con ella en Zúrich, así nos será narrado en primera persona
por parte de Charlotte Geiger lo que ocurrió aquel año.
El reencuentro con sus antiguas amigas y los problemas
de convivencia iniciales con su nueva compañera de cuarto, Sara Suárez,
una española que se incorpora al internado después de haber estado viviendo en
Larache, Marruecos, serán el comienzo de un año tremendamente atípico. La
guerra está ahí fuera, cercándolos, y a pesar de que Suiza intenta mantener su
neutralidad se hará complicado abstraerse del ambiente bélico que se respira.
Charlotte, con su incansable curiosidad, consigue
escuchar las noticias desde una radio que hay en una tienda en el pueblo, lo
que la hará hacerse con una mejor perspectiva de lo que realmente ocurre en su
país y en el extranjero. Las visiones del resto de compañeras vendrán matizadas
por lo que les cuentan sus familias a través de sus cartas, y obviamente por
sus nacionalidades. Pronto, y aunque su amistad es a prueba de fuego,
comenzarán algunos roces que, sobre todo las más mayores, serán capaces de
gestionar y superar.
Las rutinas en el colegio, la relación con los chicos
de un internado cercano, el Sankt Johann, más intensas durante los domingos en
los paseos al pueblo, formarán parte de la mayor parte del relato. El secreto
de lo que pasó es el acicate que te anima a seguir leyendo. Caroline además de
escuchar lo que le cuanta Charlotte, también intentará investigar por su
cuenta, encontrándose siempre ante un infranqueable muro de silencio.
Los personajes que se deslizan una y otra vez en sus
páginas, como son la incansable y empática profesora Travert, George,
un chico que evolucionará buscando un lugar que no venga dirimido por su
apellido, el atormentado profesor Adam, que intentará hacer que sus
alumnos miren más allá de las asignaturas, son y están bien reflejados y es
fácil empatizar con ellos y sus situaciones.
La forma de escribir de la autora es en su mayor parte
una prosa lírica que resulta bella y agradable, pero el exceso de descripciones
y de reiteración de las rutinas de los colegios hace que se enlentezca mucho la
lectura, provocando un cierto hastío mientras transcurren las páginas.
Comparado con el ritmo del libro, el final me ha parecido algo precipitado y
con determinadas cosas que me ha llegado un poco cogidas por los pelos, me
hubiera sido necesario más final y menos intermedio.
El hecho de que quiera reflejar tanta información, muestra del amplio trabajo de investigación que ha realizado sobre las actividades de los colegios y los primeros pasos de esa guerra
lejana, aunque omnipresente, pero a mí personalmente me ha resultado agotador en ciertas partes y he notado que me han
sobrado muchas páginas.
Tengo un último pero, me ha molestado, como un
chirrío que se ha colado de fondo, el hecho de que en demasiadas ocasiones se
refiera a Sara como la española, algo que no hace con las otras amigas
del grupo a las cuales se refiere por sus nombres y no por la nacionalidad, eso
me cabreaba, pero eso es un problema mío, supongo, problema de susceptibilidad.
Como partes positivas a destacar, la belleza de la
prosa, las numerosas y acertadas reflexiones, la exaltación de la amistad y el
grupo que se mantiene por encima de posibles ideas políticas, la conciencia de
grupo por encima de la individualidad, el afán de superación, y el empeño de
algunas profesoras por hacer de las alumnas no solo unas señoritas que sepan
comportarse, sino mujeres valientes e independientes que sean capaces de ser
dueñas de su destino, a pesar de lo difícil que se lo pone la sociedad.
En definitiva, una novela intimista, llena de
descripciones que te hacen trasladarte a Suiza y te transforman en una alumna
más, que supone un canto a la amistad, a la fortaleza y el tesón frente al
miedo que supone vivir en una guerra sin bajas personales, aunque sí psicológicas.
Recomendable para lectores a los que les guste esta época de la Historia,
mirado desde un original punto de vista.
Gracias por la iniciativa a las componentes de Soy
Yincanera por esta lectura que nos ha hecho debatir mucho sobre fondo y forma
de la novela.
“Mi gente son mis amigos, mi verdadera
familia. Debemos sentirnos orgullosos de lo que nuestra cultura nos regala, pero
no debemos caer en la tentación de pensar que estamos por encima de otros
países, de otros seres humanos.”
“Quién ansía el poder a toda costa no
desea que haya garantes del saber. Si la sociedad piensa es más difícil
controlarla”.
Saludos y cuidaos mucho.


