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viernes, 27 de enero de 2017

EL JARDÍN DE CARTÓN de Santiago Álvarez


Título: El jardín de cartón

Autor: Santiago Álvarez

Editorial: Editorial Almuzara

Primera edición: octubre de 2016

Nº Páginas: 408

ISBN: 9788416776320

Género: Novela negra, policiaca





Autor

Santiago Álvarez (Murcia, 1973) reside en Valencia desde 2001. Es el director de contenidos del festival de género Valencia Negra. Se inició en la literatura escribiendo relatos, muchos de los cuales han sido premiados en diversos certámenes. Ha escrito, protagonizado y dirigido musicales y obras dramáticas, y ha grabado varios discos con distintos grupos y formaciones. Asimismo, imparte numerosos talleres sobre escritura creativa y es el primer profesor en España del software para escritores Scrivener. La Ciudad de la Memoria fue su primera novela.




Sinopsis

En marzo, Valencia arde. El fuego, la pasión y la fiesta se adueñan de la ciudad. Tras la primera mascletá, Mejías y Berta, son citados de forma misteriosa por Gaspar Aparisi, empresario que les propone una búsqueda descabellada: encontrar los restos del único whisky producido en tierras valencianas, hace ya doscientos años. Mejías quiere rechazar el encargo, pero la recompensa es precisamente el dinero que necesita para saldar su deuda con Hacienda…

Tras su anterior novela La Ciudad de la Memoria, Santiago Álvarez recupera al memorable detective Mejías, envuelto en esta ocasión en su caso más complejo. La investigación le conducirá al corazón de la fiesta fallera, reflejo de una sociedad que esconde más de lo que muestra. Las raíces del asunto se hunden en el fango del pasado, escenarios sepultados por la culpa, el dolor y el odio. El Jardín de Cartón supone el regreso de Mejías y Berta a una Valencia actual y al mismo tiempo mágica, donde resulta difícil distinguir la frontera entre la realidad y la ficción. Esta nueva aventura obligará a la carismática pareja a enfrentarse con lo peor de ellos mismos.

Opinión

Este libro que traigo hoy es el resultado de un sorteo de los muchos que organiza Laky del blog Libros que hay que leer.
Con él me he desplazado a una ciudad que tiene cierto significado en mi pasado y que conocí por vez primera, precisamente en Fallas, así que cuando la acción comienza con una sonora mascletá en la Plaza del Ayuntamiento me sentí un poco como la protagonista, Berta, ante esa inmensa profusión de ruido y humo cuando la escuchas por primera vez, aunque probablemente mi espíritu está más del lado de Mejías. El que lo lea lo entenderá.

Los protagonistas son un detective cuarentón, Vicente Mejías, que se tuesta bajo el inclemente sol valenciano con su traje y gabardina, y Berta, su secretaria, estudiante de periodismo que es también su ayudante y su contrapeso en toda la narración.

Mejías es un tipo duro, creado a la imagen y semejanza de las películas en blanco y negro del cine americano de las cuales es un auténtico apasionado, es la versión patria de su actor favorito, Humphrey Bogart, cuando interpreta a Sam Spade; cínico, cabezota, apasionado e irónico, siempre cargado con su ventolín, que no le quita el glamour, y entendido en whisky, en este caso del escocés Laphroaig, trata con condescendencia y no valora lo suficiente a su ayudante.

Berta acotada por las reglas que su jefe continuamente le impone es una buena chica, lista e inteligente, de memoria fotográfica y algún kilo de más que le resta algo de autoestima, fanática de los pendientes, de los cuales tiene una buena colección, dotada de artes adquiridas en su pueblo natal que le serán de ayuda durante algunos episodios de la novela.

La acción se inicia cuando terminan de ver esa primera mascletá de Berta, comienzan a recibir mensajes en el teléfono de esta que los van guiando hasta darse de bruces con un reputado empresario, Gaspar Aparisi que lo quiere contratar para encontrar las botellas del único whisky destilado y embotellado en Valencia, el Ullal Blau, que pueden alcanzar precio de vértigo en el mercado del coleccionismo. Mejías se niega en rotundo a coger el caso ya que considera imposible su existencia, y ahí es Berta la que le recuerda que hay unas cuentas que pagar.

Cuentas que de la noche a la mañana se harán mucho más cuantiosas cuando Hacienda llame a la puerta de su agencia. O consigue una buena cantidad de dinero o se quedará sin piso ni negocio, porque lo van a embargar por una deuda de esos impuestos que olvidó pagar.

Será otro caso, el de Augusto Lloret, que lo contrata para averiguar quién está detrás de los sabotajes que le están haciendo su falla, el que lo llevará hasta una plaza valenciana en la que en  un edificio se han hecho fuertes sus habitantes, los Fuster también al borde del desahucio, personajes que difícilmente por sus características pueden ser los encargados de esos estragos que les imputan.

Pero en ese edificio también vamos a encontrar a Julia Ferrer una anciana pegada a un libro que cuenta sus orígenes y que puede ser la llave que resuelva el caso en el que se han metido.

En las correrías tras el saboteador y tras el whisky, asistiremos al enorme despliegue que suponen las fiestas de las Fallas para una ciudad como Valencia, seremos testigos de cómo se produce la plantá, qué se esconde tras los numerosos trabajos que hay en cada uno de estos gigantescos monumentos y que más tarde producirán las cenizas más caras del mundo como nos dice el propio Mejías, asistiremos a los sucios juegos que hay tras la cara más visible de la representación fallera, veremos corrupción, intereses económicos y políticos de la más rabiosa actualidad.

El autor también nos llevará de viaje a Escocia donde aprenderemos los orígenes de la destilación del whisky, lo que hace diferente a cada una de las destilerías y sus productos, mostrándonos el mundo de los sumilleres de tan preciado líquido.

También conoceremos la historia de los antepasados de Julia Ferrer en la sociedad burguesa valenciana que puso los primeros cimientos tanto de la nueva ciudad como de los lugares de descanso veraniego, las hipocresías y los pactos familiares, los odios, el amor y  las vergüenzas.

Pronto con un ritmo vertiginoso, un ensamblaje espectacular, giros, mentiras, reglas y mucha ironía disfrutaremos del gran espectáculo fallero así como de persecuciones, intrigas y escenas extremadamente visuales que piden a gritos una película. No puedo dejar de imaginarme a Mejías sudando la gota gorda con esa gabardina llena de lamparones, tan sufrida ella, en las situaciones tan divertidas como esperpénticas en las que se ve involucrado.

En definitiva un libro de intriga, novela negra en la que se nos muestra la Valencia más límpida y la más sórdida que tiene todos los ingredientes necesarios para hacernos pasar un rato fantástico con dos personajes de los cuales ya me hago fan incondicional.


Muy recomendable.