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miércoles, 1 de mayo de 2019

PASAR HACIENDO CAMINOS de Presina Pereiro.


Título: Pasar haciendo caminos

Autora: Presina Pereiro

Editorial: Ediciones del Genal

Primera edición: 28 de noviembre de 2018

Colección: Magunta

Portada: Carmen Larios

Nº de páginas: 80 páginas

ISBN: 9788417604240

Género: micronovela, narrativa.

Autora

Presina Pereiro, nacida en Málaga, viajera, lectora y escritora vocacional. Licenciada en Filosofía y Letras y se dedicó a la investigación histórica a partir de su tesis centrada en el siglo XVI, becada por el CSIC, adscrita a la UMA, funcionaria, feminista, activista Ha colaborado en diversas publicaciones como Jábega o Baetica. No dejes de buscarme (2017) fue su primera novela publicada, Crónicas del mal amor (2017), El otro lado del cristal (2018).



Sinopsis

Hortensia nos cuenta todo su dolor al perder a su hijo y tener que dejarlo todo huyendo de una cruenta guerra que lo arrasa todo a su paso. Su duro camino en busca de la libertad y el bienestar.

Opinión

He leído los libros anteriores de Presina y en esta micronovela me ha vuelto a impactar. Me debato entre contar y no contar, pero necesito que comprendáis los sentimientos que me embargaron en cuanto comencé a leer.

Una madre desgarrada toma una decisión, se va, es imposible seguir viviendo ya entre los escombros del que fue su pueblo, del que era su hogar. La aviación se ha empeñado en no dejar piedra sobre piedra en el pueblo en el que vivía, si alguien ha quedado vivo ya se encargan de buscar casa por casa hasta matarlo. El odio, el rencor y el miedo son ya los únicos habitantes de ese pueblo fantasma en el que los cuerpos o lo que queda de ellos sirven de comida a los cuervos, esos centinelas pavorosos. Su hijo ha muerto y no quiere ni pensar en él porque entonces no sería capaz de seguir adelante, y tiene otros dos hijos por los que luchar.

Tienen un contacto y le pagarán porque los saque de ese infierno. Su hermana y su sobrina también se van. Llevan lo justo, no pueden llevar mucho más. No hay comida, hace un calor angustioso y formarán parte de una caravana que huye del horror.

Es impresionante, no es Siria, cuando comienza a llamar a los personajes por sus nombres, te das cuenta de que no es un relato de la gente que huye de Siria y su maldita guerra. Se trata de una mujer española, Hortensia, que huye con su hermana Violeta y con sus hijos de un pueblo arrasado en la zona roja en nuestra guerra civil.

Hombres que trafican con personas y que por dinero los llevan de camino a la frontera, que las traicionan. Caravanas de personas muertas de hambre y frío que, en medio de enfermedades y padecimientos, sin apenas comida se dirigen a pasar la frontera, a llegar a un país que se supone los acogerá.

Cuando te das cuenta te quedas en shock, son tantas similitudes entre aquello que ocurrió y lo que ocurre día a día en las aguas del Mediterráneo. Lucha por la supervivencia, escapar del horror. Da igual el país, da igual la guerra, los sentimientos son los mismos.

Las víctimas no son solo los soldados, como en cualquier guerra, son las mujeres que se quedan atrás. Mujeres que hacen lo que sea por sus hijos, mujeres que son tomadas como botín por los ganadores y son usadas…pero también son usadas por los suyos. Simples trozos de carne de cara a sus violadores. Mujeres que se sienten culpables de no haberse resistido, de no haber buscado otros caminos. Mujeres que tendrán que mirar a esos nuevos bebés nacidos de la violencia en los que no reconocen y quizá eso es lo mejor, los rasgos de sus padres. Nombres de flores para las protagonistas, Hortensia, Violeta, Begoña, Rosa, como una llamada a la belleza en medio del horror.

Hortensia nos va a narrar su viaje hasta llegar a Francia, las penurias, el frío para pasar los Pirineos, el miedo al cierre de fronteras que no las deje salir de país. La llegada a Argelès-sur-Mer tan diferente a lo que imaginaban, la sensación de impotencia cuando vio que desenrollaban alambre de espino a su alrededor, que en su inocencia al principio piensa que es para que no les roben a sus hijos. Pronto verá que se convierte en un campo de concentración al borde del mar, un campo de muerte sin medios de ningún tipo donde la muerte era habitual compañera.

Resulta increíble cómo en tan solo 75 páginas se puede concentrar toda una historia, que aun no siendo real, pudo haberlo sido. Es la documentación de lo que ocurrió durante la última fase de nuestra guerra civil. La autora no pone ni una sola palabra de más, pero en ellas está encerrado todo lo que ocurrió con toda su crudeza.

Con esta novela la autora quiere que tomemos conciencia de la realidad de las personas migrantes y del drama de los refugiados, además ha querido donar para ello, los beneficios a la organización Málaga Acoge. En ese juego de equívocos es también protagonista la ilustración de la portada que muestra a personas caminando, mujeres y niños y una valla fronteriza.

Yo después de leerla solo puedo recomendarla, porque está llena de potencia, de sentimiento y con la increíble forma de narrar sencilla e impecable que tiene esta autora.

Un pequeño inciso, en estos días convulsos no estaría de más leerla para que la historia no caiga en el olvido, para que pensemos que siempre hay guerras, hay líneas fronterizas y el destino puede hacer que caigamos de uno u otro lado.

“Él me ha dicho que no debo juzgarla, sino comprenderla, que la moral en los campos de refugiados, en los dominios de la miseria, se deforma, se adapta, se modela para permitirnos sobrevivir”

“Al volver he visto a los gendarmes rodearnos con una alambrada de púas, supongo que será para protegernos, para que no nos roben ni se lleven a nuestros niños. Mañana preguntaré. Desde luego, podían haber tenido algo más previsto, no sé, al menos letrinas o electricidad, o tiendas de campaña…bueno, no importa, estamos acostumbrados a pernoctar al relente”.

Saludos y a leer.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

LA NIÑA ALEMANA de Armando Lucas Correa



Título: La niña alemana

Autor: Armando Lucas Correa

Editorial: Ediciones B

Primera edición: Noviembre 2016

Nº de Páginas: 448

ISBN: 9788466660044

Género: Histórica, narrativa.




Autor

Armando Lucas Correa nació en Cuba. Escritor y periodista, actualmente es el jefe de redacción y principal portavoz de People en Español, la revista hispana de mayor venta en Estados Unidos, con siete millones de lectores mensuales. 
También aparece con frecuencia en los programas de televisión en lengua española. Ha recibido numerosos premios periodísticos, entre ellos el de la National Association of Hispanic Publications y el de la Society of Professional Journalism.
La niña alemana es su primera novela y se publica de forma simultánea en inglés y castellano. Vive en Nueva York.

Sinopsis

Berlín 1939, la vida de Hannah Rosenthal y sus padres, judíos, se desmorona. Su familia, una de las más distinguidas en los altos círculos sociales berlineses, era admirada por amigos y vecinos, hasta el ascenso de los nazis al poder. Su única salida podría estar a bordo del St. Louis, un transatlático que parte rumbo a Cuba con casi un millar de refugiados.
La niña alemana es una novela inspirada en hechos reales, deslumbrante y conmovedora, que gustará especialmente a los lectores de La luz que no puedes ver, La ladrona de libros o El tren de los huérfanos.

Opinión

El libro que traigo hoy ha sido toda una sorpresa por muchas cosas de las que me he encontrado en él. La bella portada que tiene es un poderoso reclamo que no deja indiferente, lo que tras sus páginas esconde tampoco.

La historia que nos cuenta es la de una niña de 12 años, Hannah Rosenthal que como los niños de su edad vive solo pensando en jugar con su amigo Leo Martin al que adora y con el que disfruta en una ciudad llena de odio, ogros y banderas rojas, blancas y negras. La llegada de los nazis al poder trastoca su vida y la de sus padres. Su madre Alma Rosenthal, descendiente de una familia aristocrática de hondas raíces alemanas no da crédito a lo que sucede y se esconde en su apartamento negándose a ver una realidad que le duele. Su padre Max Rosenthal antiguo profesor vive con miedo e incertidumbre su futuro refugiándose en la música. Los vecinos que antes les respetaban ya no los quieren en el edificio y los humillan continuamente. La situación se hace cada vez más peligrosa en Berlín y deciden aprovechar una oportunidad que se les ofrece de salir de Alemania y viajar a Estados Unidos dejando atrás todas sus posesiones.

La lucha por una visa que les permita empezar de nuevo lejos de aquellos que les desprecian se convierte en su única esperanza. El transatlático St Louis al mando del capitán Gustav Schröder se convertirá en su escape, y en el de otro millar de exiliados judíos. A bordo del barco Hannah y Leo vivirán los días más felices, llenos de esperanza y diversión, en una jaula de cristal llena de lujo y glamour.

Cuando llegan a Cuba, a La Habana sus permisos ya no son válidos y el barco no es bienvenido, ni él ni sus pasajeros, el presidente ha cambiado de opinión y no admitirá la entrada de estos en el país. Habrá que tomar drásticas decisiones y romper la familia, pocos serán los elegidos para poder desembarcar y los que lo logren se verán inmersos en un ambiente hostil que no esperaban.

Madre e hija intentarán seguir con su vida tratando de olvidar su pasado, sus apellidos e incluso su nombre, mientras siguen ávidas de noticias de lo que ocurre en el continente y de los que quedaron atrás.

En otra línea temporal Anna Rosen, también de 12 años, en Nueva York en 2014 ejerce de cuidadora de una madre destrozada y sin ganas de vivir que se niega a aceptar la muerte de su marido en el atentado de las Torres Gemelas. La pequeña se ve sobrepasada por la responsabilidad de tirar de la familia hasta que un día llega un correo con unas fotos que le cambiará la vida. La hasta ahora desconocida familia de su padre aparece y tiene una historia que contar, ese será el revulsivo que necesitará Ida, su madre, para levantarse de la cama y comenzar a vivir.

En el viaje de reencuentro a La Habana se encontrarán Hannah y Anna, conocerán una historia vergonzante que incluso el gobierno cubano se encargó de silenciar: el periplo del Sant Louis y sus pasajeros rechazados en numerosos países por su única condición de ser judíos en los albores de la Segunda Guerra Mundial.

Anna pasará de ser una niña sin padre a una niña con un pasado familiar muy diferente del que ella podía imaginar, poco a poco y gracias a las fotografías que hizo la pequeña Hannah conocerán parte de la historia mundial contemporánea contada en primera persona.

Las sensaciones que me ha proporcionado este libro han sido de muy distintos tipos. Por una parte me resultaba difícil reconocer a una niña en Hannah cuando va contando los distintos avatares por los que pasa en Berlín, a pesar de estar contados en primera persona los notaba muy distantes, había cosas que decía que sí que me cuadraban en una niña de esa edad, pero otras las notaba de una madurez que no era acorde, lo que hacía que me resultase difícil empatizar con el personaje. La actitud de Alma, la madre, me ha resultado insufrible casi siempre porque está en otra órbita, y supongo que es eso lo que deseaba transmitir el autor, una persona fría y distante que se cree por encima de los otros; algo que resulta muy chocante ya que ella está haciendo precisamente lo que le hacen a ella y no parece percibirlo. Su comportamiento en La Habana también me ha resultado del todo incomprensible, su desprecio por el lugar puedo entenderlo, pero no el que siente por la gente que incluso la está ayudando, como por ejemplo por Catalina, la cubana que las recibe con los brazos abiertos y que se constituye en el nexo de unión con la realidad, quizá el único personaje por el que he sentido auténtica simpatía. Había momentos en los que me daban ganas de gritarle y decirle que ella no estaba viviendo la guerra en realidad, estaba en una burbuja en la que no tenía ningún tipo de necesidades, había gente que lo estaba pasando mucho peor y estaba en sus manos salir adelante y no dejarse llevar.

Con Anna la impresión ha sido parecida, aunque cuando el autor habla por boca de ella no me resulta tan increíble, su personaje sí me ha resultado más cercano. Creo que si la narración hubiese estado hecha en tercera persona me lo hubiese creído más.

Así con una narrativa fácil y amena vamos a presenciar toda una historia familiar que nos deja que reflexionemos acerca de las similitudes entre dos regímenes totalmente antagónicos pero que tienen una misma forma de actuación, persecuciones a los diferentes, a las minorías religiosas y sus internamientos en campos de trabajo, que curiosamente tienen unos lemas escalofriantemente parecidos. En definitiva nos obliga a mirar que la historia se repite a pesar de que sus protagonistas sean diferentes, por ello incide en el hecho de que a los judíos les llamaban gusanos y gusanos llamaban a los disidentes cubanos, y en uno y otro caso a los otros se les culpa de todos los problemas que aquejan a la sociedad. La lucha religiosa era contra los judíos en Alemania y en el caso cubano era contra los testigos de Jehová. Curioso y espeluznante.

Un libro que merece la pena leer por los sentimientos que hace aflorar y todo lo que enseña de historia.

¿Es el hombre un error de Dios, o es Dios un error del hombre?


Muchas gracias a Ediciones B por el ejemplar

Saludos y a leer.