Autora: Susana Hernández
Editorial: Alrevés
Primera Edición: Septiembre 2015
Nº de Páginas: 288
ISBN: 9788416328208
Género: Policiaca, Novela negra
Autora
Susana Hernández (Barcelona) ha estudiado Imagen y
Sonido e Integración Social y compagina estudios de Investigación Privada y
Psicología. Ha colaborado en diversos medios de comunicación ejerciendo
como crítico musical y redactora de deportes, así como locutora en medios
radiofónicos.
Ha publicado las novelas: La casa roja(Premio Ciudad de San Adrián 2005/
LcLibros 2013), La puta que leía a Jack Kerouac (Lesrain 2007/LcLibros
2012), Curvas peligrosas (Odisea
Editorial 2010), Contra las cuerdas (finalista a la mejor novela Festival Valencia Negra 2013) (Alrevés Editorial 2012) y Cuentas
pendientes (Alrevés Editorial 2015).
Asimismo ha participado en varias antologías de
género negro: Elles també maten (Llibres del Delicte 2013), Fundido en negro (Alrevés
Editorial 2014) y Diez negritos, nuevas voces del género negro (Alrevés
Editorial 2015)
Sinopsis
La vida de la subinspectora Rebeca Santana quizá no difiera
tanto de la de cualquiera de nosotros. De vez en cuando surgen problemas con la
pareja y algunas amistades y, cómo no, tiene algunos conflictos laborales. Pero
Santana, que se crió en el popular barrio del Carmelo, en Barcelona, tiene un
pasado doloroso que no puede —y no quiere— olvidar y que se ha cobrado un alto
precio en la relación con sus padres y entorno más próximo.
Mientras Santana y su compañera Miriam Vázquez
intentan desmantelar una red de tráfico de menores, que a la postre reabrirá
antiguos casos que se creían ya cerrados, los demonios del pasado y del
presente perturbarán sus vidas.
Por si fuera poco, un asesino que consiguió huir de
Santana tiempo atrás parece haber regresado a Barcelona, y su madre, recién
salida de la cárcel, es secuestrada.
Entretanto, su pareja, Malena, lleva un caso muy
delicado y con trasfondos personales en su nueva condición de fiscal.
En esta tercera entrega de la serie de la
subinspectora Santana, tras Curvas
peligrosas (Odisea Editorial 2010) y Contra
las cuerdas (Editorial Alrevés 2012), los amantes de esta policía que monta
una Harley-Davidson disfrutarán no solo de un nuevo caso, o deberíamos decir
casos, sino también de una Santana más humana que nos abrirá las puertas a su
pasado y a su relación con Malena, el verdadero amor de su vida.
Opinión
Con la reseña de esta novela he tardado más, cuando
la leí mi cabeza no andaba muy allá y no me parecía justo escribir descuidadamente
sobre un libro que me había gustado tanto, así que ahora ya con un poco más de
reposo me dispongo a comentaros lo mucho que me ha gustado la tercera novela de
Susana Hernández, y es que como las anteriores, te dura un suspiro y te deja
sin aliento
Está claro que si las lees en orden te vas a enterar
más y verás la progresión y cambio en los personajes y sus relaciones, pero no
importa leerla por independiente ya que la autora se encarga de aclarar las
posibles dudas y conoceréis a los personajes y sabréis de qué pie calza cada
uno de ellos, y los casos se cierran totalmente en cada uno de ellos.
El libro comienza con un traumático y espectacular
suicidio de un joven de 17 años que tiene una familia cuanto menos peculiar,
con unas reacciones que cuesta entender. La familia Valverde, adinerada que
parece saber poco de su propio hijo y con un hermano, Bruno que muestra una frialdad que pone los pelos de punta.
Seis meses después nos enfrenta a la huida de dos
niños, Kike y Guille que han sido secuestrados por una organización de trata de
menores. Cómo podéis ver, ya con esos ingredientes los dedos se te pegan a las
páginas. El asunto que hay de trasfondo es muy duro, y a mí personalmente me
pone los pelos de punta. En la huida habrá uno que salve y será complicado que
hable, pero del tándem de investigadoras habrá una de ellas que conseguirá
conectar y averiguar algunos de los datos de los que partirán para conseguir indagar
qué se esconde detrás de esa retención.
Miriam
Vázquez, la marquesa, sigue con su carácter tan peculiar y
tan incisivo, aunque parece que hay una parte de ella que tras los últimos
cambios de su vida, va quebrando esa roca tras la que ha estado parapetada.
Rebeca
Santana por su parte vive su momento más dulce con su novia
abogada Malena Montero, que ha
tomado la decisión de dejar su trabajo como abogado defensor para pasar a la
Fiscalía, lo que no imagina es que aunque es novata su jefe le va a asignar un
peliagudo caso en el que ella está implicada personalmente, tendrá que llevar a
juicio a los influyentes hermanos Costa,hijos del socio y amigo de su padre. La
cosa se pondrá fea y tendrá que sacar toda la artillería pesada, ya que la van
a presionar desde todos los frentes.
Por si no había bastante la madre de Santana sale de
la cárcel y parece que ha desaparecido, no es que ella quiera mantener la
relación, pero le resulta muy extraño y al final al margen de su trabajo en
comisaría y con la ayuda de sus compañeros intentará averiguar su paradero.
Como podéis ver hay muchas tramas y subtramas que no
dejen ni un momento de respiro, y en una amalgama entre acción policiaca y
relaciones personales que tan bien describe, la autora nos lleva con un ritmo
frenético a un desenlace sorprendente.
El estilo de la autora es cada vez más limpio y
depurado, los personajes están muy bien armados y sabe dosificar de una manera
fantástica la parte humana y la parte profesional de las protagonistas, lo que
hace que cuando terminas, empiece la fase egoísta como lectora pensando cuando
se pondrá con una cuarta parte, porque tiene que haberla, no nos puede dejar
con la miel en los labios.
Os recomiendo encarecidamente que la leáis, estáis
ante una gran novela negra llena de intrigas y muy bien resuelta, y si encima tenéis
la oportunidad de leer las dos anteriores y hacerlo en orden os aseguro que
vais a disfrutar un montón.
Saludos y a leer.
