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jueves, 9 de marzo de 2017

FALCÓ de Arturo Pérez-Reverte

Título: Falcó

Autor: Arturo Pérez-Reverte

Editorial: Alfaguara

Colección: Hispánica

Primera edición: Noviembre 2016

Nº de páginas: 291

ISBN: 9789877382877

Género: Espionaje, histórica



Autor
Arturo Pérez-Reverte nació en Cartagena en 1951. Fue reportero de guerra durante veintiún años y es autor, entre otras novelas, de El húsar, El maestro de esgrima, La tabla de Flandes, El club Dumas, Territorio Comanche, La piel del tambor, La carta esférica, La Reina del Sur y Cabo Trafalgar; y de la serie histórica Las aventuras del capitán Alatriste
Es miembro de la Real Academia Española.





Sinopsis

 «El mundo de Falcó era otro, y allí los bandos estaban perfectamente definidos: de una parte él, y de la otra todos los demás.»

La Europa turbulenta de los años treinta y cuarenta del siglo XX es el escenario de las andanzas de Lorenzo Falcó, ex contrabandista de armas, espía sin escrúpulos, agente de los servicios de inteligencia. Durante el otoño de 1936, mientras la frontera entre amigos y enemigos se reduce a una línea imprecisa y peligrosa, Falcó recibe el encargo de infiltrarse en una difícil misión que podría cambiar el curso de la historia de España. Un hombre y dos mujeres -los hermanos Montero y Eva Rengel- serán sus compañeros de aventura y tal vez sus víctimas, en un tiempo en el que la vida se escribe a golpe de traiciones y nada es lo que parece.

Arturo Pérez-Reverte entrelaza magistralmente realidad y ficción en esta historia protagonizada por un nuevo y fascinante personaje, comparable a los más destacados espías y aventureros de la literatura.

Opinión

Hoy traigo un libro al que le tenía miedo, Pérez Reverte me suscita muchas emociones y hay libros de él que me han apasionado y otros que han pasado sin pena ni gloria por mi memoria lectora. Cuando lo encontré en la biblioteca supe que se vendría conmigo y me lo leí prácticamente del tirón, y es que tanto la época histórica en la que se desarrolla como el protagonista han tenido mucho que ver.

El personaje principal Lorenzo Falcó es espía de una de las partes de la guerra civil, los sublevados, un tipo duro a tiempo completo, galán a tiempo parcial y mercenario con sus propias reglas según el momento. Me ha recordado en cierto modo a Alatriste, aunque este tenía muchos más escrúpulos y ética que Falcó.
La acción comienza con un encuentro en un tren con una mujer de lindas piernas a la que dejará marcada para que otros se ensucien las manos.

Posteriormente acude a la llamada de El Almirante, alguien que lo rescató de la ignonimia que supuso su expulsión de la Armada, recuperándolo para ese juego de facciones que suponía en este caso los entramados truculentos o más sucios si eso es posible, que forman parte de los servicios de inteligencia de Franco. Tras este organismo hay muchos cabecillas con distintos intereses, pero para el encargo que tiene entre manos habrá todo un plantel de secundarios, falangistas, franquistas, alemanes e italianos.

Estamos en España, en Salamanca en el otoño de 1936 cuando los más optimistas creían que la Guerra Civil sería rápida y corta, algo que sobre el terreno cada vez se menos claro. Falcó recibirá el encargo de liberar al líder falangista José Antonio Primo de Rivera que se junto con su hermano y otros muchos se encuentran presos en la cárcel de Alicante. Él se deberá encargar de pasar a la zona republicana y allí organizar el asalto, para ello se deberá ayudar de agentes infiltrados en aquella zona.

Sus principales ayudantes serán dos hermanos, Ginés y Caridad Montero y la mejor amiga de esta, Eva Rengel. Ellos viven en Cartagena, zona republicana en una ciudad en la que se aprecian las numerosas piezas en las que se dividen las izquierdas.

El ataque se fraguará entre mensajes escondidos, espías y toda una parafernalia en la que hay demasiados agentes implicados con el riesgo que esto conlleva.

Los diálogos y la acción son impecables, la documentación son exhaustivas y los personajes están descritos de forma minuciosa de modo que somos capaces de escuchar los bombardeos en la oscuridad, solo iluminados por el sempiterno cigarrillo encendido bien oculto con la palma de la mano de Falcó, su silueta delgada y fibrosa, y los rotundos rasgos de la enigmática Eva.

Conocer la historia, la real lo que ocurrió, la violencia extrema que se llevó a cabo, y el resultado de la incursión, no nos va a quitar las enormes ansias por saber cómo nos lo va a contar el autor.

Pérez-Reverte nos muestra las continuas tropelías que se cometían en uno y otro bando, en el que las ideas se ven salpicadas con los rencores, envidias y los más bajos instintos y que a menudo acaban con dos tiros en la cabeza en cunetas y paredones de las ciudades de ambos bandos. El miedo, la tortura y la humillación son una constante a lo largo de toda la narración poniéndonos un nudo en el estómago cada vez que pensamos lo cerca que todo esto está en el tiempo y lo mal que se ha cerrado.

Por la parte más personal me ha hecho ilusión, aunque esta quizá no sea la palabra más adecuada, el hecho de que Falcó decida pasar al lado republicano por mi pueblo, Guadix, y que en sus papeles falsificados ponga que es nacido allí, así que por un tiempo, hemos sido paisanos.

Así tenemos un libro de espionaje, aventuras con una enorme carga crítica hacia lo que ocurrió en la guerra, pero sobre todo en cómo ocurrió, porque fue una guerra llena saldos de cuentas que no tenían que ver en muchos casos con las ideologías. Algo que no podemos olvidar.

Personalmente me ha gustado mucho en el fondo y en la forma, y lo recomiendo sin dudar.

“- Hay que sanear España, supongo
  - Prefiero sanearla en el frente. Esto huele a revancha y a vergüenza.” Pg. 64

“Jóvenes valientes y decididos, unos y otros, que a veces se conocían e incluso habían sido compañeros en universidades o fábricas y compartido bailes, cines, cafés, amigos y hasta novias. Los había visto asesinarse a conciencia, represalia tras represalia. (…) O él o yo, era la idea. El móvil. O de ellos o nosotros. (…) De la hoguera donde se iba a consumir, o se estaba consumiendo, la mejor juventud de una y otra parte.” Pg. 101.

“-¿Siempre bromeas con esas cosas?
   -¿Con el amor?
   -Con que te maten (…)
   -Sólo cuando me pueden matar.” Pg.114

“Prepararse para la hipótesis más probable, pero adoptar la seguridad según la hipótesis más peligrosa.” Pg. 130


Con este libro participo en la Yincana Criminal 2017, en el casillero correspondiente a la novela de espías.

Saludos y a divertirse leyendo.


lunes, 28 de noviembre de 2016

MUERTES DE SOBREMESA de David Jiménez Martínez

 

Título: Muertes de sobremesa

Autor: David Jiménez, El Tito

Editorial: ACEN   

Primera edición: Diciembre 2015

Nº  Páginas: 388

ISBN: 9788494364587  

ASIN: B01BVADMHA

Género: Policiaca


Autor

David Jiménez Martínez “El Tito”, Cartagena 1978, es licenciado en Biología por la universidad de Murcia. Trabaja como agente marítimo en el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), un cuerpo policial adscrito a la Agencia Tributaria que se encarga de la represión del contrabando, la investigación del blanqueo de capitales y la fiscalización de los Impuestos Especiales. Muertes de sobremesa es su primer libro.




Sinopsis

¿Puede un asesino en serie, después de dieciocho años, regresar y convertir a sus víctimas en verdugos?
El inspector Marcial Lisón, un peculiar policía cuyo único amigo de verdad es su inseparable galgo, se verá obligado a retomar una investigación que le explotó en la cara cuando, a mediados de la década de los noventa, tan solo era un simple agente a las órdenes del inspector Villanueva. Cuando Lisón ve el cuerpo desnudo de Enma, la mujer de Villanueva, sentado frente a la mesa de la cocina, con dos tazas de café y el dedo anular amputado, ya sabe que el asesino del café ha vuelto.
La enrevesada investigación, que obliga a negociar con los recuerdos más ocultos de su mente, conducirá a Marcial a descubrir que su relación con el asesino del café trasciende más allá de lo meramente profesional.
El asesino del café no es sólo un caso sin resolver del pasado, sino su pasado sin resolver.

Opinión

El libro que hoy traigo me lo anoté porque leí buenas críticas y por la valoración tan positiva que sobre él hizo en verano Mª José Moreno, que a ella le hubiese gustado tanto me picó la curiosidad, y el título me llevaba a pensar en Ágatha Christie, dos razones poderosas que me llevaron en esta relación de amor odio que traigo con Amazon a aprovecharme de una oferta de la cual no me arrepiento en absoluto.

Comienza el libro con un asesinato ritual en el que el asesino mata a sus víctimas, mujeres, las desnuda y las sienta a la mesa a tomar café. Es el asesino del café que vuelve tras dieciocho años de parón para ajusticiar a Enma, la mujer del inspector Villanueva, el encargado de resolver aquel caso junto con su pupilo, Marcial Lisón recién ingresado en el cuerpo por aquellos tiempos.

Ahora tendrán que enfrentarse al pasado, a su fracaso de aquel momento y al duro trance de tener que investigar la muerte de alguien tan cercano. Villanueva no será ahora el jefe, el comisario Lasaosa decide poner al frente de la investigación a Lisón, que ya conoce de primera mano todos los detalles, su compañero de entonces, Santi ha muerto hace poco y aún no tiene asignado compañero, entre otras cosas porque no es fácil tratar con él.

Marcial es un policía hosco, solitario, agresivo del que solo saca su lado más amable su perra galga, Sola, por la que siente un amor incondicional, y que nos robará el corazón.

Tras sus más y sus menos con el inspector Unai Miralles, deciden que la policía que lo acompañará en su investigación será Zoe Ochoa, una mujer que con su personalidad decidida y su mano izquierda se irá ganando el respeto de todos, incluido Lisón que poco a poco apreciará en ella las cualidades que tanto echaba de menos en un compañero.

Habrá que hurgar en los flecos del pasado para conseguir resolver este nuevo asesinato, y lo haremos buceando en la Cartagena de los años noventa con una idiosincrasia típica que se convierte poco a poco en una protagonista más de la novela.

El autor nos sabe llevar por los vericuetos del caso haciéndonos partícipes de los procesos de descarte y avances, con un ritmo que va de menos a más haciendo que no podamos dejar de leer, para ello utiliza abundantes diálogos, muy bien trazados, unas subtramas que incluyen a unos personajes excepcionalmente dibujados y cuidados que tienen sus luces y sus sombras, lo que hace que sea fácil empatizar con ellos. Los giros sorprendentes del caso hacen que te quedes con la boca abierta cuando llegas al final.
A destacar ese guiño que hace a dos de los autores del género Nieves Abarca y Vicente Garrido, algo que me hizo sonreír.

En definitiva una novela policíaca bien escrita, bien pergeñada con unos protagonistas que se hacen querer y que espero sinceramente volver a encontrar en otra entrega de una obra de este autor al que seguiré la pista porque seguro que no me defraudará.


Os la recomiendo sin dudar.



Saludos y a leer