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miércoles, 7 de agosto de 2024

HAMBRE DE GLORIA de Víctor Fernández Correas

 

Título: Hambre de gloria

Autor: Víctor Fernández Correas

Editorial: Edhasa

N.º páginas: 696

Primera edición: 19 de junio de 2014

Género: Histórica.

 


Autor

Nacido en Saint Denis, Francia, en 1974 es hijo de la emigración, pero extremeño de cuna y muy orgulloso de ello. Profesionalmente, se dedica al periodismo, a la consultoría de comunicación, a la gestión de redes sociales y tecnologías de la información.

La Historia y la Literatura son sus grandes pasiones. Tras una breve incursión en el género de los relatos, su primera novela fue La conspiración de Yuste (La Esfera de los Libros, 2008), primera visita de Carlos I de España y V de Alemania, cuya compañía frecuenta siempre que puede. Posteriormente, publicó La tribu maldita (Temas de Hoy, 2012) y Se llamaba Manuel (Versátil Ediciones, 2018), y Mühlberg (Edhasa, 2022) Ha participado en diversas antologías y sigue escribiendo relatos y artículos variados además de colaborar con la revista literaria Pasar Página.

 

Sinopsis

Fernando Álvarez de Toledo sabe que no le queda demasiado tiempo de vida. Desterrado en el castillo de Uceda por orden del rey Felipe II, a quien tanto y tan bien ha servido, como antaño a su padre el emperador Carlos, ha quedado en el olvido de su majestad. Pero no de la corte y, así, cuando se inicia la campaña de Portugal por la que el rey reclama el trono, será él el nombrado por todos para comandar los ejércitos del rey.

Aun cansado, doliente y con muchos años a sus espaldas, el tercer duque de Alba acepta la encomienda. Se jura que Felipe II ascenderá al trono de Portugal, y más pronto que tarde. Nadie sabe más que él acerca de la guerra, pues la batalla es su mundo. A su lado tendrá a su hijo bastardo Hernando, aquel que más se le parece; a su maestre de campo Sancho Dávila y al capitán general del Mar Océano, don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, entre otros. Una vez más volverá a demostrar que es el mayor genio militar que nadie recuerde. De ello depende su honor. Y con ello saciará, al fin, su hambre de gloria.

Soldados de leyenda, glorias de las letras españolas, esclavos africanos dispuestos a empuñar una pica con la promesa de libertad y mujeres que ocultan su condición y claman venganza son algunos de los personajes de esta nueva novela de Víctor Fernández Correas. Un homenaje a un personaje, el duque de Alba, tan denostado por algunos como amado por otros. Una trama llena de pasión, vida y misterios del alma humana que nos llegará al corazón.

Opinión

Hay momentos en la que una humilde bloguera se siente muy muy pequeña para poder poner en palabras y sobre escrito lo que ha sentido al leer una novela y hoy y con la que traigo tengo esa sensación, quizá pueda ser el síndrome del impostor del que tanto se habla, probablemente. Es que es muy complicado afrontar el reto de transmitir todo lo que he sentido mientras la leía. Una de las cosas que más he echado de menos es tener enfrente al propio autor para decirle, ¿pero esto? Si estás diciendo esto ¿por…? Anda que mira lo que has escrito aquí, ¿es por…? Me explico fatal, ¿verdad? Pues ya entendéis lo que os comentaba al principio. Voy a ver cómo os lo cuento.

Nuestro protagonista principal es Fernando Álvarez de Toledo, tercer Duque de Alba, que se encuentra desterrado y olvidado por Felipe II, que quiere que pague por no haberlo obedecido. El duque lo único que quiere es recuperar su honor y volver a su tierra con su familia, algo que cada vez más lejano y lo entristece, está enfermo y cree que se irá pronto, anhela el perdón de su rey. Mientras tanto éste quiere hacer valer sus derechos sobre la corona de Portugal que ha quedado vacía y hay varias cabezas que desean portarla, Felipe II la reclama por parte materna, pero hay un prior portugués hijo bastardo que también luchará por ella, Antonio de Crato. No es el mejor ni el más valiente, pero ahora mismo es el mejor posicionado. Al rey Felipe no hay quien lo haga desistir…y sólo hay alguien capaz de llevar a cabo una gesta así, todos los consejos le remiten hacia la misma persona, aunque a él le repateen los higadillos. Si quiere ganar esa guerra con rapidez, sin comprometerse demasiado y sin demasiadas muertes el que debe organizar y plantar la batalla es el Duque de Alba. Por una corona dejará de lado, al menos por ahora, su orgullo.

El duque recibe la noticia con alegría y esperanza e intentará poner todo de su parte, o sea lo mejor de lo mejor, para darle la corona a su rey. Será acompañado por su hijo bastardo Hernando y su maestre de campo Sancho Dávila, y desde el mar otro genio de la guerra el marqués de Santa Cruz, don Álvaro de Bazán.

Víctor nos va a presentar la lucha entre el duque más humano que está cansado y enfermo, que lo que más desea en esta vida es precisamente morir, pero morir acompañado de los suyos y en su tierra de Tormes, y el duque militar, orgulloso, inteligente y estratega, que mirará por los intereses de su rey, pero también por los de sus tropas, hombres curtidos en batallas que no solo son carne de cañón sino bocas que alimentar y a las que dar cobijo.

Bajo el sol inclemente de un verano extremeño, nada que ver con sus correrías por el norte, trazará una estrategia impecable por la que irá atacando las distintas plazas hasta llegar al meollo de esta guerra, Lisboa. Es su misión, su destino antes de partir al más allá y si el rey lo deja, al más acá cerca de su esposa.

Como personajes de a pie, de los que libran las batallas, los que se ensucian, los que sudan y las pasan canutas, vamos a tener unos personajes entrañables y divertidos, de esos que rezuman honor, amistad, dignidad y lealtad, que ya están curtidos en otras guerras y que se convertirán en peones imprescindibles de este tablero imperial, así estarán luchando Rodrigo de Cervantes, hermano de Miguel de Cervantes que con mucho que contar se encuentra aún preso en Argel, Ginés Méndez, un sevillano que un día salió de su tierra con ansias de ver mundo y que ha visto demasiado, pero que tiene siempre un chascarrillo, una sonrisa y una palabra de ánimo para sus amigos, e Íñigo Sánchez, que porta una losa importante sobre sus espaldas.

Hay otros personajes, como Ebou, que vienen del paraíso y que han aterrizado en el peor de los infiernos, su color de piel será el que determine su futuro y acabarán en medio de una batalla en la que no se les ha perdido nada, aunque sí que pueden perder la vida, que es lo único que les queda.

Con todos estos ingredientes, un arte que no se puede aguantar y montones de guiños al lector con el que va a jugar a lo que él quiere, Víctor es especial, tiene una firma que es reconocible siempre en su prosa, va a conseguir armar un pedazo de novela llena de intrigas palaciegas, de batallas y de Historia, de la que se lee en los libros, y de historias de a pie, salpicándola de guiños que te sacan una sonrisa cuando los encuentras e identificas: hay música actual, poesía, películas, estratégicamente distribuidos para que no desentone en nada, y entonces de repente se va haciendo patente quién es el protagonista más grande de la novela, más aún que el propio duque y el propio rey. Le toca al lector averiguarlo.

Y cuando llorosos los ojos por el humo de la pólvora y el sudor que cae a chorro por la cara, asfixiada por el calor, la garganta seca y rodeándote el hedor de la muerte, te pones a mirar a tu alrededor y te das cuenta de lo poco que vale la vida de los hombres en manos de aquellos que ansían el poder, y es entonces cuando buscas un sombrero para poder quitártelo y con una reverencia poder decirle al autor: Lo has conseguido, has hecho una novela redonda e inolvidable.

Creo que si habéis llegado hasta aquí habréis podido intuir que me ha encantado la novela, los personajes y su prosa, que me lo he pasado muy bien leyéndolo, o como diría el autor cuando nos hace partícipes de su creación, he disfrutado más que un guarro en un charco. Os lo recomiendo sin dudar. Será una de mis lecturas del año. Leedlo.


“Desde luego, es el único monarca de la tierra que saca de la cárcel a un general para que le dé otro reino.”

“Los recuerdos. Tan dolorosos como la pelota de un arcabuz. Queman, incluso asfixian.”

Heraldos de una muerte encantada de desparramarse, una vez más, al amparo del hombre y su maldita costumbre de exterminar a los de su misma especie.”

“Me conformo con vivir. Lo de ser feliz lo dejamos para los libros de caballería.”











Saludos y nos vemos en los libros.

lunes, 8 de febrero de 2021

LA VIEJA CALLE DONDE EL ECO DIJO de Víctor Fernández Correas

 

Título: La vieja calle donde el eco dijo.

Autor: Víctor Fernández Correas.

Editorial: Autoeditado Amazon

Primera edición: junio de 2020.

Nº pag: 144.

ASIN: B006R4RMFO

Género: Relatos, narrativa



Autor

Según el mismo autor nos cuenta…Víctor Fernández Correas (Saint-Denis, Francia, 1974) nació en los alrededores de París, aunque se siente extremeño por tres costados —verato, por simplificar— y conquense por el cuarto. Como periodista, lleva más de quince años contando qué pasa en el sector de las Tecnologías de la Información. Como autor, hasta la fecha ha publicado La tribu maldita (Temas de hoy, 2012) y La conspiración de Yuste (La
esfera de los Libros, 2008) y ha participado en la antología Cervantes tiene quien le escriba (Ediciones Traspiés, 2016) y Se llamaba Manuel (Ediciones Versátil, 2018)

Le interesa especialmente la Historia y es colaborador de la Red de Rutas Europeas del Emperador Carlos V. Aspira a seguir escribiendo sin dejar de divertirse haciéndolo.

 

Sinopsis

Relatos protagonizados por perdedores, por soñadores, por luchadores sin más horizonte que el mañana. Relatos que son una lección de esperanza, de supervivencia, que incitan a beberse esta vida de un trago.

Todos son relatos cuyos protagonistas podríamos ser cualquiera de nosotros. Incluso tú, que ahora lees esta sinopsis.

Relatos de una vieja calle donde el eco dijo, como cantaba Gardel.

Opinión

Todo lo que escribe Víctor es una auténtica gozada, los que lo seguimos en las redes sociales sabemos de la fabulosa y divertida forma que tiene de contar la historia, te dan ganas siempre de seguir investigando en los hechos que nos cuenta y nos hace anhelar haber dado con un profesor de historia como él. Sus novelas en mi opinión, y sobre todo la última, Se llamaba Manuel, es espectacular, por ambientación y por personajes. Aquellos a los que nos abre su ventana de vez en cuando somos hechizados por su prosa y su amor a la música, así que no es de extrañar que cuando te sumerjas en sus relatos te veas impregnada por ella.

La recopilación de relatos que traigo hoy tiene un título que viene dado por una estrofa de un tango de Gardel y nos iremos encontrando en sus relatos a Sabina, Serrat, Leonard Cohen, Gloria Lasso y demás, cada uno de ellos tiene su propia banda sonora.

Vamos a encontrarnos con veintisiete relatos primorosamente escritos, con personajes fuertes, marcados por la vida, bellos en apariencia y en presencia, llenos de carisma, algunas veces rotos de dolor, plenos de vida y de ausencia.

Los escenarios van a ser variados, pero los bares, (qué lugares, tan gratos para conversar, que cantaba Gabinete Caligari), esos lugares tan típicos de nuestra idiosincrasia van a ser los más habituales; el Mediterráneo va a ser el mar protagonista de las idas y venidas, de las ausencias y las pérdidas, el sur se convierte en el lugar en el que el autor da vida a sus historias.

Cuando los leía, en mi mente veía esos personajes desgarradores que he visto en otras barras de bar de Arturo Pérez reverte, esas mujeres llenas de belleza y sensualidad que no muere con los años. Mientras leía, lo escuchaba en la voz ronca de Joaquín Sabina. Con esos rasgos es con los que mi imaginación ha volado en cada uno de ellos.

Hay que ser muy bueno para dar forma en tan poco espacio a toda una ambientación, una cadencia, unos olores, unos colores, jugar con el lector a través de unos diálogos cortos, exactos, atrayentes y que nos dejan con ese buen sabor de boca de las cosas bien dichas.

Los sentimientos que transmite son la nostalgia, el amor, la dicha y la desdicha, la pérdida, el abandono y sobre todo la sorpresa, esa con la que nos azota en el transcurrir de cada uno de ellos, porque maneja como nadie ese factor que te hace sonreír con cariño cada vez que terminas uno de los relatos y antes de pasar al siguiente.

Es muy complicado elegir cual de ellos me ha gustado más, El vaso de whishy de Don Leonardo es quizá el que más, porque aúna lección de vida y música, curioso también ese Un bar al pie de la muralla que te deja con la boca abierta, Una taza de té va a sacarte una lágrima, El piano de Alicia te hará dudar, El día que ese caño deje de manar te hará creer en el amor y lo que se puede llegar a hacer por él.

“En unas pocas horas, los platós de televisión se llenaron de opinatólogos que decían conocer las causas los porqués. ¡Qué inteligentes, coño! ¿Por qué no se habrán hecho policías?”

En definitiva, un libro de relatos de corta duración y enorme belleza que puedes leer de una vez, o degustándolos poco a poco, la sensación será la misma: ¡Qué maravilla! Está claro que os lo recomiendo. Garantizado, cien por cien.



Saludos, seguid leyendo y cuidaos mucho.


domingo, 28 de octubre de 2018

SE LLAMABA MANUEL de Víctor Fernández Correas




Título: Se llamaba Manuel 

Autor: Víctor Fernández Correas

Editorial: Ediciones Versátil 

Primera edición: 21 de mayo de 2018

Nº de páginas: 357

ISBN: 9788417451066

Género: literatura, ficción.




Autor

Víctor Fernández Correas (Saint-Denis, Francia, 1974) Nació en los alrededores de París, aunque se siente extremeño por tres costados —verato, por simplificar— y conquense por el cuarto. Como periodista, lleva más de quince años contando qué pasa en el sector de las Tecnologías de la Información. Como autor, hasta la fecha ha publicado La tribu maldita (Temas de hoy, 2012) y La conspiración de Yuste (La esfera de los Libros, 2008) y ha participado en la antología Cervantes tiene quien le escriba (Ediciones Traspiés, 2016).
Le interesa especialmente la Historia y es colaborador de la Red de Rutas Europeas del Emperador Carlos V. Aspira a seguir escribiendo sin dejar de divertirse haciéndolo.
Datos obtenidos de la página de la editorial.

Sinopsis

El cuerpo del joven Manuel Prieto aparece en el Cerro Garabitas de la Casa de Campo de Madrid el día de Nochebuena de 1952. Gonzalo Suárez, inspector de segunda del Cuerpo General de Policía, se hace cargo del caso. Un caso que, sin saberlo, cambiará su vida tal y como la conoce.

El teniente Arturo Saavedra negocia los términos del acuerdo que permitirá a Estados Unidos establecer bases militares en España. Y lo hace por convicción, pero también por interés personal: las negociaciones son la puerta abierta a la nueva vida que ansía por encima de todo.

Marga Uriarte vive con odio. En el pasado coqueteó con el entorno del Partido Comunista de España. Ahora, un viejo conocido le pide ayuda en nombre del partido. Lo que parecía un mero trámite para ganar algo de dinero se convierte en una oportunidad inmejorable para saldar cuentas con su pasado.

Tres historias que se desarrollan en una España en la que, se aseguraba, había empezado a amanecer. Aunque no para todos.

Opinión

Me ha costado arrancarme con esta reseña porque resulta difícil transmitir lo mucho que me ha gustado, ya “conocía” algunos de los rasgos de los personajes que Víctor nos iba dejando caer de vez en cuando en las redes sociales, sabía algo de Gonzalo, de la dureza de carácter de Marga y de lo mala persona que es otro de los personajes, así que no me costó reencontrarlos y mi imaginación hizo el resto.

La novela comienza fuerte con un prólogo en el que nos muestra un hecho muy escabroso, que marcará a fuego para siempre a uno de los protagonistas y que nos avisa de que encontraremos emociones fuertes en ella. Ocurre en Oviedo en 1934.

Después viajamos en el espacio y en el tiempo hasta Madrid el año 1952. La nochebuena de este año nos va a dejar un asesinato, un joven de 20 años es encontrado en la Casa de Campo, se llamaba Manuel Prieto, era un joven muy guapo de origen humilde y del que pronto averiguaremos que es homosexual. El inspector de segunda en la comisaría de Leganitos, Gonzalo Suárez será el encargado de llevar el caso, no sin problemas, ya que en cuanto comienza a investigar se va a encontrar con problemas y es que la muerte de un sarasa no es importante, o se intenta que no lo sea. El inspector Suárez es cabezota e íntegro como él solo y no estará dispuesto a dejar el caso o cerrarlo en falso como pretende su superior, atlético y sufridor como no, el autor tiene que dejar constancia de ese sufrimiento, el que el fútbol y sus resultados le van a cambiar el talante.

En otro punto de Madrid está el teniente Arturo Saavedra que abomina del hecho de tener que pasar el día con su mujer, su hijo y su familia, una familia de la que se ha servido para trepar, su suegro es un general del régimen que le ha ayudado a estar donde está, pero a la que desprecia profundamente, algo que tampoco se esconde en disimular. Está ansioso por llevar a buen puerto unos pactos con un equipo de negociadores americano gracias a los cuales, él se posicionará y la otra parte conseguirá hacerse con el beneplácito del caudillo para instalar sus bases en España, una forma de frenar la expansión del comunismo. Un tira y afloja en el que el dinero y el poder se quieren dejar patentes.

Por último, conoceremos a Marga Uriarte, una mujer de armas tomar. Está acompañada en su soledad por una fuerte carga de odio que le impide mantener cualquier tipo de relación que no sean sus fuertes convicciones políticas, va acudir a una reunión en la que un antiguo conocido, o algo más, Andrés, le pide información que solo se puede obtener de una forma poco ortodoxa, algo que le duele a él y a ella. Tras la ganancia económica que le supondrá ese trabajo está el sueño de Marga que le permitirá marcharse del país, y también algo más, un ajuste de cuentas con su pasado y el portazo a una relación que nunca pudo ser.

Los tres personajes van a llevar sus caminos, entrelazándose hasta llegar un punto que nos sorprenderá, jugando con ellos se monta lo que es sobre todo una trama policiaca, con toques de espionaje, y de fondo ante nosotros está una espléndida recreación del Madrid de una posguerra en la que ya se adivina una normalización en la vida de los españoles. La dictadura está bien asentada, a nivel internacional ya no se le hacen tantos ascos como al principio y comienza a abrirse al exterior ya que necesita cada vez más ayuda para la reconstrucción. Se trata de una España gris, sin color, con hambre y miedo, lleno de heridas sin cicatrizar, hipócrita, profundamente religiosa con un papel de cara a la calle, mientras en ciertos círculos se admite como normal el libertinaje, el adulterio y todo aquello que está prohibido. Una España llena de machismo, donde la mujer tiene un papel apenas simbólico como la sombra que hay tras sus maridos. Pero es también la mujer la que soporta la humillación, los rencores del pasado, las que agarrándose los machos consiguen sacar adelante a sus familias rotas, haciendo para ello lo que sea. Mujer como madre coraje a la que arrebatan a su hijo Manuel, como Rosa Prieto. Mujer amiga como Escolástica, el apoyo de Manuel y Rosa. Mujer amante rota como Marga.

Personajes principales a los que les coges cariño, sufres con ellos, los odias, te dan ganas de chillarles para que se alejen del camino que les han marcado, y unos secundarios de lujo, como mi paisano el granaíno Liborio Solís, Canelita, con esa guasa andaluza, al que le he tomado un cariño inmediato.

Y como no podía ser de otra manera siendo Víctor el autor, estaremos acompañados por una fantástica banda sonora que nos llevará a las canciones de toda la vida que sonarán de fondo, Antonio Machín y sus boleros, Gloria Lasso, Jorge Sepúlveda, Nati Mistral, Conchita Piquer o Amalia Rodrigues dejarán su huella, y el cine con esas citas casi nunca concertadas.

En definitiva, una novela muy bien aderezada, muy bien escrita y con una ambientación histórica espectacular que va siendo dosificada sin apabullar ni aburrir, lo que hace de ella un imprescindible y un acierto para todo aquel que se acerque a ella, para qué voy a decir más. No os la perdáis.

“Con el tiempo aprenderás que el miedo es libre, pero sabe elegir bien sus víctimas”

“¿Cuándo la felicidad decidió que siempre le daría la espalda?”

“Decía mi padre que la vida es muy puta. Por lo que te da, por lo que te devuelve. Escoge fechas, momentos que te marcan para bien y para mal. En ocasiones lo hace para siempre”



Saludos y a disfrutar leyendo.