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lunes, 13 de diciembre de 2021

EL MISIONERO DE NUEVA GUINEA de José Vicente Alfaro

 

Título: El misionero de Nueva Guinea

Autora: José Vicente Alfaro

Editorial: Autoeditado

Primera edición: 2019

N.º de páginas: 120

Género: aventuras.

Autor

José Vicente Alfaro (Huelva, 1976), licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, irrumpió exitosamente en el panorama literario español en el año 2013 con la publicación de La esperanza del Tíbet, novela que en muy poco tiempo se convirtió en un fenómeno de ventas, logrando superar los más de 500 días en el Top 100 de Amazon y acumulando miles de ejemplares vendidos. A continuación le siguieron El llanto de la Isla de Pascua y El último anasazi, que contribuyeron definitivamente a consolidar su carrera como escritor. 


En mayo de 2016 publicó su cuarta novela, titulada Bajo el cielo de los celtas. Tras convertirse en uno de los autores independientes más leídos en lengua castellana, las novelas de José Vicente Alfaro han sido traducidas a varios idiomas: inglés, alemán, francés, italiano y portugués, entre otros. Asimismo, su obra también ha sido editada en formato de audiolibro.

José Vicente Alfaro pretende a través de sus novelas contar una historia entretenida, ofreciendo al mismo tiempo al lector la oportunidad de trasladarse a un momento clave de otra civilización o cultura, probablemente desconocida para él.

 Sinopsis


A finales del siglo XIX, los misioneros católicos emprendieron la titánica tarea de evangelizar la isla de Nueva Guinea, cuya población estaba compuesta por una multitud de tribus de origen étnico distinto que, ancladas en la Edad de Piedra, aún conservaban costumbres tan bárbaras como la práctica del canibalismo o la mutilación ritual. 

Según las crónicas, uno de aquellos intrépidos misioneros llegó a perder el juicio tras realizar un increíble descubrimiento en las profundidades de la selva, del que, hasta ahora, tras una reciente investigación destinada a reconstruir lo ocurrido, nada se conocía. 

Por primera vez sale a la luz la controvertida narración de los hechos contados por el protagonista de esta historia —un misionero francés olvidado incluso por la propia Iglesia católica—, que pagó muy caro su afán por desentrañar el misterio que se ocultaba en el corazón de Nueva Guinea, mucho antes de que el hombre blanco la explorase por primera vez. Una lectura inolvidable acerca de la fe, el valor y el miedo a lo desconocido, donde cada lector tendrá la última palabra acerca de los enigmáticos hechos acontecidos hace ya más de un siglo.

Opinión

Adentrarte en los libros de José Vicente Alfaro es garantía de viaje a culturas poco conocidas de las que una vuelve cargada de nuevas experiencias, y en este caso, como podéis ver en la sinopsis nos vamos con los antiguos misioneros a las profundidades de las selvas ignotas a toparnos con unas tribus que aún son desconocidas para el hombre blanco.

El autor nos lleva a comienzos del s. XIX donde va a mostrarnos una historia basada en hechos reales, en los que nos presenta la vida de un misionero francés, el padre Pinget, que con su fe y su esfuerzo se va a Nueva Guinea donde aprenderá los rudimentos del idioma de manos de misioneros que ya estaban allí; con ayuda de estos y de otros nativos ya evangelizados intentará adentrarse cada vez más en la selva y se encontrará con los miedos que asolan a sus habitantes ante unas criaturas parecidas a los seres humanos que parecen ser capaces de las mayores atrocidades, algo que espoleará la curiosidad del padre, sobre todo cuando conozca a personas que se han cruzado con ellos.

Vamos a asistir a la increíble fe que lleva a estos incombustibles hombres a enfrentarse a lugares inexplorados, enfermedades, animales salvajes, seres malignos y brujos con la sola ayuda de su religión y su Dios; lucharán por salvar sus almas, de la forma que ellos consideraban más correcta.

Cuando tiene que afrontar las costumbres y rituales de una de las tribus se verá sometido a disyuntivas que le harán replantearse su función y su actuación, sobre todo cuando se dé de bruces con asesinatos rituales y canibalismo.

Gracias al diario que escribía el padre Piaget nos haremos una composición de lugar de las diferentes actitudes de las tribus, sus luchas internas; nos quedaremos anonadados con la actuación de su ángel de la guarda, y cuando vuelva a casa con el juicio perdido, nos preguntaremos qué ha podido ver y a qué ha podido asistir para llegar a esos extremos.

Como siempre este autor va a utilizar un lenguaje sencillo, ágil y adaptado con el que nos traslada el espíritu aventurero, la fuerza y las dudas, si le añadimos que tiene una corta duración, hace que se lea en un suspiro.

En definitiva, una novela de aventuras y divulgación con toques de misterio, que os recomiendo leer si queréis adentraros en lo que fue la evangelización de selvas y tribus desconocidas.

Con este libro, un poco forzado, lo sé, participo en la Yincana Criminal 2021 en el casillero Islas enigmáticas: La acción transcurre en una isla de cualquiera de los tres continentes.



Saludos y a leer.



jueves, 12 de mayo de 2016

LA FÁBRICA DE SOMBRAS de Ibon Martín



Título: La fábrica de las sombras

Autor:
Ibon Martín

Editorial:
Travel bug

Primera edición:
Año 2015


Nº Páginas: 440

ISBN: 9788494407710

Género: Novela negra, thriller, suspense





Autor

Ibon Martín Álvarez, nacido en Donostia en 1976 es licenciado Periodismo y ha trabajado para varios medios de comunicación. Desde hace unos años invierte su tiempo en viajar y en escribir sobre ello. Excursionista y periodista especializado en ocio y viajes, como él mismo se define, es autor de una amplia gama de guías sobre destinos vacacionales, y también de tres novelas, por ahora: El valle sin nombre (2013), El faro del silencio (2014) y La fábrica de las sombras (2015)








Sinopsis

Anochece en el norte de Navarra. Una fría niebla flota entre los árboles de la selva de Irati, que duerme despojada de hojas en su letargo invernal. Una joven aparece ahorcada en los arcos de la Real Fábrica de Armas de Orbaizeta. Cuando todas las hipótesis apuntan al suicidio, la escritora Leire Altuna recibe el encargo de investigar el caso. No será fácil. Tendrá que buscar respuestas en un remoto pueblo de apenas una docena de habitantes, un lugar inquietante donde nada ni nadie es lo que parece. Sus pesquisas, que la colocarán en el centro de una macabra diana, sacarán a la luz viejas traiciones y secretos familiares desgarradores. Mientras tanto, las gélidas aguas del río que atraviesa el lugar volverán a teñirse de sangre.

Ibon Martin teje una historia de intriga y pistas falsas sin igual, una trama trepidante que arrastra al lector a un territorio poblado de mitos y leyendas. La narración vuela con maestría entre los oscuros años del contrabando en la frontera y un presente plagado de sombras. Unas páginas estremecedoras que nos Recuerdan que el mal y el ayer nunca cierran del todo la puerta. 

Opinión

Una vez más este libro ha llegado a mis manos por una lectura conjunta que ha organizado Laky en su blog Libros que hay que leer, y que su autor Ibon Martín ha proporcionado.

Su anterior libro me pareció fascinante, al menos lo que leí sobre él, así que podéis imaginar la alegría que sentí cuando me tocó, nada comparable con la que sentí cuando comencé a leer. Porque se trata de una novela con mucha intriga con unos personajes muy particulares, y un protagonista principal: La ambientación, pero mejor os voy contando.

La protagonista de la anterior novela, y ahora de esta es Leire Altuna, una escritora de romántica que ha cambiado de género tras verse envuelta en un caso ya resuelto. Ahora mismo está sumergida en la escritura de la que pretende ser la tercera entrega de una trilogía de novela negra, y además se encuentra en pleno bloqueo creativo, en el que sobre todo tiene ganas de perder de vista a su agente literario, Jaume Escudella que la está sometiendo a un marcaje de tiempos y soluciones acerca de su próxima obra, al cual ella no se encuentra acostumbrada.

Cuando su amiga Ane Cestero, agente de la Ertzaintza a la que conoció en el caso del “Sacamantecas” (libro anterior) viene entristecida por la muerte de su prima Saioa Goienetxe, y le cuenta que está convencida de que no es un suicidio tal y como pretenden catalogarlo y cerrarlo, sino un asesinato, ella ve el cielo abierto.

Saioa era la historiadora encargada de la rehabilitación de las ruinas de La Real Fábrica de Armas de Orbaizeta y estaba muy contenta con su puesto y con el comienzo de las obras. Sin embargo la han encontrado colgada de uno de los arcos de dichas ruinas y dicen que es un suicidio. Por motivos tanto personales como de competencias, la agente no puede investigar y le pedirá a Leire que lo haga por ella. Para la autora es toda una alegría, la trama se puede convertir en novela y los parajes le pueden servir de inspiración; deja el faro en el que vive y se dirige hacia allí a investigar in situ.

Leire llega al pueblo tras un accidentado y extraño viaje y en Orbaizeta, Navarra,  encontrará una gran reticencia a la rehabilitación. Las familias que viven en el barrio donde se hayan enclavadas las ruinas  no son el paradigma de la cortesía y la hospitalidad y se encontrará con un muro de cerrada hostilidad.

Cuando aparece otra víctima y comienzan a suceder  hechos ciertamente extraños, se va vislumbrando que el suicidio no ha sido tal y que alguien no está interesado en que continúen las obras. El porqué no está nada claro, pero todos coinciden en que las cosas deben seguir como están y el pasado no se debe remover. Para colmo la selva y sus criaturas parecen estar detrás de todo, o eso quieren hacer creer.

Evidentemente  con los últimos acontecimientos ya no es Leire la única investigadora, ya está al cargo la Policía Foral, con el inspector Igor Eceiza a la cabeza, que por deferencia a su compañera Cestero, dejarán colaborar con ellos.

Los habitantes del barrio parecen sacados de una película de terror, un cura de los de sotana y fe enfermiza, dos viudas, madre e hija que se niegan a hablar con nadie y que se refugian en la religión, una enfermera realmente siniestra y su huidizo marido, el actual dueño de los terrenos de la Fábrica. El autor nos los va describiendo de forma sencilla, nada forzada, siguiendo el patrón de las visitas que hace Leire a cada uno de ellos. De esta forma los personajes y los hechos que van a ir sucediendo le suministrarán cada vez más material para seguir con su novela.

Después de conocerlos la sensación de miedo y claustrofobia se acentúa, todos parecen esconder algo, se odian y a la vez saben todo de todos, y su único afán es que todos los foráneos se marchen, se olviden de los asesinatos y seguir con su rutinaria y asfixiante vida. Un pueblo lleno de sospechosos de asesinato nada menos.

Paralelamente comenzamos a enterarnos de una historia que comenzó en el año 1958, con los trapicheos y contrabando de los pasadores que introducían mercancía desde Francia, que está a tiro de piedra de la aldea. Conoceremos la historia de Tomás, un pequeño que de la mano de su padre y como si fuese una tradición no escrita, lo introducirá en ese mundo de mayores en el que se ganan la vida las gentes de la frontera, siempre huyendo de la Guardia Civil que vigila ese mercadeo ilícito, llevándose tajada, permitiéndolo o combatiéndolo hasta la muerte.

Las dos historias van a ir paralelas y el lector se preguntará hasta casi el mismo final, qué tienen que ver la una con la otra.

En la trama actual se producen sorpresas, sustos, giros inesperados que hacen que tengas el corazón a mil, y cualquier cosa te da unos sobresaltos de muerte, doy fe de ello, y te llevan hasta un final que te deja totalmente boquiabierto, porque aunque es inesperado, está perfectamente hilvanado y argumentado.

Y ahora es cuando llega el último y para mí el absoluto protagonista de la novela, y es la ambientación.

Estamos en la selva de Irati, un bosque de cuento en el que los árboles constituyen una maraña de colores en primavera y otoño… pero ahora los hechos transcurren en invierno, no hay hojas, solo existe una selva de ramas grises envueltas en niebla, un silencio inquietante sólo roto por los sonidos de aves que parecen de mal agüero y el murmullo de los arroyos y el río, deslizándose quedamente a través de las ruinas.
A mi parecer lo ha bordado, mi imaginación voló y se recreó en cada uno de los sentimientos que quiere trasmitir , el frío, la humedad e incluso esa gota de sudor helada que cae por la espalda cuando pasa algo.

Sólo le pongo un pero al autor, y otro a mí. Al autor, que el personaje de Leire resulte poco creíble en su relación con las fuerzas de seguridad  y algunas de las cosas poco probables que hace. Y a mí, que me he pasado todo el tiempo haciendo comparaciones con la trilogía del Baztán, de Dolores Redondo, y es algo que no me perdono.

Por lo demás, muy recomendable. Si encima se lee en una tarde de manta, sofá y lluvia, un placer extraordinario.




Saludos y a leer.