Título: Arena negra
Traducción:
Montse Triviño
Editorial:
Duomo
Colección:
Duomo Nefelibata
N.º de páginas:
432
Género: Policiaco
Autora
cappellano todas publicadas por Einaudi y todas protagonizadas por la subcomisaria Giovanna Garrasi, también conocida como Vanina. La popularidad de sus novelas criminales ha impulsado la creación de una serie de televisión basada en las historias de la subcomisaria, cuyos derechos de emisión se han vendido ya a varios países.
Sinopsis
La ceniza volcánica del Etna cubre la ciudad de
Catania y la subcomisaria de la Policía Judicial, Giovanna Garrasi, conocida
como Vanina, se enfrenta a un nuevo caso: descubrir qué esconde el cadáver de
una mujer aparecido en una villa de Sciara. Las circunstancias no pueden ser
más extraordinarias: la casa, de aire señorial y prácticamente abandonada desde
1959, se encuentra en ruinas y el cuerpo está momificado. Identificar el
cadáver y determinar la causa de la muerte será como atravesar el túnel del tiempo.
Décadas atrás, la villa ya fue el escenario de un famoso crimen. ¿Estarán
relacionadas ambas muertes?
En su empeño por aclarar el misterio, la subcomisaria encontrará un aliado
inesperado: el comisario Biagio Patanè, quien, aburrido por la jubilación,
estará encantado de rebuscar en sus recuerdos para ayudarla. La tenaz
subcomisaria sacará a la luz una sorprendente historia de avaricia y rencor que
todos creían enterrada, pero que se arrastrará hasta el presente dejando tras
de sí un rastro de sangre.
Opinión
El libro que traigo hoy ha llegado a mis manos gracias
a un sorteo que ha realizado Laky en su blog Libros que hay que leer junto con
la editorial, y que hemos realizado una lectura conjunta.
Las casualidades han hecho que justo el día en que
comencé a leerlo el Etna entró en erupción y pude comprobar como la población
catanesa está más que acostumbrada a convivir con un volcán que se deja sentir
demasiado a menudo. Forma por tanto parte del paisaje y de la propia historia. No
he podido parar de comparar la presencia de este volcán con la del volcán de
Cumbre vieja de La Palma. Aquí ha destrozado viviendas, cultivos e
infraestructuras, y allí llevan paraguas para las cenizas, miran de dónde viene
el viento y se toman con filosofía el hecho de tener que quitar arena negra sin
parar de sus casas y sus coches.
Alfio Burrano
cuida de una casa semiabandonada en Sciaria, en la región de Catania, como favor
o más bien imposición de la rata de su tía, Teresa Burrano, una mujer
poderosa pero muy devota de la virgen del puño allí vive en una de las zonas,
mientras que gran parte de la casa se va viniendo abajo por lo poco que
invierte en su conservación.
Como consecuencia de la acumulación de la arena y una
filtración de agua una pared se viene abajo y encuentran en un montacargas
camuflado el cadáver momificado de una mujer. De el caso se va a hacer
responsable la Policía Judicial de Catania, y en concreto la subcomisaria Giovanna
Garrasi, también llamada Vanina. Es una policía de armas tomar, que
cuando hincar el diente en un caso, no lo suelta así como así. Al parecer tiene
un pasado que la marcó en Palermo y ha preferido irse allí, a un lugar donde no
suele pasar nada relevante. O sea, como mucho la mafia en chiquitico y eso, la
otra, la familia ya es otro cantar, con esa no quiere cuentas ya. Además es una
cinéfila que adora su colección de películas ambientadas en Sicilia que no para
de visionar para relajarse.
Cuando el análisis forense concluye que el asesinato
se produjo hace al menos cincuenta años, será hora de averiguar quién es la
víctima y quién el asesino. En cuanto escarba un poco se encuentra con que el antiguo
dueño de la villa fue asesinado también y el culpable fue a la cárcel, pero
siempre dijo que era inocente. Por una vez puede ser que esa cantinela sea
verdad. Vanina irá tirando del hilo hasta conocer al comisario que se encargó
de la investigación, aunque en aquellos momentos aún no era comisario, Patané
un activo y simpático comisario jubilado al que le dará la vida poder meterse
en faena de nuevo, como en los viejos tiempos, algo que a su esposa no le va a
hacer ninguna gracia, porque eso de que vaya con una mujer tan despampanante
como Vanina la va a poner bastante celosa.
Cada vez va a haber más frentes abiertos, más
sospechosos y el pasado, terco, se empeñará en dar más de una pista y más de
una trama, de modo que al final vas a ir sospechando de todos, porque hay cosas
que muy normales no son, lo que hace que te pases parte del libro con la mosca
detrás de la oreja, como es lo más lógico en un libro de estas características.
Y la resolución del caso me ha convencido plenamente.
Los personajes me han gustado todos, aunque Vanina
tiene algunas reacciones un poco extrañas y a su equipo lo trae por la calle de
la amargura con sus arranques. Los secundarios me han gustado mucho, sobre todo
Patané y señora, por no hablar de la maravillosa vecina, Bettina, que tiene la
subcomisaria que le hace los platos más deliciosos con tal de que coma algo
sustancioso, como si Vanina fuese de mal comer.
Esa es una de las cosas que más me han gustado de la
novela, la ambientación, con esa forma tan característica de ser de los
lugareños, las pequeñas rencillas entre pueblos y la fantástica gastronomía
local catanesa que me ha hecho salivar más de una vez, porque va metiendo por
los ojos con delicadeza sin pasarse, esos platos típicos y esos bollos cuyo
aroma traspasa el papel.
En general me ha gustado todo, pero me he tenido que
pelear conmigo misma y es que sorprendentemente me he hecho un lío con los
nombres de los personajes, me ha costado ubicarlos e identificarlos, y mira que
no es difícil, en peores plazas he toreado, por ejemplo, en las polacas, sin embargo,
aquí me ha costado. Obviamente no es un problema de la novela, es mío y de mi
concentración. Habrá que comer más rabos de pasas, sobre todo si pretendo
seguir con la serie, que ya en Italia tiene unos cuantos títulos y supongo que
serán traducidos.
En resumen, una novela policiaca de corte clásico, con
lenguaje sencillo y una trama ágil y entretenida que hace que se lea con
facilidad y se disfrute. Una ambientación muy lograda y una nueva protagonista
femenina que probablemente dé que hablar. Recomendable.
“La cima del Etna parecía un brasero que
vomitaba fuego sobre el que se alzaba una columna de cenizas y lapilli. La
colada parecía haberse dirigido de nuevo hacia el valle del Bove, una depresión
no edificada en la ladera oriental que hacía las veces de cuenca receptora y se
convertía en la salvación de todos los pueblos situados en la falda del volcán.”
Con esta reseña participo en el reto "Escenarios
de novela negra" en el nivel Lite Casual: Catania.
Saludos y a leer siempre.