Título:
¿Ha muerto mamá?
Autora: Vigdis Hjorth
Traductoras: Kristi Baggethum y Asunción Lorenzo
Editorial: Nórdica
Libros
Colección: Letras
Nórdicas
N.º Pág.: 342
Género:
Narrativa, intimista.
Autora
Vigdis Hjorth (Oslo, 1959). Es una de las novelistas noruegas más importantes de la actualidad. Ha vivido en Oslo, Copenhague, Bergen, Suiza y Francia. Estudió Filosofía, Ciencias Políticas y Literatura. Su primer libro fue Drama med Hilde (1987) y entre su obra narrativa podemos destacar Om
bare (2001) y La herencia (2016), ganadora del Premio de los Libreros de Noruega, el Premio de la Crítica y nominada para el prestigioso Premio de Literatura del Consejo Nórdico. La novela se convirtió en una de las obras más aclamadas por la crítica y uno de los fenómenos editoriales más relevantes de los últimos años en Noruega.
Sinopsis
Con esta obra vuelve Vigdis Hjorth, la autora de la
célebre La herencia.
Johanna es artista y ha pasado las últimas tres décadas viviendo en Estados
Unidos con su esposo y su hijo. Tras la muerte de su marido, Johanna regresa a
su Noruega natal. Una galería la ha invitado a una exposición retrospectiva,
con una nueva obra suya como pieza central.
Johanna alquila un apartamento junto al fiordo y una pequeña cabaña en el
bosque a las afueras de la ciudad. A medida que atraviesa la ciudad, de un lado
a otro entre los dos lugares, busca dar sentido a su vida en el trabajo que
tiene por delante y un descubrimiento que une su pasado con el presente.
Opinión
La novela que hoy traigo ha llegado a mis manos
gracias a Babelio y a su iniciativa de Masa Crítica. Hasta ahora no me había
estrenado con esta editorial, Nórdica Libros y la verdad es que está genial, la
presentación, la portada y la maquetación son una delicia.
Os cuento. Johanna
es la protagonista y nos cuenta su historia en primera persona lo que nos da
otra dimensión del sufrimiento. Voy a la parte más objetiva. Ella vivía en Noruega,
en una familia bien, tenía su vida trazada, pero un día conoció a alguien, lo
dejó todo por él y se marchó a Utah, a los Estados Unidos, donde rehízo su
vida, se dedicó a lo que más le gustaba, dibujar y pintar, tuvo un hijo y se
quedó viuda. Como consecuencia de su huida las relaciones con su familia eran
casi inexistentes, pero lo fueron aún menos cuando se comenzó a dar a conocer
su obra, las interpretaciones que ellas hacen de lo que se ve en sus lienzos
hace que se vean muy ultrajadas y rompan los pocos lazos que aún las unían. El
hecho de que una galería vaya a hacer una recopilación de su obra hace que ella
vuelva a su ciudad e intente retomar el contacto. Ella sabe de los distintos
sucesos que han ido ocurriendo gracias a los asépticos mensajes que le manda Ruth, su hermana, y algún que otro
conocido común. Esto es a grandes rasgos lo que ocurre.
La parte más increíblemente dolorosa es la de los
sentimientos, cómo Johanna vuelve y necesita saber de su madre, pero esta no le
coge el teléfono. Alquila un piso donde vivir, y una cabaña donde trabajar, y
en su cabeza comienza a hacerse preguntas, cómo es posible que su madre no
quiera saber nada de ella. Ella tiene sesenta años, su madre debe tener ochentaytantos,
no concibe que haya tanto orgullo en ella.
Va investigando acerca de dónde vive, dónde va, se
nutre de recuerdos y de dudas, a veces de forma enfermiza. La vive, la piensa
en cada instante, en lo que cree que hace en cada momento, en lo que ella piensa
que es su vida, pero no es capaz de dar el paso, porque anticipa la respuesta,
la quiere humanizar, necesita hacerlo y va vistiéndose de los recuerdos que
tiene de ella. Necesita su cariño con ansiedad, con desesperación, al otro lado
intuye el rencor, el odio, el orgullo. Sentimos la sensación de vacío doloroso
hasta la extenuación que trasmite, e iremos conociendo con esos pequeños
retales el porqué de esa infancia que no fue tan feliz, de esa huida que era
más que lógica. Hasta el momento en el que todo termina, en el que ya no hay
más plazos, ya no hay más conjeturas, y todo se trata de conseguir pasar una
página que ya no tiene vuelta atrás.
La escritura es pausada, bella, intimista, desgarradora,
no te deja indiferente, te va a abrir en canal y te va a hacer reflexionar
sobre esas relaciones familiares que no son tan maravillosas como la fachada
que muestran.
En definitiva, una novela que me ha llegado muy
adentro y que ha llegado en el momento justo, porque me ha hecho valorar más
aún el amor de una madre y por supuesto que la recomiendo.
“Ya
no solo no nos hablábamos, comprendí que éramos enemigas.”
“El
miedo hace a la gente inventar cosas como mi madre me inventa en mi ausencia, y
me hace peor de lo que soy. Pero es probable que sienta más disgusto que miedo.”
“Si
una supiera, si una entendiera de joven lo decisiva que es la infancia, no se
atrevería a tener hijos.”
Saludos y nos vemos en los libros.