domingo, 27 de marzo de 2022

CARTAS A UN AMOR SIN MEMORIA de Álex Couto

 

Título: Cartas a un amor sin memoria

Autor: Álex Couto

Editorial: Base

Primera edición: 29 de noviembre de 2021

N.º de páginas: 336.

Género: Narrativa, intimista.



Autor

Álex Couto Lago (Montevideo, 1968). Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Santiago de Compostela. Ha publicado cuentos y relatos cortos en las revistas digitales Negratinta y Frontera D. Ha sido colaborador de Televisión de Galicia, Radio Voz, La Voz de Galicia y Diario Gara, de plataformas digitales hispanoamericanas y de
publicaciones especializadas como The Tactical Room, Perarnau Magazine, Instituto Fútbol y Kaiser Magazine. Ha desarrollado una significativa labor periodística y de investigación y es un prolífico conferenciante. Analista, gestor de contenidos y formador de formadores en la
plataforma digital Fútbol Táctico y entrenador con licencia UEFA PRO, ha desarrollado una intensa carrera en el ámbito del fútbol formativo y profesional (gestión de equipos, dirección de recursos humanos, formación de profesionales). Autor de obras de no ficción como Las grandes escuelas de fútbol moderno (2014), Catenaccio. El arte de defender (2017), Fútbol: ¿Preparados para competir? (2017) y Fútbol Total. Los estrategas que han cambiado la historia (2018).

Foto de la página del autor

Sinopsis

Tras la muerte de su abuelo paterno, Silvia viaja a la casa familiar y allí se reencuentra con la memoria de su infancia y juventud, marcada por la figura de quien fue para ella un referente ético y moral, Francisco Duarte. En el despacho, hasta entonces un lugar prohibido, Silvia descubre la razón del misterio en un cajón del escritorio. Cartas antiguas, un portátil, un revólver en el que falta una bala, un casquillo… Silvia encuentra la verdad, un crudo hallazgo que ordena las piezas de su vida. Este libro habla de gente que en la posguerra aprendió a sobrevivir, de la penosa vida de las presas en la cárcel de Ventas en Madrid y de los abusos de los vencedores tras la Guerra Civil. Pero sobre todo narra las vivencias de Francisco Duarte y de qué modo las consecuencias de sus actos han marcado a su familia. La memoria familiar puede llegar a ser una auténtica pesadilla.

Opinión

La novela que traigo hoy me ha hecho tener muchas sensaciones y es que a priori por el título y la portada sentí una especie de flechazo, imaginaba lo que podría esconder tras sus páginas y no ha sido una buena relación al final. Intentaré explicarlo.

Silvia Duarte acaba de perder a su abuelo y le toca el duro trámite de hacer inventario y ordenar lo que hay en la casa familiar para que todo esté dispuesto a la hora de hacer el reparto de bienes. Siempre tuvo una conexión especial con él, ya que gracias a los ratos que pasaron juntos la enseñó a valorar la literatura, la música, el gusto por la comida y los buenos vinos. Mientras va ordenando las cosas la embarga una sensación más de gratitud por lo que ha vivido con él que de tristeza. El ciclo de la vida.

Cuando entra en el despacho de su abuelo para hacer el inventario encuentra el diario que escribía Francisco Duarte, a modo de cartas, que él le escribía a su esposa Soledad a la que tuvo internar en una residencia, ya que estaba muy enferma de alzhéimer y ya no podía cuidarla él solo. Aun así, pasaba con ella todo el tiempo que podía. A Silvia le da una ternura inmensa leer un diario tan lleno de amor en una pareja tan longeva.

Silvia sigue investigando en el escritorio, está intrigada por un cajón cerrado con llave, cuando consigue abrirlo va a encontrar otro lote de correspondencia entre sus abuelos de los años de la posguerra cuando su abuelo vivió en Madrid solo, mientras Soledad se quedaba en el pueblo, y un revólver sin una bala.

Esas cartas tienen la llave de un pasado que pulverizará los pilares sobre los que Silvia ha crecido. Entenderá mejor a su padre, del que nunca hablan. Es en ellas donde estará la esencia de la novela y los personajes y donde seremos conscientes de la verdadera personalidad de los protagonistas.

Conoceremos también lo que va pensando Francisco cuando está solo, sus paseos con los perros, lo que opina de sus hijas, sus yernos y sus nietas, mucho cariño no les tiene; veremos como aprende a vivir en soledad descubriendo nuevas opciones de entretenimiento que lo llenan y hacen feliz.

Esta es la historia, y está muy pulcramente escrita con un estilo muy cuidado que me hubiera gustado mucho si no fuese por los peros. Y en este caso son gordos: ojo que es mi opinión.

El relato es tremendamente tedioso, lo hubiese abandonado bastantes veces si no hubiera sido por la curiosidad que me suponía saber dónde estaba lo que me contaba la sinopsis y que yo no veía por ningún lado…porque hasta llegar al meollo del asunto hemos estado comiendo, cenando, desayunando y paseando a los perros con unas descripciones extremadamente minuciosas, tanto que agobiaban, unas cuantas veces. No necesito saber cómo preparar la cena y qué ingredientes tiene, la cantidad de sorbos que le da al vino y el porqué de que cada comida deba ser acompañado por una música y un libro determinado, llega un momento en el que hay largos párrafos en los que parecen catálogos de una librería o una tienda de música, lo que hace que te aburras, que el interés decaiga y estés deseando pasar de página. Esos interminables paseos con los perros, en los que le falta contar los pasos, hacen que de unas agradables sensaciones que pretende transmitir a pasar a que te den ganas de decirle por favor, ¡llega ya! Si tienes la suficiente paciencia y curiosidad a más de la mitad del libro encontraréis lo que decía la sinopsis, y eso no os lo voy a contar, solo os diré que eso sí merecía la pena. 

Aunque lo que cuenta es muy interesante, la forma en la que lo aborda es abrupta y con poco sentido, no me he podido creer muchas cosas, no las he visto creíbles precisamente por cómo las cuenta. Y el final lo despacha con dos páginas en las que te quedas con una sensación de ¿en serio? Me he tragado las ensaladas y los paseos y lo importante ¿no se sabe cómo lo ha conseguido? Así que he cerrado el libro con enfado. La catarata de sentimientos que me había conseguido provocar en unas cien páginas se ha diluido, quedándome solo con la sensación de que una obra que podría haber sido muy buena se ha desdibujado con la certeza de que el autor ha querido hacer un alarde de conocimientos y ha metido mucha mucha paja.

No soy de hacer comentarios negativos, pero es que en este caso he encontrado una historia muy buena, desarrollada de una manera poco adecuada dejando toda la intriga para el final y resolviendo de modo apresurado aquello que precisamente necesitaba de más explicación. Repito, es mi opinión. Imagino que habrá gente que le haya encantado, no es mi caso.

En resumen, una historia de la posguerra, de la vida de los vencidos y los vencedores, de las cárceles y sus condiciones, envuelta en todo un aderezo de información perfectamente prescindible. Yo no lo recomiendo, a no ser que te gusten los detalles, la cocina, el vino, la música y la literatura, de esto iréis bien servidos.

“Tú eras el lazo que nos unía a todos. Ellas venían a verte a ti, a conversar contigo, a disfrutar de tu presencia, y yo estaba allí porque era tu marido. Nunca tuve especial sentido paternal con las chiquillas.”

“Y ahí me planteo nuevamente la duda, ahí es donde mi conciencia presenta una fisura nueva. ¿Podemos valorar el ayer evaluándolo con los ojos de hoy?”

Un saludo y a leer siempre.