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miércoles, 18 de diciembre de 2019

LOS OJOS DE GALDÓS de Carolina Molina




Título: Los ojos de Galdós.

Autora: Carolina Molina

Nº de páginas: 512

Editorial: Edhasa

Primera edición: octubre 2019

ISBN: 9788435063333

Género: Narrativa, histórica




Autora
Carolina Molina (Madrid, 1963). Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha colaborado en diversos medios, prensa escrita y digital. Fue codirectora de las Jornadas de Novela Histórica de Granada y fue también directora de las Jornadas Madrileñas de Novela Histórica que en 2018 se realizaron en colaboración con la Biblioteca Regional de Madrid. Como autora se ha centrado especialmente en la novela histórica con títulos como La luna sobre la Sabika (2003/2010), Sueños del Albayzin (2006), Guardianes de la Alhambra (2010), Iliberi (2013), El falsificador de la alcazaba (2014), Carolus (2017) o El último romántico (2018) entre otras. Su novela más reciente es Los ojos de Galdós (Edhasa, 2019).



Sinopsis
Pobre, enfermo y casi ciego. Así vivió sus últimos años Benito Pérez Galdós, el genio que llenó de gloria la literatura de su tiempo. Pese a todo, no le faltó el cariño de sus amigos, familia y ciudadanos. Y, cuando sus ojos necesitaron ampararse en otros más jóvenes para continuar su labor literaria y, así, subsistir, ella, Carmela Cid, estará a su lado. Ella será sus ojos. Y también su voz. Junto a él recorrerá los escenarios de su vida, desde que llegara a Madrid, como estudiante de Derecho, hasta convertirse en un periodista de peso y un escritor consagrado. Y, a su vez, descubrirá el carácter benevolente y seductor de un hombre a la par inteligente y humilde del que se enamoraron muchas de las más ilustres mujeres de su tiempo, entre ellas, por ejemplo, Emilia Pardo Bazán.
Pensada por y para Galdós, con un estilo delicado y una prosa fluida, en la línea de sus novelas anteriores, Carolina Molina nos ofrece un retrato entrañable y desconocido del escritor que mejor supo reflejar la España del siglo XIX. Un relato, sin duda, inolvidable.
Puedes seguir la pista de los eventos con Carolina Molina en nuestro apartado de noticias o en la ficha del libro.


Opinión
La historia que hoy traigo es una continuación de El último romántico, cuyo protagonista era Max Cid. En esta nueva novela, la protagonista es su hija Carmela. Es una historia completamente independiente del libro anterior, aunque hace referencia a algunos puntos que son muy importantes, y que la autora nos comenta desde el principio para situarnos.

Tras la muerte de su padre, Max Cid, y tras superar el periodo de duelo, tanto ella como su madrastra Delmira consideran que el futuro de Carmela está un poco limitado en Granada sobre todo para sus planes como escritora, así que deciden irse a vivir a Madrid a la casa que por herencia le había tocado a su hermano Lolo que ahora vive en París, con la excusa de cuidar de ella comenzará su estancia en la capital.
Allí se reencuentra con su querido Benito Pérez Galdós al que conoció cuando le pidió que intercediera por su padre cuando fue acusado de haber provocado un incendio en la Alhambra. Con la llegada del trío de mujeres solas, Carmela, Delmira y su sirvienta y amiga Rosita, en pleno verano madrileño, se encuentran que Galdós se va como todos los veranos al norte, a pasar el verano a su finca de Santander, San Quintín, donde encuentra frescor  y es feliz con sus animales.
Para que ellas no se encuentren tan desamparadas en la capital, con las nuevas costumbres, les dejará como ayuda una sirvienta, Mari Pili que las va a introducir en el mundo madrileño. Pronto se darán cuenta de que tienen que ponerse las pilas y comenzar a hacer algo para ganar dinero.
Carmela de este modo volverá a ver a su admirada Emilia Pardo Bazán, pero su aspiración de ser periodista como ella quería será mucho más complicada. La única forma de escribir para un periódico es hablar de las crónicas más banales y superfluas, pololos y corsés como dice ella, y encima bajo un seudónimo de forma que no se sepa que es una mujer quién escribe; sus principios se los tendrá que guardar porque el dinero les hace falta.

La llegada de Carmela le da a don Benito una idea y es que sus ojos ya no son lo que eran, cada vez tiene peor la vista y le va a hacer una proposición que ella no podrá rechazar, y es quiere escribir sus memorias; como se está quedando ciego, necesita que alguien ponga por escrito todo lo que ha vivido. No será una historia dictada sino más bien conversaciones que tienen a solas, en las cuales él le va desgranando sus aventuras, sus viajes, sus primeros pasos en la capital, etc. Entre eso y cosas de las que Carmela va picoteando aquí y allá investigando por su cuenta, y lo que vive con él en primera persona, se enterará de los problemas económicos que tiene Galdós, que le llevan a escribir y escribir sin parar para poder comer y hacer frente a las numerosas facturas. También conocerá todas o casi todas sus aventuras amorosas, ya que el caballero tiene mucho éxito entre las mujeres. El problema es que cuando corta las relaciones, y de natural generoso  va haciéndose cargo de las mujeres que ya no están en su vida. Y eso es una pesada losa económica.

Carmela conseguirá ingresos regulares gracias a su pequeña columna, eso y su amistad con Galdós le abrirá la posibilidad de conocer a los grandes escritores de la época, convirtiéndose en protagonistas de la novela, entre ellas la periodista Carmen de Burgos, y la propia Emilia Pardo Bazán.

El azar y la circunstancias harán que no solo siga con esta columna sino que poco a poco se introduzca en los actos principales que van a llevarse a cabo en el Madrid de aquellos años. Asistiremos a atentados, inauguraciones, elecciones y otros eventos de aquellos de los que parece mentira, pero no somos capaces de aprender: Hitos memorables como el estreno de la primera obra de teatro de Galdós, Electra, que hará que se produzcan enfrentamientos por las calles de Madrid por la carga crítica que lleva, y que cada uno lleva a su terreno.
Habrá un momento en el que Madrid se les haga demasiado grande e intenten volver a Granada pero la ciudad a pesar de su belleza y de qué es su tierra se convierte en una pequeña cárcel por los chismorreos y las buenas intenciones de sus familiares que lo único que quieren es ver la casada, porque ese es el papel de la mujer, algo que Carmela no piensa hacer, al menos por el momento.

Su actitud ante las pretensiones de las mujeres que luchan por tener un papel importante en la vida por ellas mismas se irá transformando con el tiempo y crecerá como persona e irá evolucionando, sentirá en sus carnes lo que es la independencia y la libertad.

No es el primer libro que leo de Carolina y en sus líneas se percibe esa ironía y esa crítica social velada o no tan velada a las clases políticas, a los advenedizos y a muchas de las reglas por las que se regía la sociedad. También es reconocible en sus letras esa retranca granaína que reconozco en sus expresiones y en sus palabras tan particulares.
La ambientación histórica es realmente fantástica y es un lujo pasear por las calles de Granada, La Alhambra y subir por la acera del Darro en aquellos días, también será un buen paseo para los madrileños que verán cómo se transformó su ciudad a comienzos del siglo XX.
La imagen de Galdós está descrita de una forma que nunca había imaginado, un hombre sencillo, humilde y apasionado que tuvo una vida muy prolífica en cuanto a escritura y que murió de una forma que no merecía. Ya en aquellos tiempos el mucho publicar no garantizaba una buena vida.

Ha sido una novela que he disfrutado un montón, por su fondo y por su forma, por los personajes, bien cuidados y tratados con mimo, y sobre todo por lo mucho que he aprendido sobre Galdós y la España de comienzo de siglo, que no es tan diferente de la de nuestros días, porque seguimos con la misma idiosincrasia, la misma cerrazón y la misma división.
No os la perdáis os gustará.

“No hay peor mezquindad que la de la envidia”

Saludos y nos vamos leyendo.

martes, 22 de enero de 2019

EL ÚLTIMO ROMÁNTICO de Carolina Molina



Título: El último romántico

Autora: Carolina Molina

Editorial: Ediciones Miguel Sánchez

Nº de páginas: 600

Primera Edición: 1 de noviembre de 2018

ISBN: 978-8471691842

Género: Novela, histórica





Autora

Carolina Molina nació en Madrid. Es licenciada en Periodismo por la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y ha colaborado en diversos medios de Granada y Madrid. Ha coordinado varios libros de relatos, entre los que destacan Los que cuentan (2011) y Cuentos engranados (2013), junto a Jesús Cano, y participado en diversas antologías, las más recientes Retales del pasado y Dolor tan fiero, ambas en 2015.
Es autora de siete novelas históricas: La luna sobre la Sabika (2003), Mayrit entre dos murallas (2004), Sueños del Albayzin (2006), Guardianes de la Alhambra (2010), Noches en Bib-Rambla (2012),Iliberri (2013) y El falsificador de la alcazaba (2014) y Carolus (2017).
Su último trabajo es la coordinación, junto a la escritora Ana Morilla, de la antología Cervantes tiene quien le escriba, para conmemorar el centenario cervantino. 
Desde 2013 coordina las Jornadas de Novela Histórica de Granada y en la actualidad es directora de las Jornadas Madrileñas de Novela Histórica.

Sinopsis

Granada, 1890. La Alhambra acaba de sufrir su peor incendio. Sofocando sus llamas cae herido Max Cid lo que aprovechan sus detractores para incriminarle como autor del suceso. Hasta Madrid llega su hija Carmela a pedir ayuda al conocido novelista Benito Pérez Galdós con quien entablará una gran amistad. Max Cid es ya un reconocido periodista granadino que critica la destrucción del patrimonio histórico de su ciudad y por ello se ha creado grandes enemistades entre políticos y empresarios que ven con buenos ojos que Granada se modernice a cambio de destruir sus antiguos monumentos.

Opinión

El libro que hoy traigo es el cierre de la trilogía que comenzó con Guardianes de la Alhambra y continuó con Noches en Bib-Rambla. Yo no he leído los anteriores y se pueden leer de forma independiente, aunque me hubiera gustado conocer más algunos de los personajes que aparecen en las anteriores obras, no es necesaria su lectura para hacerse una composición de lugar.

El último romántico comienza en 1890 el día en el que La Alhambra se incendia. Todo un drama para una ciudad que la adora, Maximiliano Cid uno de sus máximos defensores, como otros vecinos acude a intentar ayudar en la medida de sus posibilidades, resultando herido grave en la pierna. En lugar de llevarlo al caserón de los Cid lo auxilian en una casa de la cuesta de Gomérez, donde hay una enfermera muy competente Delmira y de la que es propietaria Clementina Bustillo, una solterona que ve con muy buenos ojos a nuestro viudo Max, y que hará todo lo posible porque su estancia se alargue allí.

Max tiene a su familia preocupada y pronto volverá a casa donde su hija Carmela, casi una niña junto con Rosita, que lleva la casa se ocuparán de su recuperación. Su hijo Lolo un adolescente con necesidades particulares será feliz con regreso, así como el profesor Julián Mínguez un intelectual que vive con ellos y es como un oráculo sabio e impaciente, todo un carácter.

Max será acusado del incendio de La Alhambra, algo impensable para cualquiera que lo conozca, ya que es un apasionado de Granada y sus tesoros artísticos. Y esa pasión le ha llevado a enemistarse con buena parte de políticos y dirigentes de la ciudad. Será difícil conseguir su absolución.

Carmela acompañada de su tío y cuñado de Max, Juan Morrell, se encaminarán a Madrid a recabar ayudas para su causa y alguien que tiene buenos contactos se afanará en ello, un escritor que tiene una memoria prodigiosa, Benito Pérez Galdós.
Durante el encierro y la convalecencia el señor Cid nos va a hacer partícipes de la lucha encarnizada que ha mantenido como periodista en contra de la demolición del patrimonio inmenso de la ciudad, las puertas árabes ,frente a aquellos que lo que buscan es el desarrollo de la ciudad eliminando del centro de esta a las familias más modestas con la construcción de la que será la cuna de la burguesía, la Gran Vía. De esta lucha podremos observar que los politiqueos y los pelotazos urbanísticos, incluidas las donaciones bajo mano no son nada nuevo en la sociedad española. La envidia y la política van de la mano en los estamentos judiciales y la autora hace una crítica feroz a la que vez que irónica de estos movimientos.

La vida cultural granadina se verá reflejada en los periódicos como La Sabika cruelmente saboteado, y las tertulias en la Fuente del Avellano o en el Liceo y nos proporcionan el placer de conocer a todo un plantel de escritores de la época como Ángel Ganivet o Pedro Antonio de Alarcón. Conoceremos los humildes orígenes del padre Manjón.

Asistiremos a los preparativos para el homenaje a José Zorrilla, la construcción de la ya tan familiar escultura de Isabel la Católica y Cristobal Colón diseñada por Mariano Benlliure para la conmemoración de los quinientos años del descubrimiento de América. La rabia que sienten los granadinos por ser eclipsados una vez más por los sevillanos a la hora de las celebraciones y decisiones en Andalucía.

En los viajes a Madrid de Max también nos empaparemos de cultura que se desparrama por los cafés en los que algunos escritores se pueden permitir el lujo de frecuentar, mientras que otros están a verlas venir y a lo que cae, allí estarán personajes como Unamuno, Valle-Inclán, Juan Valera, Emilia Pardo Bazán …es como una excursión a nuestro insigne pasado literario en el que la autora ha sabido darle un aire fresco de verosimilitud en el que se nos mezclan los personajes reales e imaginarios, en la vida apasionante de nuestros protagonistas.

Se nota la importante labor de investigación de la autora que ha sabido introducir los datos y las anécdotas de una forma amena y siempre cargada de sorna, ironía y crítica, que hace que la lectura fluya y nos deje con ganas de más.

En resumen, una novela histórica que se lee fácilmente, que nos hace reflexionar sobre las similitudes del pasado con nuestro presente, del valor de lo perdido y lo recuperado, de héroes cotidianos y de héroes con mayúsculas, de la fuerza de las ideas y del tesón con el que se pueden lograr grandes hitos, y de la pena que supone la falta de reconocimiento en vida de algunos de nuestros personajes más ilustres. Tiene un plus enorme para los granadinos enamorados de nuestra tierra que reconoceremos los lugares y los cambios a los que han sido sometidos por el tiempo.

Me quedaría con muchas citas, muchas de ellas cargadas de retranca e incluso malafollá de la que tan orgullosa me siento y que parece que Carolina ha sabido adoptar.

El granadino reza y canta al mismo tiempo, sin que por ello haya desdén o insulto”

En España somos expertos en escindirnos precisamente cuando deberíamos estar más unidos. Somos el perro del hortelano, no comemos y además estaremos gustosos de impedir comer a los demás. En Europa cualquier país ha salido adelante con la ayuda incondicional de sus esfuerzos, pero en España no, si hay algo que secundar buscamos antes que el pro, el contra. Y así nos ha ido siempre”

“- ¡Dinero! ¡Siempre dinero! ¿Es que la cultura no sabe vivir sin dinero?
  -Que yo sepa los escritores y artistas también comen.
  - ¡Pues que coman menos!”


Saludos y a seguir leyendo.


viernes, 31 de marzo de 2017

CAROLUS de Carolina Molina



Título: Carolus

Autor: Carolina Molina

Editorial: Ediciones B

Colección: Histórica

Primera edición: Febrero 2017

Nº de Páginas: 426

Género: Histórica

Autora

Carolina Molina nació en Madrid. Es licenciada en Periodismo por la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y ha colaborado en diversos medios de Granada y Madrid. Ha coordinado varios libros de relatos, entre los que destacan Los que cuentan (2011) y Cuentos engranados (2013), junto a Jesús Cano, y participado en diversas antologías, las más recientes Retales del pasado y Dolor tan fiero, ambas en 2015
Es autora de siete novelas históricas: La luna sobre la Sabika (2003), Mayrit entre dos murallas (2004), Sueños del Albayzin (2006), Guardianes de la Alhambra (2010), Noches en Bib-Rambla (2012), Iliberri (2013) y El falsificador de la alcazaba (2014).
Su último trabajo es la coordinación, junto a la escritora Ana Morilla, de la antología Cervantes tiene quien le escriba, para conmemorar el centenario cervantino. 
Desde 2013 coordina las Jornadas de Novela Histórica de Granada y en la actualidad es directora de las Jornadas Madrileñas de Novela Histórica.

Sinopsis

Carlos III llega a Madrid a ocupar el trono de España con ideas ilustradas y modernizadoras. La ciudad del «agua va», sin aceras y falta de luz, se transforma: las calles se asfaltan y se crean normas de higiene y seguridad. El famoso arquitecto Francesco Sabatini levanta edificios emblemáticos, como la Puerta de Alcalá, y finaliza el Palacio Real. El Salón del Prado se llena de fuentes, entre ellas, la de Cibeles.
A esta ciudad de cambios asoman dos parejas, la de los granadinos Lorenzo de Elvira y Gil López y la de las burgalesas Dorita y la marquesa de Valdivielso. El destino los llevará a enredar sus vidas, complicadas por el amor, mientras son testigos de los cambios que experimenta la España ilustrada aún heredera de la picaresca y del engaño. En este Madrid nada será lo que parece. Marquesas que se enamoran de criados, hijos con dos padres, amantes que huyen por las ventanas… todo es posible en esta novela, incluso presenciar el Motín de Esquilache.

Opinión

El mundo de las redes sociales tiene muchos inconvenientes pero también muchísimas ventajas y llegar a leer este libro y conocer a su autora es de esas satisfacciones que me ha proporcionado. Gracias a Víctor Fernández Correas y sus idas y venidas virtuales a Granada, sus jornadas y sus aportaciones históricas conocí a Carolina Molina y su obra Carolus con la que he pasado un tiempo realmente inolvidable.

En esta novela la autora nos va a dar una increíble lección de historia de la forma más amena posible. Nos va a contar la vida de Carlos III desde que llega a España desde Nápoles con su esposa María Amalia de Sajonia y se encuentra con que la capital de España, Madrid no es precisamente una ciudad limpia y acogedora y con sus aires de modernidad que ha traído del extranjero emprenderá la titánica tarea de limpiarle la cara y algo más.

El propósito más inmediato del monarca será acabar con el sistema de saneamiento tan castizo del agua va, y que te pillen confesado y cerca de casa, porque si no puede que lleves un ligero perfume no precisamente embriagador durante todo el día. También querrá dotar de luz a la ciudad, que no sea una red de barrios tétricos en los que se pueden esconder los maleantes y donde no se encuentra un triste candil que alumbre la negrura de la noche. Seremos también testigos de cómo con la ayuda del marqués de Esquilache se pretende cambiar la forma de vestir de los hombres, llegando hasta el punto en el que se producirá el famoso motín. También conoceremos a afamados arquitectos como Sabatini y Ventura Rodríguez que dejarán una linda impronta para la posteridad con sus paseos y jardines, la Puerta de Alcalá y las tan actuales fuentes de La Cibeles y Neptuno y Apolo tan visitadas habitualmente por los equipos capitalinos.

Con un lenguaje propio de la época, mucho humor, ironía y bastante retranca nos hará un retrato de la época que no podremos olvidar. Creo que será difícil que yo olvide ya las manías y tics de un monarca extremadamente rutinario y cuadriculado, nada amante de las sorpresas y los cambios de ritmo, y muy aficionado a las jícaras de chocolate.

También haremos una divertida visita a Granada donde comenzará la vida de algunos de los protagonistas de la novela, asistiremos atónitos a unos yacimientos arqueológicos muy particulares y como no, a la transformación de esta ciudad.

Para que el ritmo se haga aún más liviano tendremos a dos mujeres burgalesas que se trasladarán a la corte y de la mano de las cuales seremos presentados en sociedad, viendo los tejemanejes cortesanos que se traen los petimetres y majos entre pelucas y redecillas, abanicos y balcones.

Nuestras anfitrionas serán doña Marina, marquesa de Valdivieso, viuda algo ligera de cascos y bastante imprudente  y Dorita, su dama de compañía, amiga y voz de su conciencia. El elenco masculino estará representado por don Lorenzo de Elvira, dibujante y escultor granadino y Gil López, su criado. Con ellos pasaremos unos ratos muy divertidos, llenos de equívocos y enredos y los seguiremos en sus aventuras y desventuras a caballo entre la corte y Granada asistiendo al aumento de la familia por parte de unos y otros, e incluso llegaremos a tomar los hábitos, haciendo eso tan español de exclamar con la iglesia hemos topado.

Ficción y realidad se dan la mano con buen gusto, lenguaje muy ameno, información dosificada en su justa medida, personajes bien trazados y bien dotados de atributos y documentados, dando lugar a uno de los libros históricos con los que mejor me lo he pasado desde hace tiempo, y es que la parte granadina me toca la vena patriótica y cuando leo esas expresiones tan de la tierra que se cuelan en la lectura una enorme sonrisa se instala en mis labios.

En definitiva un libro instructivo, divertido que os hará pasar unas horas deliciosas, que creo que serviría con muchos de sus párrafos para hacer amar la historia en colegios e institutos y que os recomiendo sin dudar.

También se cumplió una máxima granadina que era la de confiarlo todo a la pachorra” Pg. 33

El futuro de la mujer está en casarse con un anciano, que dure poco y que le deje cuanto tiene. Porque así podrá ser libre de llevar una vida lo más dichosa posible” Pg. 53

“…creía firmemente, sin haber tratado con ninguno, que todos los nacidos más allá de Despeñaperros eran más de bota y de sarao”. Pg. 58


Es que en esta ciudad no hay respeto, señor. Aquí la ley es la de no hacer nunca caso.” Pg. 71



Saludos y a disfrutar leyendo.