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viernes, 27 de noviembre de 2015

LA NOCHE DE LOS PEONES de Esteban Navarro


Autor: Esteban Navarro

Título: La noche de los peones

Editorial: Ediciones B

Colección: La trama

Primera edición: Octubre 2013

Nº páginas: 250

ISBN: 9788466653749




Autor

Esteban Navarro Soriano nació en Moratalla, Murcia, el 18 de marzo del año 1965. En la actualidad vive en Huesca, lugar al que se siente muy vinculado. Ha sido el organizador de dos primeras ediciones del concurso literario Policía y Cultura a nivel nacional y ha escrito numerosos artículos de prensa. En su currículum se encuentran numerosos premios literarios de relato corto. También ha recibido el I Premio de novela corta Katharsis por la novela El Reactor de Bering y el I Premio del Certamen de Novela San Bartolomé - José Saramago, con la obra El buen padre. Su novela La casa de enfrente se situó en los primeros puestos de las listas de más vendidos de Amazon desde su publicación.

En enero de 2013 fue uno de los 6 finalistas preseleccionados para optar al Premio Nadal en su 69º Edición con la novela La noche de los peones. También ha publicado ya la segunda novela perteneciente a la trilogía protagonizada por la agente Diana Dávila Los crímenes del abecedario, también con Ediciones B.

Sinopsis

En el turno de noche de una comisaría de Huesca, Andrés se entera de la muerte de un antiguo amigo al que no ha visto en veinte años, pero que por algún motivo ha ido hasta su ciudad para decirle algo. Con la ayuda de Diana, una joven policía en prácticas, el veterano policía emprenderá una investigación que lo obligará a viajar al pasado para averiguar qué los une después de tanto tiempo...La noche de los peones es una novela policíaca diferente. Con una trama profundamente realista gracias a la propia experiencia del autor, policía desde hace más de veinte años, el relato es una historia de intriga además de una reflexión: sobre las contradicciones que nos hacen ser quiénes somos y sobre la imparable marea que nos obliga, día a día, a seguir hacia adelante, como peones en un tablero de ajedrez.

Opinión

La novela se vino a casa gracias a que por una vez estaba libre en la biblioteca. La leí en un par de días y me aportó lo que iba buscando, un buen rato de evasión, de mano de un autor que ya conocía de antes.

Mi última lectura fue precisamente la que correspondería a la segunda de esta serie, donde la principal protagonista es Diana Dávila. El ir hacia atrás, entre otras cosas me ha servido para ver la evolución del autor, que se va haciendo patente desde la primera obra suya que leí, La casa de enfrente.

Ya estaba avisada por la sinopsis de que era una novela policiaca diferente, y aún así, me sorprendí.

La acción por llamarla de alguna forma, va a transcurrir durante una guardia nocturna en la comisaría de Huesca.

Frente a frente se encuentran Andrés, un veterano policía que ese mismo día cumple los 45 años, y Diana Dávila una policía en prácticas. La noche en esa sala del 091 se presenta larga, tranquila y aburrida.
Mientras hacen el papeleo rutinario les llega un fax del hospital en el que solicitan ayuda a la policía para localizar a la familia de un yonqui que ha muerto allí después de dos días ingresado.
La casualidad hace que Andrés conozca al difunto, y que fuera un buen amigo de su infancia y adolescencia, en la que los dos escogieron caminos diferentes. Durante esa noche, Andrés echando mano de sus recuerdos intentará ubicar a quién podría llamar, qué familia le podía quedar en el mundo.

Acude  al hospital y se percata de que a pesar de que el difunto ha preguntado por él en varias ocasiones nadie ha hecho nada por llamarlo ni por indagar qué es lo que quería y necesitaba Miguel Ángel. Al fin y al cabo era sólo un yonqui moribundo que no merecía mayor atención. Evidentemente Andrés querrá saber qué hacía su amigo en Huesca y porqué lo buscaba.

Así que tenemos una novela que se supone policiaca, los protagonistas son policías, pero no hay delito, hay un muerto, pero no es asesinato. ¿Qué tenemos en la trama?

Tenemos a un policía cansado y casi ya de vuelta de todo, separado y bastante introvertido, un personaje con carisma y bien perfilado, atractivo desde el punto de vista emocional, y de otro tenemos a Diana, con 21 años en prácticas, con unas desmesuradas ganas de saber de todo, con una ligera pátina de ingenuidad que le da la edad, en cuanto a la labor policial se refiere.

Esos dos personajes van a echar marcha atrás en sus pensamientos y descubriremos secretos y formas de vivir anteriores a su entrada en la policía, los cambios de sus vidas y de la sociedad.

Las horas interminables harán que los dos hablen y se cuenten cosas que en condiciones normales no hubieran hecho hasta pasado algún tiempo, pero la nocturnidad hace propicias las confidencias.

De repente al filo de la madrugada aparece una foto entre los enseres del muerto que hace que “el caso” se resuelva rápidamente. Se pasa página en el historial policial de la comisaría, pero no en las vidas de las dos personas que se encontraban esa noche allí.

El personaje de Andrés me ha resultado muy cercano, muy interesante porque es justo de mi edad, y sus recuerdos son los míos, los caminos que se pueden escoger y recorrer son los que había cuando yo hice mi elección, lo que ocurrió en aquel pueblo de la costa catalana, es lo que ocurrió en tantos lugares en aquellos años. La droga aquella muerte lenta pero segura que esquilmó a parte una generación que peleaba por una dosis más de heroína que les acercaba cada vez más y más al abismo.

Sin embargo Diana me ha resultado antipática desde el minuto cero, quizá por su seguridad en sí misma, por cómo era o se recordaba cuando niña, porque aunque en algún momento he podido empatizar con ella, acto seguido me quedaba perpleja por lo que había hecho y por su forma de vivir la vida., y sobre todo por su forma de verla.
Hay otros actores, pero son tan secundarios, tan tópicos que casi resultan personajes de atrezzo.

Así que sí, me he sorprendido porque buscaba una historia policiaca y me he encontrado con un retrato intimista, un relato lleno de historias personales que cargadas de fantasmas se encuentran durante una noche.

Me ha gustado, el autor tiene una prosa sencilla, rápida, ágil que te lleva volando por las páginas, pero…Sí, hay un pero. Resulta un tanto repetitivo a la hora de darnos la información de los personajes, no ralentiza el ritmo pero sí que resulta un tanto molesto. Y otra cosilla, lo de veterano policía y la joven en prácticas, aparece demasiadas veces a lo largo del texto.

Por el resto, una buena historia y un buen desarrollo a pesar de la poca acción que podemos encontrar.


Si sabes lo que vas a leer no habrá sorpresas ni desilusiones, si no lo sabes…quizá la sinopsis pueda hacer que caigan las expectativas.



Saludos y a leer

miércoles, 2 de septiembre de 2015

LOS CRÍMENES DEL ABECEDARIO de Estaban Navarro

Título: Los crímenes del abecedario

Autor: Esteban Navarro

Editorial: Ediciones B

Año: Junio de 2015.

Edición: B de Bolsillo

Páginas: 368

ISBN: 9788490700990

Género: Policiaca, negra



Autor

Esteban Navarro Soriano nació en Moratalla, Murcia, en el año 1965.
En la actualidad vive en Huesca, lugar al que se siente muy vinculado.
Ha sido el organizador de dos primeras ediciones del concurso literario Policía y Cultura a nivel nacional y ha escrito numerosos artículos de prensa.
En su currículum se encuentran numerosos premios literarios de relato corto. También ha recibido el I Premio de novela corta Katharsis por la novela El Reactor de Bering y el I Premio del Certamen de Novela San Bartolomé - José Saramago, con la obra El buen padre.
Su novela La casa de enfrente se situó en los primeros puestos de las listas de más vendidos de Amazon desde su publicación.
Sus obras son Los crímenes del abecedario, La noche de los peonesLa casa de enfrente,  Los fresones rojos, El buen padre, Diez días de julio, Los ojos del escritor.

Sinopsis

Una extraña serie de crímenes tiene en jaque a la policía. El asesino parece inspirarse en la novela Justine, del Marqués de Sade, para acabar con la vida de sus víctimas: siempre parejas de chicas cuyos nombres empiezan por la misma letra.
El revuelo mediático es cada vez mayor y la investigación parece haber llegado a un callejón sin salida, al menos hasta que la inspectora Arancha Arenzana y la joven y ambiciosa agente Diana Dávila toman las riendas del caso. Ambas deberán atrapar al culpable antes de que siga matando aunque para ello tengan que arriesgar sus propias vidas.
El novelista y policía Esteban Navarro nos atrapa en esta historia adictiva y llena de giros insospechados que muestra al lector cómo las redes sociales pueden ser una herramienta clave a la hora de atrapar a un criminal. Los crímenes del abecedario supone la definitiva consagración del autor como uno de los grandes nombres de la novela negra actual.

Opinión

Hoy os traigo una novela policiaca, de esas que te gusta leer casi del tirón, que te atrapan y te duran un par de tardes. Yo, para ser franca, tenía muchas ganas de leerlo, hace ya que en mis primeros pinitos con lo digital, leí La casa de enfrente y me dejó muy fría, pero reconozco que es que lo digital me suele resultar frío, y no me seduce como el papel.

Aclaro, aunque no hace falta, que es el segundo libro con la misma protagonista, algo que a mí en particular no me ha afectado en absoluto, porque la historia es totalmente independiente.

Cuando me regalaron este libro en edición de bolsillo me alegré, porque me ponía de nuevo en sintonía con un autor al que conocía mucho de verlo en las redes sociales, y en particular, por andar con un selecto y divertido club lectoras de Madrid.

La protagonista es Diana Dávila una joven policía que quiere salir de patrullar las calles y opta a unas pruebas para ocupar una plaza en la Brigada de Delitos Informáticos en Madrid, una vez que ya ha terminado su periodo de prácticas en Huesca.
Querrá el destino que la Inspectora Arancha Arenzana que es quien realiza las pruebas, necesite a alguien con sus características para resolver unos crímenes que al parecer forman parte de una serie, en la que el asesino contacta con las víctimas a través de las redes sociales. Este hecho va a permitir al autor darnos a conocer todo el mundillo que recorre cada una de dichas redes, de las armas que tiene la policía para poder investigar a través de las redes, las competencias de las distintas fuerzas policiales, la delicadeza con que hay que tratar a los distintos estamentos.
Al parecer los crímenes están perpetrados por alguien que elije a sus víctimas de dos en dos, son mujeres, y sus nombres comienzan por la misma letra. Otra de sus pautas es que los asesinatos parecen inspirados en la novela Justine, del Marqués de Sade.

Dado el revuelo mediático que se está comenzando a montar, porque el asesino actúa en varias localidades, deciden ponerle una trampa al asesino para poder atraparlo y poder, por una vez ir por delante de este, para ello se harán una cuenta en las redes sociales como cebo y comenzarán a tirar pequeños trozos de carnaza.
Y así, y pese a las dudas que tiene el inspector Vázquez, comenzarán a tener resultados.

Como ya he dicho, los 55 capítulos se leen muy rápido porque está escrita de una forma ágil y rápida, con unos diálogos que proporcionan bastante ritmo a la narración, y que resultan muy creíbles, muy del día a día, con sus tacos, con sus bromas de doble sentido y su lenguaje poco rebuscado, y no por eso sin mérito.

Lo único que no me ha gustado es que no he conseguido empatizar con ninguna de las protagonistas femeninas, no sé hay algo que no me hace creérmelas, mientras que los personajes masculinos me han resultado más cercanos.

Lo que no quita que cuando terminas te deje un agradable sabor de boca que hace que quieras repetir con el autor, así que probablemente volveré a leer La casa de enfrente, para quitarme la espinita, y ver si la frialdad que me dio en su momento fue precisamente por el medio en el que lo leí. Y no tardaré mucho en hacerlo.


Además da mucho que pensar acerca de las relaciones en las redes sociales, algo que está de rabiosa actualidad que dirían algunos. Nada es lo que parece. Y ole por las Twittercop.


Saludos y a leer