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martes, 17 de junio de 2025

AMALIA. Una madre incorregible de Alejandro Palomas

 

Título: Amalia

Autor: Alejandro Palomas

Ilustraciones: Carolina de Prada Antón.

Editorial: Lunwerg

Primera edición: 2 abril 2025

N.º de páginas: 144

Género: Novela gráfica

Autor

Alejandro Palomas

 (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y tiene un máster en poética por el New College de California. Ha compaginado la escritura de ficción con la poesía y la traducción de importantes autores. Como novelista es autor de Una madre, Un perroUn amor (Premio Nadal 2018) y Una vida, la serie de novelas protagonizadas por Amalia con las que retrata a una familia que ha
enamorado a miles de lectores. Es autor también de obras como El alma del mundo o El tiempo que nos une, del testimonio Esto no se dice y de la novela juvenil El día que mi hermana quiso volar. En 2016, su novela Un hijo recibió el Premio Nacional de Literatura Juvenil. Su obra, llevada al teatro y próximamente al cine, ha sido traducida a más de veinte lenguas.

Sinopsis

La primera novela gráfica que pone cara y ojos a Amalia, protagonista de Una madre, de Alejandro Palomas.
Amalia, la protagonista de la exitosa serie de novelas iniciada con Una madre, vive en su universo particular, tiene un modo absolutamente genuino de entender las cosas y percibe la realidad como nadie. Con Shirley, una perrita traviesa y malcriada que no se separa de ella, forman una pareja de armas tomar y manejan el día a día a su antojo sin escuchar a los médicos ni los consejos de Silvia, Emma o Fer los hijos humanos de Amalia, que se desesperan con cada nuevo episodio. La vida está pensada para ellas dos, mientras el resto parecen empeñados en prohibirles cosas y complicarles la existencia.
Amalia. Una madre incorregible es el retrato hilarante de una mujer atrevida y vulnerable, con una energía a prueba de bombas y unos deslices o pérdidas de memoria realmente descacharrantes. Esta novela gráfica pone cara y ojos a Amalia, uno de los personajes más entrañables de nuestra literatura reciente, que cumple una década y ya ha conquistado a más de 150.000 lectores.

Opinión

Desde que conocí a Amalia no he podido más que adorarla, sus despistes, sus conspiraciones, su enorme bondad y corazón. Esta novela gráfica te la muestra con los ojos de Calorina de Prada y los del propio Alejandro. No es necesario haber leído los libros para leerla, no, pero sí que es mucho más enriquecedor, ya estás sobre aviso.

La he visto mil veces en mi cabeza, la he imaginado a través de las novelas y a través de las distintas charlas que he escuchado de Alejandro, y poder verla tal como la ilustra Carolina es una gozada. Antes de hacer esta reseña, he leído varias veces la novela, reconforta e ilumina.

Aquí vamos a ver a Amalia siendo ella misma, con su siempre adorada Shirley, mientras saca de sus casillas a sus hijos, a Silvia, la obsesa de la limpieza y el control, Emma y sus cosas, y Fer, que el pobre anda sacando sus cosas con una psicóloga que es todo un personaje. Una madre que está llegando cuando aún no ha salido, que tiene su propia versión de las palabras y las siglas y muchas, muchas ganas de encontrar estabilidad para su hijo. Llevarla al médico puede ser una odisea de risas y “burradas”. (Siempre que leo esta palabra veo a Alejandro cuando la recuerda y la leo con su tono de voz). Decir que es entrañable es poco.

Es una delicia que te saca una sonrisa y una lágrima cuando los recuerdos llegan. Nada como un trozo de chocolate para acompañarla y hacerle un guiño. Para mí, imprescindible.

Un precioso detalle del final: “Este libro terminó de imprimirse el 11 de marzo de 2025 y cuatro años antes, ese mismo día, moría la otra Amalia”.

Una cosa te digo: desde que las mujeres estamos más empotradas, todo va a mejor.

Lo que pasa es que, cuando estos eran pequeños, su abuela los bañaba muy seguido y los fregoteaba con nanas y, claro, eso deja huella.”



Saludos y nos vemos en los libros.

lunes, 24 de febrero de 2025

UNA VIDA de Alejandro Palomas

 

Título: Una vida

Autor: Alejandro Palomas

Editorial: Destino

Primera edición: 22 enero 2025

N.º de páginas: 404

Género: Narrativa.



Autor

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y máster en poética por el New College de San Francisco. Ha compaginado el periodismo con la traducción de importantes autores y con la poesía (Quiero y Una flor). Entre otras, ha publicado las novelas El alma del mundo, Agua cerrada El tiempo que nos une. En 2016 recibió el Premio Nacional de Literatura Juvenil por Un hijo, cuya secuela, Un secreto, se publicó en 2019. La exitosa trilogía Una madreUn perro Un
amor 
(Premio Nadal 2018) retrata a una familia que ha enamorado a miles de lectores. Con Un país con tu nombre (Destino, 2021) inicia un nuevo universo literario. Su obra ha sido llevada al cine y al teatro y se ha traducido a más de veinte lenguas.

 

 Sinopsis

¿Cuánto sabe una madre? ¿Cuánto calla, cuánto dice, cuánto miente? Mientras las madres viven, los hijos somos hijos por encima de todo: más hijos que hermanos, más que maridos, más que padres. Colgamos de nuestras madres como el escalador de su mosquetón, no importa la edad, no importa la distancia. Si hasta su muerte mandan sus genes, después de su muerte manda la ausencia. «Si mamá me viera…», «Mamá se estará riendo, seguro», «¿Qué pensaría mamá de esto?». Hablamos con ellas cuando nadie nos mira, porque sabemos que están, aunque no las veamos. Sabemos que son eternas.

La tarde en que Fer, Emma y Silvia llevan a urgencias a su madre, aquejada de lo que parece una leve infección, no imaginan que la vida ha dispuesto para ellos un escenario totalmente inesperado. Al salir del hospital después del breve ingreso, el paisaje familiar es otro: los tres hermanos se convierten a la fuerza en hijos y cuidadores mientras se preparan para la posible orfandad que quizá vaya a dejar tras de sí un ser tan excéntrico e insustituible como Amalia.

Con su excelente prosa emocional, Alejandro Palomas cierra a lo grande el universo narrativo que inició con Una madre y que continuó con Un perro y Un amor, y que vuelve a mostrarnos con un texto intenso, vibrante y lleno de vida en su mejor versión.

Opinión

La novela que hoy traigo duele, porque termina el universo Amalia, termina, pero no se va, es algo que nos acompañará a los lectores durante mucho tiempo, pero sí sabemos que Amalia ya no estará, y al igual que el resto de personajes de su universo, Fer, Silvia, Emma, Shirley y Rulfo, nos quedaremos huérfanos. Quizá por eso no he querido leer rápido y también me ha costado hablar de esta orfandad.

Conocí a Amalia y a Alejandro gracias a unos amigos muy especiales, y él se convirtió en un referente para mí, su Amalia se fue con poca diferencia de meses de cuando se fue la mía, como ella para él, la mía también era mi pilar, también teníamos una relación especial y he ido asistiendo desde la lejanía (con cercanía) a esa ausencia que ha ido llenando toda su obra desde entonces. Ahora toca cerrar, toca la despedida, toca el hasta siempre.

Aquí Amalia se va, con su carácter dicharachero, divertido y excéntrico, víctima de un cáncer que aparece disfrazado y que hace tomar conciencia de eso que como hijos no queremos afrontar; nuestros progenitores no se van a ir, nos negamos a que se vayan, el dolor que representa la ausencia  es tan grande que miramos hacia otro lado. Fer y sus hermanas van enfrentarse a una enfermedad con fecha de caducidad marcada en el calendario y van a vivir al máximo el tiempo que les queda. Tendrán que tomar conciencia de que ahora ellos no son solo los hijos, sino que se convierten en cuidadores, con todo lo que ello significa, miedo, agotamiento, invasión de unas intimidades que nunca querrían tener.

Su pilar se va, y ellos mismos se van a ir convirtiendo en los nuevos cimientos de esa familia más unida que nunca, porque ahora lo más importante es el amor, son los abrazos, los instantes, los te quiero, los recuerdos que van a formar parte de su nueva vida de ahora en adelante.

Amalia antes de que comience todo es como siempre, pura actividad, sobre todo a nivel mental, su cabeza no para y no tiene filtro, lo que nos sacará más de una sonrisa sobre todo cuando conozca a uno de los personajes más carismáticos y originales que os podáis imaginar, alguien que, con su ático lleno de animales, plantas y otras especies de más enjundia, nos va a robar el corazón, aunque la familia lo ponga en cuarentena precisamente por eso, Mauro.

Mauro adoptará a Amalia y ella hará lo mismo con él, conseguirá tener una conexión especial a través de sus clases de chi kung a través de la ouija. Lo sé, suena raro, pero tenéis que leerlo para enteraros bien de lo que ocurre. También llegará a su vida Anka, la cuidadora insomne que pone un poco de cordura en esos meses tan traumáticos.

Tomaremos conciencia de la Amalia que no es solo madre y ha sido esposa, veremos el alma de esa mujer que ha sido hija y también ha sufrido la pérdida de su madre, y amiga que añora a Inés, su mejor amiga y que no parará hasta darle el último adiós que una maldita epidemia le negó.

Como siempre, la lectura de Alejandro es una montaña rusa de mociones, en las que en un momento estás con la sonrisa en los labios y al segundo sientes que se te para el corazón y una lágrima brota de tus ojos, y es que escribe tan bonito y te toca tan de cerca, que en este adiós hay muchos adioses, y una orfandad que nos mostrará que la vida sigue y que con los recuerdos podremos decir adiós con un enorme abrigo en el alma.

Solo puedo decir que tenéis que leerlo, es un libro precioso que está lleno de amor y sentimientos. Es absolutamente imprescindible.

Tuvimos que aprender que para cuidar había que romper una barrera de intimidad generacional que no todos estamos preparados para afrontar.

Aprendemos demasiado tarde que la vida y el tiempo no son lo mismo.”

Y también me gustaría que enterrarais mis cenizas debajo, donde está la raíz. Así Inés sabrá que soy yo.

 


Saludos y nos vemos en los libros.

 

lunes, 18 de noviembre de 2024

EL DÍA QUE MI HERMANA QUISO VOLAR de Alejandro Palomas

 

Título: El día que mi hermana quiso volar

Autor: Alejandro Palomas

Editorial: Nube de tinta

Primera edición: 24 octubre 2024

N.º de páginas: 288

Género: Ficción, narrativa, juvenil.



Autor

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y máster en poética por el New College de San Francisco. Ha compaginado el periodismo con la traducción de importantes autores y con la poesía (Quiero y Una flor). Entre otras, ha publicado las novelas El alma del mundo, Agua cerrada El tiempo que nos une. En 2016 recibió el Premio Nacional de Literatura Juvenil por Un hijo, cuya secuela, Un secreto, se publicó en 2019. La exitosa trilogía Una madreUn perro Un
amor 
(Premio Nadal 2018) retrata a una familia que ha enamorado a miles de lectores. Con Un país con tu nombre (Destino, 2021) inicia un nuevo universo literario. Su obra ha sido llevada al cine y al teatro y se ha traducido a más de veinte lenguas.

 

Sinopsis

«Cuando hay dos mellizos y uno muere, ¿el otro sigue siendo un mellizo o se llama de otra manera?»

Esta es la primera pregunta que Elio se hace después de que Eva, su hermana, su compañera inseparable y su amiga del alma, caiga desde lo alto de una azotea. En ausencia de Eva, tan inteligente, tan inquisitiva, tan exigente e intolerante a la injusticia, ¿quién es Elio? ¿Quién es Mónica, su madre, a quien la adolescencia había colocado a mil planetas de distancia de su hija? ¿Qué lugar ocupa en este juego de ausencias Mateo, el psiquiatra de Elio, que tiene que ayudarlo a transitar por el duelo de una pérdida que primero debe desentrañar si ha sido accidental o provocada?

Elio no sabe cómo se llama un mellizo cuando el otro muere, pero sí sabe que Eva ya no está, ha volado. Lo que ella siempre ha querido.

Ahora tiene que decidir qué desea hacer él: cómo contar qué le ha sucedido a su hermana, y con su propia vida.

 

Opinión

Hoy traigo una novela preciosa que me ha sacado más de una lágrima.

Elio y Eva son dos hermanos mellizos que se parecen más de lo que suele ocurrir en estos casos, su parecido es tal que parecen dos mitades de una misma persona físicamente, aunque son muy diferentes; él es tímido, inseguro, introvertido y se siente muy seguro en su mundo de imágenes, le encanta pintar y no se separa de su cuaderno desde el que refleja su visión del mundo, Eva es muy inteligente, extrovertida, madura y muy autoexigente, tiene altas capacidades y quiere ser la mejor atleta, la número diez, la nueva Nadia Comaneci. Su sueño es ganar una medalla en las olimpiadas en gimnasia, en las paralelas, tal como lo hizo ella, a pesar del vértigo que tiene.

Tras la caída de su hermana desde la azotea, Elio está en shock ya que no concibe la vida sin su otra mitad, tiene miedo y pena, y pierde el habla, desde que ella no está no dice ni una palabra. Sus padres, Mónica y Nando están destrozados, han perdido a su hija y Elio no está, ya no es el que era, buscan que vuelva a ser el que era y para ello necesitarán la ayuda de un psiquiatra, Mateo Roca.

La historia la vamos a ver contada por cada uno de los personajes, lo que siente y piensa Elio, su madre con su dolor e impotencia y Mateo que se enfrenta a un caso complicado.

El psiquiatra sabe escuchar y sabe darle el valor que tienen a los silencios de Elio, y también a sus palabras. Se pone a su entera disposición, ya sea por wasap, por audios o por mensajes y de esa manera se irá enterando de cómo era Eva, de sus ansias de saber que ponen a los adultos en una situación complicada, y en un ecosistema como es el escolar, donde todo aquel que es diferente es automáticamente señalado. En Elio hay demasiadas capas que él irá atravesando y lo que va descubriendo no puede ser más duro y descorazonador. El dolor y la impotencia se enganchan a ti cuando lo estás leyendo.

Cuando por culpa de una caída haciendo el ejercicio de paralelas, Eva pierde su luz y su ilusión, vas observando que sobre las espaldas del chico hay un peso cada vez mayor, una soledad más rotunda, una necesidad perentoria de que pase el tiempo más deprisa para que se arregle todo. Él sigue sin pronunciar ni una palabra en casa, solo el doctor Roca tiene la clave para que hable, y hay algo perentorio en su relato, una urgencia que lo asusta, así que todo se convierte en una carrera contrarreloj en la que los datos están ahí, en los dibujos, en lo que Elio calla y lo que cuenta, y él tiene la llave que resolverá el puzle. Nuestro corazón se partirá cuando lo averigüemos todo.

Con la prosa tan cuidada a la que nos tiene acostumbrados el autor vamos a quedar prendidos de ese relato en el que se mezcla lo tierno de la forma de ver la vida de Elio con la rotundidad de Eva y el desconsuelo de Mónica que ha perdido a su hija y teme por el equilibrio de su hijo, esa forma que va a estar salpicada de los “en plan” tan habitual de los chicos de hoy, que me han hecho esbozar más de una sonrisa.

El fondo que nos muestra está lleno de secretos, silencio miedos, acoso escolar, un amor entre hermanos más allá de cualquier límite y duelo, ese duelo que hay que transitar tras la muerte de un ser querido, que es aún más profundo cuando es tu otra mitad la que se ha ido.

En resumen, una novela dura, dolorosa, preciosamente escrita en la asistimos a la desaparición de la inocencia de un crío en la que nos impregnamos del sentimiento intenso de pérdida, a la vez que realizamos un duelo en el que vislumbramos un atisbo de esperanza con un personaje que se quedará enganchado a nuestro corazón. Creo que está claro que me ha gustado mucho y que os lo recomiendo, quizá os ayude a conocer más la dura realidad de un patio de instituto.

 

Elegir es prescindir, Elio. eso quiere decir que una parte de ti siempre se equivoca y que la otra siempre acierta, pero todo a la vez.

Los mayores creen que lo entienden todo solo porque son mayores, en plan como si ser mayor y entender fuera lo mismo.

Entender a un niño es lo más fácil y lo más difícil del mundo. El secreto es aprender a escuchar.

Eva decía que eso de no decir nada es típico de los mayores, que están todo el día escondiéndose cosas unos a otros.



Saludos y nos vemos en los libros.

lunes, 28 de noviembre de 2022

ESTO NO SE DICE de Alejandro Palomas

 

Título: Esto no se dice

Autor: Alejandro Palomas

Editorial: Ediciones Destino

Primera edición: 26 de octubre 2022

N.º páginas: 320

Género: Biografía, narrativa



Autor

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y máster en poética por el New College de San Francisco. Ha compaginado el periodismo con la traducción de importantes autores y con la poesía (Quiero y Una flor). Entre otras, ha publicado las


novelas El alma del mundo, Agua cerrada El tiempo que nos une. En 2016 recibió el Premio Nacional de Literatura Juvenil por Un hijo, cuya secuela, Un secreto, se publicó en 2019. La exitosa trilogía Una madreUn perro Un amor (Premio Nadal 2018) retrata a una familia que ha enamorado a miles de lectores. Con Un país con tu nombre (Destino, 2021) inicia un nuevo universo literario. Su obra ha sido llevada al cine y al teatro y se ha traducido a más de veinte lenguas.

Sinopsis

Este es el libro más luminoso, impactante y real que alguien puede escribir. Tras una niñez marcada por los abusos sexuales, años de eterno acoso escolar y una hipersensibilidad que en no pocas ocasiones lo llevó al borde del suicidio, Alejandro Palomas hila en estas páginas un relato sereno y electrizante con el que sobrevuela sin filtro los recuerdos de infancia, la relación sin igual con su madre, la sombra de un padre finalmente desaparecido y el poder de la imaginación y de la escritura como la última tabla de salvación. Este es el testimonio más sincero de un hombre que apostó por vivir y que lo consiguió gracias a su pasión por inventar y compartir mundos, siempre desde la ternura y el humor, y que ahora transforma su vida en la mayor de las historias.

La literatura le permitió crear universos imaginarios mejores que la vida que le rodeaba y con los años estas ficciones le han ayudado a encontrar las palabras para mostrar toda la verdad.

Opinión

Tenía muchas ganas de leer este libro, Alejandro es una persona muy especial y por la forma en la que lo conocí, y por la que lo he ido siguiendo en su trayectoria personal y literaria, le tengo un inmenso cariño y mentiría si no lo digo, y se lo tengo porque es una persona especial, llena de carisma y de ilusión. Cuando lo escuché por primera vez no estaba el Alejandro curioso, tímido y divertido que ha ido evolucionando con el tiempo. Lo que nunca imaginé es lo que había tras eso que dejaba ver. El día que se abrió en canal tras muchos años callado no podía dar crédito y me dolió, me dolió mucho saber lo que habían hecho con el niño que habitaba en él y que le ha hecho ser el adulto que es hoy, y sin morbo, quería saber. Así que comencé su lectura.

Hace mucho tiempo que un libro no me dolía tanto, también hace mucho que mis entrañas no eran puestas del revés de una forma tan exagerada. Y no voy a decir que he llorado porque no es cierto, no lo he hecho, la rabia era protagonista. Solo he tenido una inmensa bola de acero en mi estómago mientras lo leía, la angustia me podía, la indignación, la pena por lo que le ocurrió a un niño tan pequeño en unos años en los que la información no es ni de lejos la que hay ahora. El terror y la desesperanza que tuvo que sufrir no soy capaz de imaginarlo, y el autor lo consigue trasmitir sin caer en el morbo.

Nos cuenta su niñez, esa en la que hay una estrella sobre la que orbitan Alejandro y sus hermanas, con una madre tan especial que el amor desborda las páginas, ese cariño, esa dulzura con la que recuerda a su madre, cómo aprendió a contar para rellenar huecos para ella, todo con tal de no verla sufrir, con tal de verla sonreír. La presencia de ese padre, esa oscuridad y ese silencio horrible, lleno de miedo, ese campo de minas que fue su convivencia con él, me ha resultado tremendamente cercanos.

Imaginar a ese chiquillo rubio y desgarbado esperando el autobús de la escuela, la tortura sistemática de un acoso escolar que también lo acompañó durante años, la coraza que consiguió urdir gracias a la lectura, su relación con los libros, duele, rasga, hace daño. La ternura con la que protege a su madre de todo aquello que la pueda hacer sufrir encoge el alma. Como madre y como hija he sentido una y otra vez ese puño alrededor de mi estómago

Cuando ya ha encauzado su vida, cuando sus letras son lo que le rodea, la red que no le permite caer, llega su etapa adulta con una mochila tremenda, con un diálogo interior imparable, inmisericorde hasta que un día decide decir basta. Con una sonrisa y toda la determinación de la que puede ser una madre, ella le hace el mejor regalo de su vida, un perro arisco que se pronto se convierte en el centro de su vida, Rulfo, una máquina de amor, caricias y motivos para seguir adelante.

Comienza a nivel literario el universo Amalia con el que llega al público de una forma más profunda, y encontramos al Alejandro más pleno, que es feliz, tiene sus momentos duros, y de nuevo ese nudo en la garganta cuando de nuevo hay un nuevo punto de inflexión en su vida.

No os voy a contar nada más, los que lo conocéis ya sabéis de qué se trata, los que no, encontraréis muchas respuestas a preguntas, a los distintos hitos que seguirán marcándolo.

Hay que ser muy valiente para dar el paso de contar, para seguir adelante, para lograr un compromiso por parte de las autoridades, para parar esa jauría de malas personas que van a degüello a por él por haber abierto una caja de los truenos que una y otra vez se empeñan en cerrar. Porque esto no se dice sí que hay que decirlo, sí hay que ponerle palabras, él fue abusado y violado por un sacerdote. No más silencio.

Y también hay que ser muy grande para crear esos personajes que forman parte de nuestra vida literarias, para convertir una historia dura y desgarradora en un canto a la resistencia, a mirar al futuro, a plantar un bosque, a salvar a una elefanta.

Es, al final, una lección de vida, de búsqueda, de superación y sobre todo de esperanza, porque de aquel lodo espeso y nauseabundo ha nacido un libro en el que se cuenta la verdad de una forma bella, y siempre con una sonrisa, como siempre lo ha hecho en sus novelas.

Si tienes miedo a encontrar algo feo, lo hay, no está lleno de unicornios, pero vas a adentrarte en un mundo luminoso en el que hay mucho amor, mucho. Y ahora sí, ahora sí estoy llorando como una huérfana de madre que sabe cómo se siente un huérfano de una madre tan especial. Leedlo, os ayudará y ayudará a muchos. Absolutamente recomendable.

“¿Por qué nadie dice que llega el día en que las madres se van y se apaga una luz, la gran luz, la que ya estaba cuando llegamos y creíamos que iba a durar hasta nuestro final? ¿Cómo es posible que vaya a quedarme yo y ella no? (…)

“¿Y qué será de mí cuando ya no tenga a mamá conmigo? ¿Dónde me refugiaré cuando vuelvan los fantasmas? ¿A quién llamaré? ¿Quién me acogerá?”

Y el silencio. El silencio siempre. “Que no se enteren. No cuentes.



Saludos, nos encontramos leyendo.


lunes, 18 de octubre de 2021

UN PAÍS CON TU NOMBRE de Alejandro Palomas

 

Título: Un país con tu nombre

Autor: Alejandro Palomas

Editorial: Ediciones Destino

Colección: Áncora & Delfín

Primera edición: 15 de septiembre de 2021

N.º de páginas: 400

Género: narrativa, ficción.

Autor

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y máster en poética por el New College de San Francisco. Ha compaginado el periodismo con la traducción de importantes autores y con la poesía (Quiero y Una flor). Entre otras, ha publicado las novelas El alma del mundo, Agua cerrada El tiempo que nos une. En 2016 recibió el Premio Nacional de Literatura Juvenil por Un hijo, cuya secuela, Un secreto, se publicó en 2019. La exitosa trilogía Una madreUn perro Un amor (Premio Nadal 2018) retrata a una familia que ha enamorado a miles de lectores. Con Un país con tu nombre (Destino, 2021) inicia un nuevo universo literario. Su obra ha sido llevada al cine y al teatro y se ha traducido a más de veinte lenguas.

 

Sinopsis

Jon, cuidador de elefantes en el zoo, y Edith, viuda que vive con sus once gatos, son los únicos habitantes de una aldea abandonada. Vecinos solitarios primero y ahora buenos amigos, no imaginan que la noche en que la veleta del viejo campanario gira sobre sí misma, el ojo del tiempo se posa sobre la aldea y la vida de ambos está a punto de girar con ella.
La llegada de la primavera trae consigo una inesperada decisión por parte de la dirección del zoo, a la que se suma un perturbador anuncio: el Ayuntamiento al que pertenece la aldea restaurará la casona en ruinas del lago para convertirla en hotel rural. La doble noticia cambiará de golpe las vidas de Jon y Edith, empujándolos a dar un paso hasta entonces tímidamente contemplado.
La amistad entre Jon y una callada elefanta llamada Susi, la relación entre Edith y su hija Violeta, desencontradas durante décadas, y una hora de la noche —«la hora trémula»— en la que pasa todo y todo queda conforman Un país con tu nombre: una historia sobre el amor en mayúsculas, la honestidad con los propios sueños y sobre la libertad llevada a su expresión más pura.

Opinión


Tenía miedo y anhelo a la vez a enfrentarme con este nuevo libro de Alejandro, ya no está Amalia ni su familia, aquí iba a encontrarme con una nueva parte de su universo y temía haberlo perdido o que hubiese cambiado demasiado y no, sigue estando ahí, huérfano de Amalia, pero pleno de otros personajes que transmiten toda su energía y su ternura, y que se quedaron a vivir en mi garganta, en un nudo que me ha costado deshacer hasta poder conseguir hablar de ellos.

El nuevo universo tiene su centro en una aldea abandonada en la que vive Edith, una mujer de setenta y seis años, acompañada de sus once gatos, ella es fuerte y frágil a la vez, ha tenido que enfrentarse al mundo más de una vez y a dar fuertes volantazos; ahora solo se siente viuda de su pareja Andrea, muerta hace cinco años de cáncer. Andrea era una persona muy especial con una forma de ver la vida admirable, su pilar. Edith la quiere demasiado para dejarla ir y está algo enfadada con ella porque el proyecto que tenían es envejecer juntas y ahora no puede cumplirlo. Sigue viviendo en esa aldea que es su mundo, en la casa que ellas eligieron y fueron construyendo y transformándola en hogar, ajena a lo que puedan pensar de ella, hablando de vez en cuando por Skype con su hija Violeta, que viaja mucho y encima vive muy lejos, en Noruega, trabajando para una empresa productora de salmones. Madre e hija conocen sus silencios, sus reproches, sus gestos y es por eso mismo, porque se conocen demasiado o creen conocerse por lo que casi siempre acaban enfadadas. Sus conversaciones no son fluidas, son como un campo de minas a las que hay que ir sorteando, lo que hace que haya demasiadas palabras no dichas.

En la aldea también vive Jon, con J, un veterinario de vocación que llegó a la aldea con su hermana Mer, una mujer fuerte, alocada y llena de vida, y allí se quedaron a vivir. A pesar de las reticencias iniciales de Edith, Jon y ella al final se han hecho amigos, se conocen y creen conocer sus virtudes y sus miedos. Él tiene un trabajo temporal en un zoo, cuidando de las elefantas, Dora y Bimba, con una de ellas, Susi, entablará una relación especial, y es que Susi ha tenido una vida dura y como buena elefanta una gran memoria, Jon está intentando que vuelva a sentirse feliz, al menos todo lo feliz que se puede ser en un zoo, y si puede sacarla de él, mejor.

La aparición de Suzume, una niña japonesa con nombre de pájaro preocupada por Susi y su falta de apetito, así como de la posibilidad de que algún día falte alguno de los flamencos que habitan en el zoo, hace que Jon vaya recogiendo las migajas de información que le da, junto con las manzanas que Susi no quiere comer, con el fin de conocerla mejor. Hay mucha sabiduría y mucha pena en los ojos de esa cría contadora de flamencos.

Y es ahí cuando te das cuenta de que entre la ternura, la soledad y la belleza sigue estando ese universo Palomas que tenías miedo a no encontrar, en los personajes, en la forma de narrar, en su dulzura, en su dolor, en su esperanza y surge esa nueva familia que no lo es de sangre pero sí lo es de travesía y con cada una de sus reflexiones vas notando que el nudo de la garganta se hace cada vez mayor, que el estómago se encoge y el corazón llora…y ríe, porque Palomas es puro sentimiento y no hay una cosa sin la otra y de repente te das cuenta del objetivo de la novela, de que no debe haber secretos con quién quieres, no debe haber silencios oscuros sino compartidos y que la diferencia entre sobrevivir y vivir es la existencia de los sueños y que por ellos hay que levantarse cada mañana y luchar y sentir, levantar la cabeza y seguir adelante, a pesar de todo.

No puedo deciros más, no quiero, es algo que tenéis que leer, encontrar y aprender por vosotros mismos. El nudo sigue en mi garganta, las preguntas en mi corazón, pero creo que he sido capaz de contar lo mucho que me ha hecho sentir esta novela.

La forma en la que está escrita es sencillamente bella, vais a reconocer la pluma de Alejandro perfectamente, esa prosa lírica y delicada y os tendréis que fiar de mi opinión.

En definitiva, una nueva novela con un nuevo universo, un país con tu nombre en el que te vas a sentir identificado de un modo u otro, una novela de amistad, de amor, de cariño, de pérdidas, pero sobre todo de anhelo y sueños, de páginas que hay que aprender a pasar para descubrir todo lo que nos queda por vivir. Absolutamente recomendable.

Tú eres, desde siempre ere, eso no se discute ni se piensa. Los demás están. Eso es ser madre: saber diferenciar lo que es de lo que está.”

Cuesta oírte decir según qué cosas, porque la voz esta una dimensión que pensadas no tienen, y una vez dichas ya son, tienen cuerpo y no se van. Una vez escritas en tu pizarra, se borran mal.”

“… y también de los sueños, de que todos tenemos uno, aunque no lo sepamos, porque si no existiera no podríamos vivir, bueno, podríamos, pero no sería vivir, sería otra cosa que no sé qué nombre tiene.




Saludos y seguid leyendo.


viernes, 6 de diciembre de 2019

LA ISLA DEL AIRE de Alejandro Palomas. Teatro


Dirección: Jorge Torres

Texto: Alejandro Palomas

Intérpretes 
Ana Ibáñez Mencía
Itziar Luengo Beatriz  
Montse Peidro Lía
María Martínez de Tejada Flavia
Celia Pérez Inés

Iluminación Michael Collis

Lugar: Teatro Echegaray, Málaga

Fechas: Desde el 3 hasta el 14 de diciembre




Ir al teatro era mi pasión, siempre lo ha sido, también lo fue interpretar, pero la vida y las circunstancias te llevan por otros derroteros, así que cuando me enteré de que Alejandro había teatralizado la primera parte de El tiempo que nos une, me sorprendí gratamente y cuando me enteré de que encima lo estaba ensayando y lo estrenaría en Málaga, pues fue un subidón.

Tenía claro que el día del estreno sería un gran evento y no era para mí así, que busqué más entradas, el día después y antes del boom del puente sería un buen día. Trasteando vi que el teatro tenía el patio de butacas a nivel del escenario, por qué no ponerme ahí, sería una inmersión completa, y tanto, no imaginaba hasta qué punto.

Iba con miedo, para qué voy a negarlo, Mencía era mía, era mi Mencía, y mi Lía, ¿qué pasaría?, ¿estarían a la altura de lo que imaginaba, de lo que esperaba? ¿Cómo serían Flavia, Bea e Inés? Pronto lo iba a comprobar.
Y pasé a segundo plano, me dispuse a buscar qué me iban a hacer sentir.

Te sientas en la butaca y comienza la cuenta atrás, ves a las actrices, los gestos, el sonido, tu mente va recolocando lo que conocías, lo que hasta ahora era de propiedad privada, y de pronto los personajes vas reconociéndolos, ese tic, esa sonrisa, esas bromas, esa rabia, ese coraje. Notas que conforme van pasando los minutos los personajes van devorando a las actrices, o es al revés, lo que significa que hay una tremenda simbiosis, poco a poco Mencía se va haciendo más y más grande, más y más reconocible. La carcajada que brota espontáneamente con sus salidas, el dolor desgarrador que sienten cada uno de los personajes, que nadie cuenta a nadie; todas protegiendo sus secretos, protegiéndose bajo un muro de silencio. Hasta que comienzan a contar, a ir despojándose de sus corazas y ya no son lo que tú imaginabas, son ellas, están ahí de carne y hueso, y sonríes…y por supuesto lloras, porque la carga emocional está intacta, lo han logrado. Cuando termina, la garganta agarrotada por el llanto de esas mujeres que están tan solas, que echan tanto de menos a Helena, pero a pesar de todo han sabido resurgir y perdonar, te pones a aplaudir porque por fin las has encontrado, te han encontrado.

Ya no hay miedo, solo hay una certeza, Alejandro ha sabido hacerlo, ha conseguido dotar de todas las características a esos personajes teatrales, el director ha sabido conectar y exprimir de ellas todos los rasgos, ahí están esas estupendas actrices que lo han dado todo.

La charla posterior con Alejandro, con el director, Jorge, el director de iluminación y con ellas fluyó de forma espontánea, con complicidad con alegría por el trabajo bien hecho, por esperanza de seguir adelante. Nos mostraron el duro trabajo que hay tras las bambalinas, los ensayos, la investigación para crear los personajes, y obviamente el resultado. Un resultado magnífico, y no es por pasión, porque a los que no conocían la novela los cautivó, y a los que la conocíamos y por tanto llevábamos unas expectativas nos convenció totalmente.

Mientras volvía a casa intentaba buscar a mi sufrida Lía en lo que eran mis recuerdos y ya tenía una cara y unos gestos, al igual que Mencía. Y pensaba en qué ocurrirá mañana, en el mañana de ellas, y cómo lo afrontarán. Juntas como siempre, sacándose de quicio, pero queriéndose ante todo porque son fuerza y familia.

No sé si he conseguido transmitir una pequeña parte de lo que disfruté esa noche, lo he intentado, y os recomiendo que si estáis o pasáis por Málaga no dejéis de ir al Teatro Echegaray a conocerlas. Llevad la mente abierta y un par de pañuelos, que el carrusel de emociones no os va a dejar descanso. Lo vais a disfrutar mucho.

Gracias a Alejandro por ser como es, por haber ido creciendo y evolucionando sin abandonar por un momento su esencia.
















Saludos y nos vamos leyendo.





sábado, 6 de abril de 2019

UN SECRETO de Alejandro Palomas




Autor: Alejandro Palomas

Título: Un secreto

Editorial: Destino Infantil & Juvenil

Colección:  La Isla del Tiempo Plus 

Primera edición: 19 de marzo de 2019

Nº de páginas: 256

ISBN: 9788408205432

Género: Juvenil, narrativa


Autor

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y Master in Poetics por el New College de San Francisco. Ha compaginado sus incursiones en el mundo del periodismo con la traducción de importantes autores. Entre otras, ha publicado las novelas El tiempo del corazónEl secreto de los HoffmanEl alma del mundo (finalista del Premio Primavera 2011), El tiempo que nos uneUna madreUn perro Un amor obra con la que ganó el Premio Nadal 2018. En 2016 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con Un hijo, su primera novela juvenil.

Sinopsis

Es que como Nazia es mi amiga y desde Navidad vive con papá y conmigo porque es mejor, ahora es mi hermana de acogida, que es como si fuera una hermana de verdad pero sin transfusión y eso quiere decir que nos lo tenemos que contar todo, hasta los secretos más secretos. Aunque el secreto más gordo de todos Nazia no se lo ha contado a nadie porque su madre le dijo que si lo hacía, ella se moriría de pena.
Pero al final, como somos casi hermanos, me lo ha contado.

Opinión

Cuando me enteré que Alejandro nos traía Un secreto para el día antes de mi cumpleaños tuve claro que la familia crecería y empecé a lanzar indirectas, pero hay poco “público” que las recoge, así que gracias a Babelio tuve la inmensa suerte de poder tenerlo en mis manos ese día.

Casi lo leo de una sentada porque es una historia preciosa y que se lee muy fácil, pero Alejandro es mucho más, así que tocó una relectura más reposada, más disfrutada en la que recorrí de nuevo sus páginas.
Fijaos en su preciosa portada, todos y cada uno de los elementos de ella van a aparecer a lo largo de la novela.

En Un secreto, nos vamos a volver a encontrar con Guille, el protagonista de Un hijo, pero son dos libros que se van a poder leer independientemente porque, aunque los personajes son los mismos, son tramas diferentes y no hay nada que nos destripe el anterior.

Como os decía vamos a reencontrarnos con Guille, ese chiquillo dulce e ingenuo, tan frágil y fuerte a la vez, que se encuentra feliz porque ya está con su padre, Manuel, el de antes o al menos lo más parecido al de antes, aún les está costando un poco, pero gracias a María, la psicóloga del colegio, van avanzando hacia la estabilidad. El destino y la bondad han hecho que la familia aumente ya que, desde Navidad, Nazia la compañera de clase de origen pakistaní de Guille vive con ellos.

Nazia es una chiquilla alegre que ha pasado de vivir en un supermercado con su familia, a ser acogida temporalmente en el hogar de Guille; su familia ha sido detenida por la policía cuando se disponían a viajar a Pakistán para casarla con un pariente ya mayor, no olvidemos que tiene solo nueve años. De repente Nazia se ha quedado sin su familia, le han comentado que hay un problema con los pasaportes, y a pesar de ese fuerte impacto, la chiquilla no parece haberlo acusado. Tiene a su amigo Guille que se ha convertido en su hermano y está feliz y sobre todo tranquila.

A la vuelta de las vacaciones la profesora Sonia les pide que hagan un relato de cómo han pasado las vacaciones, el de Guille es como siempre una delicia, el que es más extraño es el de Nazia, eso hace saltar las alarmas de Sonia que sin dudar lo pone en conocimiento de María, la psicóloga del centro y la Mary Poppins particular de Guille.

Hay algo extraño y Nazia no es tan abierta como Guille; con toda la delicadeza de la que es capaz, María la va animando a que le vaya haciendo dibujos a su madre para cuando se puedan reencontrar. Los dibujos serán la llave que nos harán adentrarnos en el mundo mágico de Nazia, donde la protagonista es Cenicienta por la que tiene una gran pasión. Es su ideal, su sueño con su príncipe azul, a pesar de que ella reescribe ese cuento con la ayuda de un secreto, una fotografía oculta y enigmática de la cual solo habla a Guille con el que hace un pacto de silencio.

A esta pareja de frikis como ellos se autodenominan, a pesar de no saber muy bien qué significa esa palabra, se añade Ángela, otra criatura especial a la que se le ha hurtado su infancia por ser como es, por la ignorancia de aquellos que la rodeaban, a la que ellos acogen con los brazos abiertos, porque ella también está llena de magia.

Poco a poco iremos captando detalles que nos contarán en primera persona tanto Guille, con su forma tan particular de ver el mundo, Sonia, María y Manuel, el padre de Guille. Tras esos detalles sí que está escondido un gran secreto, un secreto doloroso que hace que se parta el alma, porque como mayores anodinos y sin magia somos incapaces de ver ese mundo de fantasía que esos críos inventan para eludir su dolor.

Alejandro nos da una bofetada de realidad, nos lleva a esos colegios multiculturales donde no siempre los distintos son bien acogidos. Nos muestra a profesionales que realmente se ocupan de aquellos a quienes tienen a su cargo, algo que no suele ser tan habitual como debiera. Nos habla de otras culturas llenas de barbarie, haciendo que tomemos perspectiva y seamos capaces de valorar lo que tenemos. Nos habla de esos niños que no son iguales a los demás, que se evaden para no enfrentarse a un mundo en el que lo que quizá prima es el seguir al rebaño e intenta que en nuestra mente rompamos barreras y nos anima a que enseñemos a romperlas a los demás.

Todo ello lo hace de una forma tan fácil y con una naturalidad que nos demuestra lo difícil que es escribir sencillo. Me ha hecho sentirme egoísta porque yo deseaba más, quería más, y eso me ha mostrado el gran trabajo que hay tras las páginas de este libro que te dura unas horas en las manos. 

Creo que es obvio decir que me ha gustado muchísimo y que lo recomiendo a todo el mundo, a mayores para que comprendan el mundo infantil, a menores para que sepan lo que hay en otras realidades sobre todo para que valoren cada uno de los instantes de felicidad que la vida desgrana, y lo efímero que puede ser todo. Y por último un deseo, que ojalá todos los niños de nueve años tuvieran una mente tan limpia como la de los protagonistas.

De verdad, no dejéis de leerlo, os va a encantar.

“A veces basta con una pequeña palmadita en la espalda para que lo que hacemos, por invisible que pueda parecer, se convierta en algo grande”.

“Qué difícil es para quienes trabajamos con ellos distinguir entre un niño que no sufre y uno que no siente”.

“Los niños hablan, hablan siempre. Sobre todo, cuando no hablan”.

Saludos y a leer.